Entrevista exclusiva a Luis Suárez: “A un futbolista nadie le enseña a ser empresario”
Con 39 años, Luis Suárez amplía su legado fuera de la cancha. Desde Chalito, una cadena de milanesas en expansión en Europa, hasta su sociedad con Lionel Messi en Deportivo LSM, construye un holding que factura millones y aplica la misma disciplina que lo convirtió en goleador histórico.

Es el uruguayo más famoso de la historia y quizás el deportista más exitoso. Con 39 años recién cumplidos, mientras se entrena para una nueva temporada en el Inter Miami, Luis Suárez conversó con Forbes Uruguay sobre su faceta como empresario, una de las más desconocidas. 

Hoy gestiona Chalito, la cadena de milanesas más extensa de Europa, un imperio gastronómico de 22 locales en expansión que factura US$ 24,5 millones anuales y emplea a más de 300 personas. Además, fundó junto a Lionel Messi el LSM, el club al que sueña ver jugando la Copa Libertadores en 2030. 

Todos los uruguayos gritaron sus 69 goles en la selección mayor y se alegraron por sus más de 400 goles como profesional. Pero pocos conocen en detalle cómo aprendió a gestionar su patrimonio desde la nada. Aquí, extractos de la charla que puede verse completa en el canal de Forbes en YouTube o Spotify.

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Forbes: ¿Qué soñabas a los 9 años cuando barrías calles en Montevideo? 

Suárez: Primero, ser jugador de fútbol, como (Enzo) Francescoli en la selección. También me encantaba jugar en canchas de fútbol cinco. De ahí viene el sueño de tener una propia. Ser jugador y tener la cancha. Así empezó todo.

Por supuesto que superó sus propias expectativas. Esas “canchitas” hoy se convirtieron en Ciudad Deportiva LS, un complejo de ocho hectáreas ubicado sobre el camino Los Horneros. Es una infraestructura de alto rendimiento con 4.000 metros cuadrados edificados, tres canchas de fútbol 11, un estadio de baby fútbol y un gimnasio con piscina de 25 metros. 

"Fue una transformación grande", admite Suárez, que supo detectar una demanda insatisfecha en la zona: los padres llevaban a los hijos a la escuelita y pedían actividades para ellos. Hoy el complejo tiene más de 3.000 socios y recibe 2.500 visitantes.

Suárez conoce bien la fauna que rodea al éxito deportivo. Sabe que el futbolista suele ser una presa para inversiones dudosas. "El mundo del fútbol es complejo. Muchos buscan su propio beneficio y descuidan al jugador joven que no pudo rodearse de gente que lo aconseje", afirma.

Forbes: ¿Cómo aprendiste a manejar tus primeros ingresos y qué errores cometiste en el camino? 

Suárez: Nadie te enseña. El mundo del fútbol es muy complejo y complicado. Uno no tiene información, no sabe cómo manejar el dinero. Cometí errores, invertí en algunas cosas, como un barrio privado por ejemplo, con el que no me fue bien cuando era chico.

Forbes: ¿Cómo afinaste tu "detector" para saber a quién escuchar? 

Suárez: Aprendí a rodearme de los míos y poner una barrera. Ahora la gente sabe que no me puede entrar.

En la entrevista con Forbes Uruguay, Suárez además destacó la importancia de la estructura familiar en la toma de decisiones, señalando que tanto su cuñado como su concuñado son quienes gestionan sus activos. Este modelo, según el futbolista, le permite mantener una soberanía familiar sin depender de intermediarios externos que busquen su propio beneficio. Para Suárez, delegar no es una opción cómoda, ya que prefiere supervisar personalmente cada paso de sus inversiones, asegurando que las decisiones importantes se toman en un ámbito íntimo: “La reunión de directorio es comiendo ravioles”.

El goleador enfatizó que su estilo de liderazgo es horizontal y colaborativo, alejándose de las jerarquías acartonadas. Valorar la sinceridad por sobre el elogio es, según sus palabras, lo que le ha permitido rodearse de personas que realmente aportan valor al negocio. En esta visión, su esposa Sofía Balbi cumple un rol central como su cable a tierra, recordándole constantemente que, si bien su presente sigue vinculado al césped, debe preparar el terreno para su futuro.

Sobre su faceta como empresario gastronómico, Suárez recordó cómo el vínculo cotidiano con un restaurante familiar en Castelldefels durante su etapa en Barcelona se transformó en la oportunidad de crear "Chalito"

Con una visión clara de no abusar de su imagen personal para vender, el deportista explicó que el éxito del proyecto radica exclusivamente en la calidad del producto. "La estrella tenía que ser la comida", afirmó, detallando que hoy el holding factura 24,5 millones de euros anuales, superando las expectativas iniciales.

Finalmente, el deportista describió la ambiciosa estrategia de expansión que incluye nuevos locales en Madrid, Barcelona y el próximo salto a los aeropuertos con la marca "Mila and go". Para sostener este crecimiento, reveló haber invertido 10 millones de euros en una planta de producción masiva. 

Suárez concluyó reafirmando que, ya sea gestionando canchas, socios o balances, su mentalidad sigue siendo la misma: “No hay nada más importante que cuidar lo propio. Me costó tanto tener mi dinero, sufrí mucho desde chico como para regalar algo”.

Fotos: Gentileza Luis Suárez