Tres torres de lujo ocuparán el terreno donde históricamente funcionó uno de los colegios más exclusivos de zona norte: el San Andrés. En Nogoyá 550, frente al río, Grupo Upgrade y WWAKE Group invertirán US$ 150 millones en edificios residenciales con 10.000 metros cuadrados destinados a espacios verdes, amenities y áreas de bienestar.
Se trata de una microzona conocida como “la Isla de Olivos”, donde “actualmente opera el Colegio San Andrés, cuya evolución contempla el traslado de la escuela a su campus educativo, consolidando así su proyecto académico”, explicaron desde la desarrolladora.
Según adelantaron las compañías, el proyecto buscará integrarse activamente con el entorno y con la comunidad, que en un principio había rechazado las torres. La resistencia de los vecinos se basa en que la iniciativa sumaría unas 3000 personas al área y en que la zona no cuenta, entre otras deficiencias, con la infraestructura cloacal necesaria.
Tras la pandemia, el sector se revalorizó gracias a su contacto con la naturaleza y su cercanía con el centro porteño. Los valores allí oscilan entre los US$ 4500 y US$ 5000 por metro cuadrado, precios similares a los de las zonas más exclusivas de la Ciudad de Buenos Aires, como Puerto Madero.
Durante la última década, el frente costero del distrito se consolidó como uno de los mercados inmobiliarios premium más dinámicos del país, impulsado por la escasez de tierra disponible y el interés de compradores de alto poder adquisitivo. En ese contexto, la denominada “Isla de Olivos” representa uno de los últimos sectores donde todavía es posible desarrollar emprendimientos de gran escala en contacto directo con el entorno natural.
“El objetivo es crear una propuesta para las próximas décadas, que contemple una nueva manera de vivir la ciudad, con más bienestar y conexión con la naturaleza”, señaló Nicolás Schnaider, director comercial de Grupo Upgrade.
“Creemos que Vicente López está entrando en una nueva etapa en la que los proyectos más relevantes ya no se piensan sólo desde la vivienda, sino también desde la experiencia de vida, el paisaje y la calidad de los espacios compartidos”, apuntó por su parte Sebastián Wolfshon, director comercial de WWAKE Group.
Con un plazo de ejecución aproximado de seis años, las empresas prevén que el proyecto atraiga capitales nacionales e internacionales. Esto ocurrirá, según enfatizan, “en un contexto donde la Argentina vuelve a posicionarse como destino de las inversiones a largo plazo”, y en una zona que sigue consolidándose como uno de los polos residenciales más demandados del país.
Los protagonistas
Grupo Upgrade celebra este año dos décadas de actividad en el negocio inmobiliario. En ese período, desarrolló más de 40 proyectos entre edificios residenciales, oficinas corporativas, hoteles y centros comerciales. Actualmente participa, además, en Ramblas del Plata, el megaproyecto urbano que se construye sobre los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, uno de los desarrollos más ambiciosos del país.
Por el lado de WWAKE Group, la firma ganó notoriedad en el mercado regional por su participación en el relanzamiento de las Trump Towers de Punta del Este y por su especialización en proyectos residenciales premium.
La alianza entre ambas firmas busca aprovechar el renovado interés de inversores nacionales e internacionales por activos inmobiliarios de largo plazo.