El salto del Venture Capital regional: las claves de las inversoras argentinas que impulsan la próxima ola de startups
En la Argentina un 43,8% de las startups invertidas cuentan con participación femenina en sus equipos fundadores, aunque las mujeres representan solo el 19,6% en los puestos de decisión de los fondos y un 12,5% en las posiciones de CEO. Cinco referentes del capital privado analizan el mercado y las oportunidades que abren la inteligencia artificial y la biotecnología.

Laura Mafud Editora

A fin de 2019, Marta Cruz, cofundadora y General Partner de NXTP Ventures, armó un grupo de WhatsApp con apenas 20 mujeres vinculadas al venture capital en América Latina. La idea era simple: hablar entre ellas de lo que a los hombres del sector les resultaba natural —oportunidades, valuaciones, dudas legales— sin incomodidad. Seis años después, esa comunidad reúne a 400 mujeres que representan a 270 fondos y que, entre todas, invirtieron en más de 2.000 startups. "Básicamente hay que seguir hablando del tema, seguir inspirando y seguir dándoles lugar a las nuevas generaciones", resalta Cruz, quien fue emprendedora en la década del 90, ejecutiva corporativa y realizó su primera inversión ángel en 2008.

El ecosistema de capital emprendedor en Argentina viene mostrando señales claras de maduración y resiliencia. Las últimas métricas consolidadas por la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (ARCAP) junto a EY Argentina revelan un piso de actividad dinámico: US$ 270 millones invertidos en startups de origen argentino a través de 73 transacciones, marcando una tendencia de aceleración constante durante este 2026.

Marta Cruz  (Foto: Gentileza Marta Cruz)

Sin embargo, detrás de la solidez de los números, el capítulo de la diversidad de género expone una profunda paradoja. Los indicadores más recientes de ARCAP marcan un hito en la serie histórica: el 43,8% de las startups que recibieron inversión contó con al menos una mujer en su equipo fundador. Asimismo, si se analiza el total de individuos que obtuvieron financiamiento de Capital Emprendedor, la participación femenina escaló al 22,7%, mostrando un progreso sostenido frente al 15,2% registrado en el período anterior. La contrapartida aparece en las posiciones de liderazgo ejecutivo: la presencia de CEOs mujeres se ubica en un 12,5%, con la particularidad de que la totalidad de ellas se concentra en el sector de biotecnología. Del otro lado de la mesa, el porcentaje de mujeres en puestos de decisión dentro de los fondos de Venture Capital se sitúa en el 19,6%.

Sesgos invisibles y la diversidad cognitiva en la mesa de inversión

"Creo que la industria viene creciendo y se viene desarrollando en cuanto a talento emprendedor, experiencia emprendedora y experiencia inversora", plantea Lorena Suárez, Managing Partner de Alaya Capital y una de las inversoras de mayor trayectoria en el país, quien dio sus primeros pasos en el ecosistema privado en la época de Wayra. 

Suárez recuerda que cuando arrancó en el sector, las startups tecnológicas de toda la región no alcanzaban los US$ 100 millones de financiamiento anuales; hoy esa cifra ronda los US$ 4.000 millones. El crecimiento en diversidad acompañó ese proceso, pero persisten retos estructurales

Lorena Suárez (Foto: Gentileza Lorena Suárez)

"Todavía tenemos el desafío de mostrar casos de mujeres líderes y ejemplos a seguir", comparte Suárez. Suárez cita un estudio de sesgos inconscientes que realizó junto a su equipo: "A pesar de que yo lo respondí sumamente concentrada para evitar cualquier sesgo de género, el resultado me dio sesgo de género igual", añade.

De hecho, hace unos años. la especialista de la Georgetown University McDonough School of Business Dana Kanze investigó el sesgo implícito de género en las preguntas que hacen los inversores. A través de un análisis lingüístico de las interacciones en competencias de financiamiento —como el TechCrunch Disrupt Startup Battlefield—, Kanze descubrió que los inversores formulan preguntas con enfoques motivacionales radicalmente distintos según el género del emprendedor. Mientras que el 67% de las preguntas dirigidas a hombres se centran en la "promoción" (ganancias, potencial de crecimiento, conquistas), el 66% de las preguntas hacia mujeres se enfocan en la "prevención" (pérdidas, retención de clientes, mitigación de riesgos y seguridad).

En tanto, la Managing Partner de Alaya Capital también resalta una investigación de la Universidad Di Tella sobre la dinámica en las juntas directivas: mientras los hombres suelen integrar múltiples directorios de manera simultánea amplificando su red de contactos, las mujeres suelen participar en una sola mesa directiva, limitando su capital relacional. Por eso, al levantar su fondo anterior, la firma diseñó un programa específico para sumar inversoras: "Logramos pasar de un 3% a más del 20% de participación de mujeres inversionistas en el fondo", precisa Suárez, destacando que además impulsan la tesis de financiamiento en pymes e industrias tradicionales a través de fintech e inteligencia artificial.

Por su parte, Valentina Terranova, socia de Draper Cygnus, un fondo de capital de riesgo con sede en Buenos Aires fundado en 2017, identifica este escenario desde la perspectiva del mindset. "He visto la evolución incluso dentro del ecosistema, de ver que para los hombres es un poco más fácil lanzarse y pensar en grande, mientras que nosotras necesitamos tener todos los checks, todo ordenadito y todas las cajitas listas para el próximo paso", detalla Terranova, quien al inicio de su carrera fundó el espacio de coworking Campus Olegario y creó la aceleradora Embarca en Mendoza antes de integrarse al fondo. 

Valentina Terranova (Foto: Gentileza Valentina Terranova)

Para Terranova, esa búsqueda de orden choca a veces con una industria que requiere proyectar compañías con valuaciones de miles de millones de dólares. Sin embargo, pondera la sensibilidad femenina para evaluar equipos en etapas tempranas. "Las mujeres tenemos que hablar más de dinero, de inversiones", afirma y observa que las decisiones sobre ahorro e inversión familiar continúan muchas veces delegadas. Desde Draper Cygnus, la firma busca activamente proyectos en deep tech, energía, tecnología espacial e inteligencia artificial.

Por su parte, Milagros Gutiérrez, cofundadora y Directora de Operaciones de KOI Ventures, una aceleradora de startups de impacto en América Latina, analiza los factores socioculturales que moldean las decisiones financieras. "Las mujeres tomamos menos riesgos. ¿Por qué? Porque en general somos maternales, cubrimos, cuidamos, somos más austeras", expresa Gutiérrez, quien se formó como ingeniera industrial, trabajó en private equity e investigó el fenómeno de startups con el BID antes de cofundar la firma junto a su hermano. 

En su portafolio de más de 50 compañías alineadas a salud y bienestar, el 47% de los emprendimientos cuenta con al menos una fundadora mujer, mientras que la participación femenina entre sus inversores asciende al 22%

Milagros Gutiérrez, cofundadora y Directora de Operaciones de KOI Ventures (Gentileza: KOI Ventures).

Gutiérrez, que implementó programas de formación dirigidos a mujeres para revertir esa disparidad en KOI Ventures, destaca la importancia del orden operativo temprano: "Desde algo chiquito como el acuerdo de accionistas que te resuelve un montón de problemas... Si el problema que está resolviendo tu empresa es netamente económico, si no tenés eso que te une, la diversidad puede generar fricciones. Como nosotros estamos 100% enfocados en impacto, todos comparten el generar genuinamente eso, y en ese contexto la diversidad es bienvenida. Emprender es difícil y emprender en impacto es muchísimo más difícil; tenés que tener mucha más resiliencia", argumenta la inversora, que impulsa la integración de inteligencia artificial para optimizar procesos en empresas de la economía real.

Captación en 'stealth mode', acuerdos de accionistas y la nueva ola de unicornios biotech

Para Victoria Akerman, socia en Newtopia VC con trayectoria en el mundo diplomático y fondos corporativos, el venture capital es un negocio basado en las relaciones humanas. "Es un negocio de relaciones, un negocio vincular. Los mejores deals vienen porque otro inversor te presenta un buen proyecto. No es una industria de ‘one size fits all’, remarca Akerman quien inició su recorrido profesional trabajando seis años y medio en la Embajada de Israel en Buenos Aires, formó parte del equipo de Mariano Mayer en la función pública nacional y lideró las operaciones corporativas en Globant Ventures. 

Akerman recuerda cómo en sus inicios en la diplomacia comercial le tocó armar un viaje histórico de referentes argentinos a Israel —en el que participaron Marta Cruz y Silvia Torres Carbonell— para entender el modelo de la 'Startup Nation', parafraseando el título del libro de Dan Senor y Saul Singer que explica cómo aquel país se convirtió en un líder mundial en tecnología y creación de empresas emergentes. Esa experiencia la llevó a valorar la construcción de vínculos y el acompañamiento profesional en etapas clave, como la maternidad.

Victoria Akerman (Foto: Julieta Colazo)

En Newtopia VC, la estrategia se concentra en el segmento early stage y pre-seed, acompañando a fundadores latinoamericanos desde sus comienzos. "Hay una categoría que es el 'stealth mode'. Son aquellas personas que quizás estuvieron trabajando en startups, en grandes compañías... cuando encontrás gente que tiene verdadero talento, que trabajó en lugares donde ves que aparecen las nuevas tendencias, te preguntás qué están haciendo. Es esa carrera por descubrir el talento que a lo mejor ni siquiera sabe que tiene ganas de emprender", describe la socia de Newtopia VC. Para Akerman, la empatía y la confianza generada en redes como WeInvest resultan determinantes para compartir proyectos y dinamizar el flujo de inversión en la región.

El entrecruzamiento de trayectorias constituye el motor que acelera la transformación del ecosistema. Gutiérrez lo sintetiza desde un plano personal: cuenta que su hermana de 17 años la eligió como referente de liderazgo en una actividad escolar por encima de sus hermanos varones. "Nunca sabés dónde plantaste una semilla... Okay, tengo que seguir diciendo que soy la cofundadora, que sigo acá y mostrarme, porque ya le metí en la cabeza que se puede", enfatiza la cofundadora de KOI.

Cruz, pionera del capital emprendedor regional desde el lanzamiento de su primer fondo en 2011 —que invirtió en empresas insignia como TiendaNube, Mural, Satellogic y Auth0—, proyecta un cambio significativo en las verticales de inversión. "Veo con gran potencial para la próxima etapa a compañías relacionadas con el tema de innovación para la salud que estén desarrollando soluciones para detección de enfermedades, para curación de algunas enfermedades que hoy no tienen cura, que se transforman en crónicas. Por lo tanto, creo que dentro de unos años vamos a tener muy lindas sorpresas de compañías lideradas por mujeres que vengan del área de biotech", aporta Cruz.

La proyección de la General Partner de NXTP Ventures coincide con las métricas consolidadas de ARCAP: la biotecnología se posiciona como el vertical con mayor número de transacciones en Argentina (43,1% del total) y concentra al 100% de las CEOs mujeres que reciben financiamiento de capital emprendedor. Un indicador claro de que la próxima generación de unicornios tecnológicos de la región se está gestando hoy en los laboratorios y centros de innovación.