El plan anti motosierra para destrabar las obras que necesita la energía y la minería
Las provincias quieren resolver los cuellos de botella que amenazan la logística y la conectividad de los proyectos. Cómo es la búsqueda de alternativas de financiamiento.

No todo son buenas noticias en el mundo energético y minero. La falta de infraestructura en rutas, trenes, puertos y líneas de transmisión eléctrica generan serios cuellos de botella con rutas absolutamente colapsadas que amenazan el crecimiento de estos dos sectores estratégicos en la economía argentina.

Frente a la política de motosierra del Gobierno Nacional de no financiar más obras públicas, las provincias de los distritos productores más importantes se empezaron a poner al hombro el asunto para darle solución a un tema que está en el podio de las preocupaciones de las empresas que quieren invertir en el cobre, el litio, el petróleo o el gas argentino.

Una de las herramientas es buscar la transferencia de las rutas nacionales, para poder iniciar los trabajos ya sea de manera directa con fondos propios como a través de créditos o concesiones privadas.

“La semana pasada, el gobernador presentó un plan de acción al gobierno nacional para que nos transfieran las rutas 22 y la 151. También estamos pidiendo que nos acompañen en la búsqueda de un crédito externo para poner en condiciones las rutas y pensar en un sistema de concesión con un cobro de peaje para que el privado invierta”, afirmó a Forbes el ministro de Obras Públicas de Río Negro, Alejandro Echarren.

El estado de las rutas en Río Negro.

Según indicó el funcionario, las trazas tienen múltiples problemas: tareas inconclusas que datan de muchos años, estado de abandono por falta de control de carga que deteriora la calzada por el sobre peso de los camiones que mandan arena a Vaca Muerta, falta de un programa de mantenimiento y contratos de obra abiertos sin resolver.

“El crecimiento exponencial de la actividad no convencional en la cuenca neuquina ha modificado drásticamente el flujo y el tonelaje del transporte terrestre en la Patagonia Norte. La RN 151, concebida originalmente para el tránsito vecinal y frutícola, soporta hoy una presión de carga para la cual no fue diseñada”, explicaron.

Las críticas más comunes apuntan a “cráteres” en la calzada, la inexistencia de banquinas consolidadas y el desnivel del asfalto. Algo que no solamente ralentiza el tráfico, sino que genera numerosos accidentes y destrucción de neumáticos, llantas y sistemas de dirección de los vehículos que circulan.

“La búsqueda de financiamiento para estos tramos está bastante avanzada, pero también queremos contratar una consultoría para el resto de los tramos y rutas vinculadas al tránsito de Vaca Muerta. Eso incluye a la 65 que es provincial y también planteamos una ruta de las arenas”, agregó el ministro.

Su vecina Neuquén transita el mismo sendero y ya salió a buscar unos 500 millones de dólares en un road show en Nueva York con su primera colocación de bonos en casi una década.

Además, ya firmaron acuerdos con organismos internacionales como el BID y la CAF más aportes de petroleras como condición de otorgación de nuevas concesiones hidrocarburíferas.

Acá, los casos más complicados son los de las rutas provinciales 7, 51 y 17, que tuvieron declaración de Emergencia Vial por sus récords de siniestros en los últimos años.

La Mesa Federal Minera lanzada por Santilli donde se debate la falta de infraestructura

Por el lado de la minería, Mendoza lanzó un plan de obras que no solamente apunta a rutas, sino a la recuperación del ramal minero del Ferrocarril San Martín y líneas de transmisión eléctrica para abastecer a los proyectos mineros que demandan mucha energía.

“Ya no creemos tanto en esperar que el sector privado lo haga. No va a ser fácil hacer minería si no hay infraestructura eléctrica, si no hay infraestructura de caminos”, afirmó el gobernador Alfredo Cornejo.

En ese sentido, ya hay obras viales en ejecución o a punto de ser iniciadas por un monto que ronda los 300 millones de dólares y que son financiadas con fondos provinciales mediante un sistema de repago.

También hay previstas tres estaciones transformadoras y una línea eléctrica en el sur provincial que completa el anillo eléctrico, donde se están usando los fondos recibidos de Nación por el resarcimiento de la promoción industrial (US$ 1.023 millones) que en un principio habían sido pensados para la represa Portezuelo. 

“La semana pasada se abrieron los sobres con las empresas que compiten para realizar la ET Mendoza Norte, que no solo le va a dar robustez al sistema sino que además va a ser la Estación Transformadora por que la que el proyecto de cobre San Jorge va a conectar su línea”, indicaron a Forbes.

San Juan fue otra de las provincias que dialogó con este medio y relató los dos verticales de su plan de obras. El primero también hace foco en el transporte eléctrico, un punto que fue motivo de disputa entre algunas empresas.

“En Materia de electricidad de requieren inversiones para ampliar la red de 500kv conectada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Se estima que se requiere un total de 900 a 1000 millones de dólares, de los cuales, 600 millones se necesitan a corto plazo y serán aportados por las empresas mineras”, relataron.

Muchas de ellas empezarían a construirse entre este año y 2027, donde se destacan cuatro estaciones transformadoras y la Electrificación en 500kv de las líneas San Juan-Rodeo, Rodeo-Chaparro y Rodeo-Calingasta.

Camiones que transportan insumos mineros en las rutas de la puna salteña.

A mediano plazo, se piensa en una línea para cerrar el anillo con La Rioja con una inversión de US$ 300 millones adicionales que cuentan con una manifestación de interés para ser financiada por parte de AFD-BEI (Agencia Francesa para el Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones).

En materia vial, San Juan piensa financiar obras por US$ 1.500 millones a través de emisión de bonos provinciales, créditos con organismos multilaterales y aportes directos de las empresas mineras a fondos fiduciarios o adelanto de regalías. 

“La provincia tiene avanzados convenios de cesión con la Nación para intervenir en rutas nacionales, cuenta con una autorización de la Legislatura Provincial para endeudamiento público por 600 millones, tiene cumplidas metas fiscales y acceso a autorización de endeudamiento por parte del gobierno federal y eventualmente acceso a garantías soberanas con multilaterales de crédito de requerirse. Se evalúan esquemas de concesiones de peajes y obras por sistemas de PPP”, afirmaron.

Desde Salta relataron una situación similar de diversos incumplimientos por parte de Nación que la llevaron a solicitar el traspaso de rutas como la 51, a la que califican como “muy importante para el desarrollo minero y la salida directa al Pacífico”. 

“Como no avanza, la Provincia asiste financieramente a Nación y gestiona financiamiento internacional para concretar el proyecto con Fonplata, el BID y el Banco Mundial. La Provincia también pavimenta la ruta provincial 27 donde se concentra la mayor actividad minera y avanza la construcción de un by pass en Campo Quijano, localidad por la que circulan los caminos que suben y bajan de la Puna con productos mineros", subrayaron.