El banco digital brasileño Inter comienza oficialmente a operar en la Argentina con una propuesta enfocada en el ahorro y la inversión internacional. Desde una misma aplicación, los usuarios pueden abrir una cuenta local en pesos y una Cuenta Global de Inversión en Estados Unidos, fondearla mediante dólar contado con liquidación y comprar acciones, ETF, fondos y bonos.
La compañía llega con 45,3 millones de clientes totales, 26,4 millones de usuarios activos y activos superiores a R$ 100.000 millones. Durante el segundo trimestre de 2026, Inter&Co —la controlante que cotiza en Nasdaq— registró una ganancia neta de R$ 421 millones, equivalente a unos US$ 81 millones, y un retorno sobre el patrimonio del 16,3%.
La Argentina es el segundo mercado internacional elegido por el grupo después de Estados Unidos. Aunque el lanzamiento se produce en un escenario preelectoral y con antecedentes de cambios regulatorios y cambiarios, João Vitor Menin, CEO global de Inter&Co e integrante de la familia fundadora, sostiene que la decisión excede la coyuntura.
“Para nosotros, estar en la Argentina es independiente de la relación que este gobierno o el próximo tenga con Brasil. Estamos pensando en construir algo grande y exitoso durante los próximos 10, 20 o 30 años”, afirmó Menin durante la presentación oficial, de la que participó Forbes Argentina.
La compañía comenzará con una oferta acotada, pero proyecta incorporar progresivamente parte de los más de 180 productos que posee en Brasil. El roadmap incluye pagos con QR, tarjeta prepaga, transferencias internacionales, pagos con Pix durante viajes a Brasil y, en una etapa posterior, préstamos e hipotecas.
Cómo funciona la cuenta
El registro permite abrir simultáneamente una cuenta local y otra de inversión en Estados Unidos. El usuario puede transferir pesos desde cualquier banco o billetera argentina y realizar una operación de contado con liquidación para acreditar dólares en su cuenta global.
Una vez fondeada, la plataforma permite invertir en:
- Acciones estadounidenses.
- Acciones fraccionadas desde US$ 5.
- ETF.
- Fondos money market, de renta fija, acciones y multiactivos.
- Bonos del Tesoro estadounidense.
- Bonos corporativos.
- Bonos soberanos de países de América.
- Préstamo de valores.
El circuito también funciona en sentido inverso. El cliente puede traer el dinero desde su cuenta global, realizar la operación cambiaria y recibir pesos en la cuenta local.
La cuenta local funciona mediante una alianza con BIND, que proporciona la infraestructura de banking as a service. Inter controla la aplicación y la relación con el cliente, mientras que el tramo de inversiones internacionales se canaliza mediante las entidades estadounidenses del grupo, entre ellas Inter Securities.
En otras palabras, el usuario no necesita gestionar por separado una cuenta en un broker argentino y otra en el exterior. La transferencia, la conversión y la inversión aparecen integradas en una misma plataforma y en un único proceso de registro.
La competencia con Mercado Pago y los bancos
Inter ingresa en un mercado donde Mercado Pago, Ualá, los bancos tradicionales y los brokers digitales ya cuentan con millones de usuarios. Menin reconoce esa competencia, pero señala que el grupo enfrentó una situación similar cuando lanzó su cuenta digital en Brasil. “La competencia es saludable. Nos ayuda a mejorar nuestros productos y nuestra oferta para los consumidores”, aseguró.
Cuando Inter comenzó a ofrecer su cuenta digital en 2016, cinco grandes bancos concentraban, según el ejecutivo, entre el 90% y el 95% del mercado brasileño. La compañía creció con una estrategia basada en una plataforma sin sucursales, menores costos operativos y la incorporación progresiva de productos. “Pudimos tener éxito incluso con esa competencia y confiamos en que podremos competir en la Argentina y en Estados Unidos”, señaló Menin.
En la primera etapa, la competencia más directa estará en el negocio de las inversiones. Inter deberá disputar clientes con sociedades de Bolsa, aplicaciones para invertir en Estados Unidos y bancos que ofrecen Cedears y otros instrumentos dolarizados.
La disputa con Mercado Pago y las billeteras será más evidente cuando incorpore pagos con QR, tarjetas y productos de uso cotidiano. La empresa confirmó que los pagos con QR llegarán “muy pronto”, mientras que la tarjeta prepaga y la posibilidad de utilizar Pix aparecen dentro del plan de expansión.
Menin sostiene que el modelo tecnológico permite trasladar costos más bajos a los usuarios. Inter calcula un costo mensual de atención de R$ 13 —alrededor de US$ 2,50— por cliente activo, una cifra que presenta como una ventaja frente a bancos con redes físicas.
Del ahorro al crédito hipotecario
La cuenta de inversión funciona como el primer paso de una estrategia más extensa. A largo plazo, Inter quiere sumar licencias locales que le permitan ofrecer pagos y préstamos.
Uno de los negocios que más interés genera dentro de la compañía es el crédito con garantía. En Brasil, Inter desarrolló experiencia en hipotecas y otros préstamos colateralizados. El grupo económico de la familia Menin también controla MRV, una de las principales constructoras residenciales del país.
La baja penetración del crédito y la falta de financiamiento de largo plazo aparecen como una oportunidad, aunque la llegada de hipotecas no es inmediata. Dependerá de la estabilidad económica, la regulación, las licencias y la capacidad de obtener fondeo compatible con préstamos extensos. “Nos encantaría traer el menú completo de productos, en el que la parte crediticia tiene un papel importante. Las hipotecas son un producto exitoso para Inter en Brasil y Estados Unidos”, explicaron.
Una apuesta que busca atravesar gobiernos
El lanzamiento ocurre mientras Argentina y Brasil atraviesan sus propios procesos electorales y mantienen diferencias políticas entre sus gobiernos. Menin evita asociar la inversión con un presidente o escenario electoral determinado.
El CEO recuerda que Inter opera desde hace 32 años y atravesó en Brasil gobiernos de distinto signo, crisis económicas y cambios regulatorios. La misma lógica, afirma, será aplicada en la Argentina. “Sabemos que habrá diferentes gobiernos y diferentes relaciones entre Brasil y Argentina. Pero también sabemos que hay muchos brasileños que vienen acá, muchos argentinos que van a Brasil y muchas relaciones comerciales. Esa es nuestra apuesta”, sostuvo.
La familia multimillonaria detrás de Inter
Inter forma parte del entramado empresarial construido por la familia Menin, una de las más relevantes de Brasil. Su principal figura es Rubens Menin, padre de João Vitor y fundador tanto de la constructora MRV como de la financiera Intermedium, que luego se transformó en Banco Inter.
Según la medición en tiempo real de Forbes, Rubens Menin posee un patrimonio estimado en US$ 1.800 millones. La cifra varía con el precio de las acciones de las compañías en las que mantiene participación. La mayor parte de su fortuna se originó en MRV, empresa fundada en 1979 y especializada en la construcción de viviendas.
En 1994, Menin creó Intermedium, inicialmente enfocada en operaciones financieras vinculadas con el sector inmobiliario. João Vitor se incorporó en 2004 como pasante y, años después, lideró su transformación en un banco digital. En 2016 lanzó la cuenta gratuita que se convirtió en la base de su expansión y permitió que Inter pasara de unos pocos miles de clientes a más de 45 millones.
La familia también extendió sus negocios hacia LOG Commercial Properties, especializada en desarrollos logísticos; medios de comunicación, con inversiones en CNN Brasil y Rádio Itatiaia; y el fútbol, como parte del grupo inversor que controla la sociedad anónima del Atlético Mineiro. MRV también dio nombre al estadio del club, el Arena MRV, inaugurado en Belo Horizonte.
Aunque João Vitor pertenece a la segunda generación del grupo, su carrera se concentró en el sector financiero. Actualmente conduce Inter&Co desde Miami y está a cargo de la expansión internacional. La llegada a la Argentina forma parte de esa etapa: transformar un banco digital nacido en Brasil en una plataforma financiera con presencia regional y acceso al mercado estadounidense.