La sucesión de victorias en el Congreso, con reforma laboral incluida a punto de revalidar su aprobación en el Senado, envalentonó al Gobierno para profundizar su motosierra en un régimen que parecía muy difícil de tocar como el de Zonas Frías.
Según indicaron fuentes oficiales a Forbes, el Ejecutivo prepara una mega ley energética que incluya gran parte de lo que quedó afuera del Presupuesto en el polémico capítulo 11, vetado otras fuerzas políticas.
El mismo incluía en rejunte de temas sensibles, desde la derogación de la ley de financiamiento universitario, un recorte en la ley de discapacidad y varios artículos enfocados en la industria energética.
El más relevante es el que atacaba de lleno el corazón del régimen de Zonas Frías, un sistema pensado originalmente para subsidiar a las provincias patagónicas que en 2021 fue ampliado por el kirchnerismo hacia distritos de clima templado y hasta cálido como Santa Fe o Córdoba.
El asunto estuvo en la agenda del equipo energético desde el primer día, pero nunca llegar a lograr los consensos necesarios para modificar la ley en el Congreso. “Casi el 40% de los medidores de gas tiene subsidio por zona fría. Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe concentran más del 40% de esos subsidios, cuando no lo necesitan”, había cuestionado el viceministro Daniel González.
Las principales críticas pasan por la superposición con los otros esquemas de subsidios vigentes, por el hecho de que no circunscribe este beneficio al invierno, sino que rige durante todo el año y tampoco diferencia por hogares según ingresos.
La idea oficial es volver al sistema anterior que solamente protegía a la Patagonia, el sur de Mendoza y un pequeño sector de la Puna, además de eliminar el porcentaje de descuento fijo del 50% para reemplazarlo por una fórmula a determinar por el propio gobierno.
Los otros artículos
El paquete que prepara el Ejecutivo también contempla incluir otras iniciativas energéticas como la prórroga de la ley de energías renovables, que venció a fines del 2025 y dejó desprotegido al sector.
El objetivo final es sacar una nueva ley en profundidad durante este 2026, pero mientras tanto, se intentaría renovar la legislación anterior por un año para evitar cualquier cambio de reglas de juego de municipios o provincias como el famoso “impuesto al viento”.
Finalmente, se incluiría un artículo que habilita al Gobierno a netear las deudas de las distribuidoras eléctricas con Cammesa con los ingresos que dejaron de percibir durante los congelamientos vigentes en la emergencia tarifaria.
En este caso, se apunta a que las firmas renuncien a sus reclamos judiciales y que se saneen los balances de las empresas para convertirlas en sujetos de crédito en miras a la contractualización energética directa entre privados que piensa el oficialismo.
No obstante, frente a la consulta de Forbes, desde el Congreso indicaron que los temas no son prioritarios por el momento y que por ahora se enfocan en la discusión por la Ley de Glaciares que comenzó este jueves.