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Antonio Aracre: "Argentina es el único país donde las exportaciones son castigadas con un impuesto directo"

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El director general de Syngenta para Latinoamérica Sur habló en vivo con Forbes sobre las oportunidades y dificultades del desarrollo de la agroindustria en el país. Retenciones, Vicentin, el proyecto de asociación con China para la producción de cerdos, el debate sobre el glifosato y la deuda urgente del hambre en una charla imperdible. Mirá el video completo.

07 Agosto de 2020 11.00

“Si Argentina quiere incentivar una mayor producción y exportación tiene que pensar en un esquema de reducción gradual de las retenciones”, sostuvo Antonio Aracre, Director General de Syngenta para Latinoamérica Sur, en #Forbes Live. “En ningún país del mundo, excepto acá, son castigadas con un impuesto directo”, continuó el empresario, describiendo el gran drama que vive el sector.

“Hay que trabajar sobre una reforma tributaria” que corrija las “distorsiones que existen en la Argentina”, enfatizó Aracre, explicando en ese sentido que Argentina podría tener la mitad de la presión tributara que posee hoy si todos los que debieran pagar lo hacen.

Casi como un descargo, el CEO señalaba que cuando la evasión fiscal es tan alta y la eficiencia de la AFIP para perseguir a esos evasores es tan baja, “los que pagan toda la vida tienen que hacerlo el doble para mitigar a los que no desean estar dentro del sistema”. 

Con respecto a la relación entre el Gobierno y los productores agropecuarios, Aracre dijo convencido que Argentina no puede darse el lujo de que estén “enemistados” ya que ambos “se necesitan”. La agroindustria - describió- es el sector competitivo de la economía, el que trae las divisas, el que genera exportaciones; y el Gobierno debe estar ahí para “ordenar, poner pautas claras, no modificar las reglas del juego constantemente, acelerar las nuevas tecnologías y tener una legislación acorde a la realidad”.

“Argentina no puede no tener a la agroindustria como parte de un proyecto económico nacional de recuperación acelerada. Si hay un sector que nos puede ayudar a salir rápido de esta pandemia económica es la agroindustria”, aseveró.

No obstante, Aracre consideró que lo que sucedió con Vicentín no ayudó a “mejorar” ese vínculo que viene con chispazos desde el 2008.  “El Gobierno se perdió la gran oportunidad de hacer algo bien y llevar un mensaje auspicioso para el sector”, afirmó, definiendo el actuar del Estado como “acelerado, atropellado y poco inteligente”.

De todos modos, aseguró que esto no tendrá un impacto a futuro en la inversión de los productores agropecuarios. Y lo desdibujó en cifras: El 70% de las tierras que se siembran en la Argentina son alquiladas y por año se dedican casi US$ 15.000 millones sólo para cubrir ese gasto. Luego, se invierte en las semillas, los agroquímicos, la siembra, los fertilizantes y la tecnología; incluso “a riesgo”, con “probabilidades de sequías”.

La pobreza:

Un tema preocupante que se agudizó con la pandemia por el coronavirus. Según datos de UNICEF, 63 de cada 100 chicos menores de 14 años se encuentra debajo de la línea de la pobreza en la Argentina. “Es un número que te interpela y hace que te cuestiones sobre el futuro del país, de tu familia, de la economía y también de la inseguridad”, reconoció Aracre.

"El hambre de los niños es lo más difícil de digerir y deja secuelas en ellos muy profundas en su capacidad de discernir y aprender. Hay que trabajar sobre la indigencia, que calculamos que es del 20% en chicos y adolescentes en la actualidad”, siguió.

Luego, criticó el accionar del Estado: "Discutir más IFE o menos IFE son todas discusiones políticas. Hay que ver cómo hacer para que los jóvenes estén bien nutridos"