Con un salto del 65% en 2025, las acciones de Google (NASDAQ: GOOGL) terminaron siendo las de mejor rendimiento dentro del MAG 7, muy por encima del alza del 16% que mostró el S&P 500. Si se toma como referencia el comienzo de 2024, el dato impacta aún más: las acciones subieron un 135% desde entonces. Como complemento, se puede consultar el artículo "Por qué pueden caer las acciones de AMD".
¿Qué impulsó este aumento en Google?
Tres factores explican la suba del 135 %:
- El primero fue la expansión en la valoración, que representó el 82 % de la ganancia total. La relación precio-ventas pasó de 5,7x a 10,3x.
- El segundo fue el crecimiento de los ingresos, que aportó otro 25 %. Las ventas treparon de US$ 307.000 millones a US$ 385.000 millones.
- El tercer factor fueron las recompras de acciones, que explicaron el 3 % restante. Desde 2023, Google recompró acciones por más de US$ 160.000 millones, lo que redujo en 3 % la cantidad en circulación.
¿De dónde viene el crecimiento de los ingresos?
Google Cloud se consolidó como un jugador clave, con un crecimiento interanual de ingresos de entre 28 % y 35 % entre 2024 y 2025. En septiembre de 2025, la compañía cerró el trimestre con Cloud y YouTube alcanzando una tasa anual combinada de ingresos de US$ 122.000 millones. La publicidad en búsquedas creció entre 12 % y 15% interanual en los últimos trimestres, gracias a las funciones potenciadas con inteligencia artificial. Las vistas generales de IA y el modo IA generaron un aumento en la cantidad de consultas.
Por otro lado, los ingresos publicitarios de YouTube subieron entre 12% y 16% recientemente, y los ingresos por hora de visualización en Shorts ya se comparan con los de los anuncios in-stream tradicionales en EE.UU.
¿Por qué los inversores pagan más por Google?
La integración de la inteligencia artificial empieza a mostrar resultados concretos. Las empresas que usan las campañas Demand Gen de Google lograron un aumento promedio interanual del 26 % en las conversiones por cada dólar invertido. En el tercer trimestre de 2025, la cartera de pedidos de Google Cloud llegó a los US$ 155.000 millones, y durante el primer semestre del año la compañía firmó tantos contratos multimillonarios como en todo 2024. Según señalaron los ejecutivos, los primeros acuerdos con nuevos clientes de la nube en 2024 más que duplicaron los de 2023.
La rentabilidad creció a la par del aumento en los ingresos. El margen neto pasó de 24 % en 2023 a 32,2 % en los últimos doce meses, lo que impulsó una suba sólida en las ganancias y reforzó la confianza de los inversores en la capacidad de la empresa para transformar las inversiones en inteligencia artificial en beneficios concretos.
También hubo un impulso desde el plano regulatorio. Aunque a mediados de 2024 se determinó que Google mantenía un monopolio ilegal en el negocio de búsquedas, en septiembre de 2025, el juez Amit Mehta descartó las medidas más severas y rechazó la posibilidad de una venta forzada de Chrome. En cambio, ordenó a la empresa eliminar los acuerdos de exclusividad predeterminados y compartir parte de los datos de búsqueda con sus competidores. El fallo fue mucho más leve de lo que se esperaba.
Entonces, ¿conviene comprarla a US$ 330?
El dilema es claro: las acciones de Google parecen estar sobrevaloradas si se las compara con los niveles históricos. Con una relación precio-ventas de 10x, la valuación está un 67 % por encima del promedio de los últimos cinco años, que fue de 6x. Sin embargo, la apuesta por la inteligencia artificial podría justificar múltiplos más altos. Si uno confía en que Google sabrá capitalizar sus fuertes inversiones en infraestructura, los precios actuales podrían tener sentido. @@FIGURE@@
¿Cuáles son los riesgos?
Google suele amplificar la volatilidad del mercado. Durante la crisis inflacionaria de 2022, sus acciones cayeron un 44,6%, mientras que el S&P 500 bajó un 25,4 %. A comienzos de 2025, el temor a una guerra comercial provocó otra caída del 30 % en las acciones de Google, frente a una baja del 19% en el mercado general.
El mayor foco de incertidumbre está en el retorno de la inversión. En 2024, Google destinó US$ 52.500 millones a gastos de capital, un 63% más que en 2023. A mediados de 2025, la compañía elevó esa previsión a US$ 85.000 millones, y en octubre volvió a ajustarla a un rango de entre US$ 91.000 y US$ 93.000 millones, con ejecutivos que anticiparon un nuevo aumento en 2026. Esto implicaría más de US$ 145.000 millones en dos años, y posiblemente más, según cómo cierren las cifras de 2025. ¿Qué pasa si estas inversiones no logran los rendimientos esperados?
Tampoco desaparecieron los riesgos regulatorios. En un juicio antimonopolio separado, relacionado con el negocio publicitario de Google, la compañía fue declarada culpable. Todavía hay recursos pendientes, pero el fallo podría forzar la separación de su división de tecnología publicitaria.
El resultado final
Google tuvo un desempeño sólido en 2025 y logró posicionarse con ventajas reales en inteligencia artificial. Si bien su valuación actual es elevada, el crecimiento que impulsa la IA en áreas como la nube, las búsquedas y YouTube podría justificar precios más altos. De todos modos, hay que estar preparado para la volatilidad: las caídas del 30 % al 40 % parecen repetirse cada algunos años. Si uno puede tolerar esos vaivenes y confía en el potencial de la IA a largo plazo, los precios actuales podrían ser atractivos para quienes buscan una rentabilidad significativa con el paso del tiempo.
*Con información de Forbes US.