El presidente Javier Milei participó de la inauguración de Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, en Neuquén, donde defendió los resultados de su política energética, destacó los niveles récord de producción petrolera y aseguró que la eliminación de regulaciones fue determinante para impulsar las inversiones en Vaca Muerta. Durante su discurso, también cuestionó el modelo económico del kirchnerismo y vinculó el crecimiento del sector con la estabilidad macroeconómica.
El encuentro, organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), se desarrolla entre el 19 y el 22 de octubre en el Espacio DUAM de la capital neuquina. La exposición reúne a más de 400 marcas vinculadas con la actividad hidrocarburífera y contempla conferencias, encuentros empresariales y debates sobre el futuro energético argentino.
Ante representantes de la industria, Milei planteó que el desarrollo de los recursos naturales depende principalmente de las condiciones institucionales y económicas que permiten atraer capitales. En ese sentido, sostuvo que el avance de Vaca Muerta demuestra el impacto que pueden tener las reformas regulatorias sobre un sector caracterizado por inversiones de gran magnitud y plazos prolongados de recuperación.
El presidente también aprovechó su presentación para destacar que las exportaciones argentinas superaron los US$ 10.000 millones en septiembre. Según los datos difundidos por el INDEC, las ventas al exterior alcanzaron los US$ 10.036 millones, con un crecimiento interanual del 23,5%. Milei celebró ese resultado con una referencia irónica a las críticas por la cotización del dólar: "¡Qué tipo de cambio atrasado loco que tenemos!".
En esa misma línea, el mandatario vinculó el crecimiento de Vaca Muerta con la expansión del comercio exterior argentino y proyectó que el país alcanzará un nuevo máximo anual de exportaciones en 2026. "Lo que está pasando en Vaca Muerta es parte de algo mucho más grande. Este año, por primera vez en la historia, las exportaciones argentinas van a superar los 100 mil millones de dólares... Hoy el mundo nos está volviendo a mirar y a elegir como socios comerciales", afirmó.

Vaca Muerta y el récord de producción que acerca al país al millón de barriles diarios
Milei destacó la importancia estratégica de Neuquén y señaló que la provincia produce más de 600.000 barriles de petróleo diarios. Para dimensionar esa cantidad, comparó la energía contenida en un solo barril con años de trabajo humano y sostuvo que la producción neuquina diaria equivale a millones de años de esfuerzo físico.
El mandatario vinculó esa capacidad con actividades cotidianas y productivas, desde el funcionamiento de los tractores agrícolas, los hospitales y las fábricas hasta la alimentación energética de los servidores utilizados por las supercomputadoras. Según planteó, la disponibilidad de energía permite ahorrar tiempo, aumentar la productividad y ampliar las posibilidades de desarrollo económico.
En ese marco, el Presidente puso el foco en la expansión de Vaca Muerta y comparó los niveles de producción actuales con los registrados antes de su llegada al Gobierno. Según los números que presentó, la formación pasó de producir unos 310.000 barriles diarios en promedio durante 2023 a superar los 670.000 en agosto de 2026.
El crecimiento también se reflejó en el conjunto de la industria petrolera nacional. Milei indicó que la producción argentina pasó de aproximadamente 635.000 barriles diarios en 2023 a 932.000 en agosto de este año.
"Este resultado marca un récord histórico para el país, superando el máximo de 1998 tras 27 años sin alcanzar ese nivel. Hoy, por primera vez en la historia, nos encontramos a pocos pasos de alcanzar el millón de barriles diarios", destacó.
El presidente también resaltó la evolución de las exportaciones de crudo. De acuerdo con sus cifras, mientras que en 2023 la Argentina exportaba unos 128.000 barriles diarios en promedio, durante 2026 ese volumen se duplicó y alcanzó casi 330.000 barriles diarios en julio. "En menos de tres años pasamos de ser un país que apenas se autoabastecía a un exportador de petróleo de primer nivel en la región", aseguró.
Para Milei, el incremento de la actividad no responde a un descubrimiento reciente de recursos, sino a una modificación de las condiciones económicas y regulatorias. "Y ante la pregunta de qué cambió, la respuesta no es que apareció el petróleo mágicamente: la formación estuvo siempre ahí, pero lo que cambiaron fueron las reglas", explicó.

Del barril criollo al superávit energético: las claves del modelo que defiende Milei
Uno de los principales ejes del discurso fue la defensa de las reformas implementadas desde diciembre de 2023. El Presidente aseguró que la eliminación de controles de precios, las restricciones cambiarias y las limitaciones a las exportaciones permitió acelerar el desarrollo de Vaca Muerta.
"Durante una década, Vaca Muerta funcionó a media máquina con precios pisados, cepo y miedo a invertir", sostuvo.
Para ejemplificar las consecuencias del esquema anterior, recordó que la Argentina cuenta con algunos de los mayores recursos de hidrocarburos no convencionales del mundo, pero que durante años dependió de importaciones de gas natural licuado (GNL) para atender la demanda interna durante el invierno.
"La Argentina tiene la segunda reserva de shale gas más grande del mundo y la cuarta de shale oil, y aun así importaba barcos de gas licuado en cada invierno", señaló, en referencia a las estimaciones internacionales sobre el potencial de esos recursos.
Milei atribuyó esa situación a una combinación de precios regulados, subsidios al consumo, restricciones cambiarias y prohibiciones de exportación. Según su interpretación, esas medidas desalentaron las inversiones y fomentaron un consumo energético elevado, sostenido por tarifas que no reflejaban los costos de producción.
El mandatario también cuestionó las políticas del kirchnerismo por haber sostenido, según su visión, un esquema que perjudicaba a los productores y utilizaba los subsidios como herramienta política.

En ese contexto, recordó que la Argentina llegó a registrar déficits de hasta US$ 5.000 millones anuales en su balanza energética, una situación que contrastó con los resultados actuales. Milei afirmó que el sector genera un superávit superior a los US$ 10.000 millones, al que presentó como uno de los principales cambios estructurales de la economía.
El Presidente planteó, además, un escenario hipotético sobre las consecuencias que habría tenido mantener las políticas anteriores frente al contexto internacional actual. Según sus estimaciones, en lugar del resultado positivo que destacó, el sector energético podría enfrentar un déficit cercano a los US$ 20.000 millones.
Más adelante, al relacionar la situación energética con las necesidades de financiamiento del Estado, amplió esa estimación y mencionó un posible desequilibrio de entre US$ 20.000 millones y US$ 25.000 millones. Se trató de proyecciones contrafácticas utilizadas por el mandatario para comparar ambos modelos económicos.
En particular, destacó la eliminación del denominado barril criollo, el mecanismo mediante el cual se establecían referencias de precios locales para el petróleo que podían diferir de los valores internacionales.
Milei atribuyó ese cambio al Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 y lo presentó como uno de los puntos de partida de la transformación del sector. Según explicó, la posibilidad de comercializar la producción bajo condiciones de mercado mejoró los incentivos para desarrollar nuevos proyectos.

"La revolución que estamos viendo en el plano energético arrancó con un punto del Decreto 70/23: la eliminación del barril criollo", afirmó.
El jefe de Estado vinculó esa decisión con su política general de desregulación y adelantó que, hacia fines de octubre, su administración prevé alcanzar las 18.000 desregulaciones.
"Argentina está generando una revolución subterránea que, cuando salga a la luz, convertirá al país en un paraíso", aseguró.
Más allá de las modificaciones normativas, insistió en que la seguridad jurídica constituye un requisito central para sostener las inversiones. Recordó que los proyectos hidrocarburíferos necesitan desembolsos de miles de millones de dólares y pueden requerir décadas para recuperar el capital comprometido.
"Para atraer inversiones es necesario generar las condiciones para que alguien esté dispuesto a arriesgar su capital en el país", planteó.
En ese sentido, sostuvo que los antecedentes de incumplimientos de contratos, restricciones cambiarias, expropiaciones y cesaciones de pagos habían perjudicado la confianza de los inversores. También argumentó que la Argentina contó durante décadas con talento y recursos naturales, pero que esas ventajas no fueron suficientes para garantizar un crecimiento sostenido.
Por eso, remarcó la importancia de las instituciones que protegen la vida, la libertad y la propiedad privada. A su entender, la prosperidad de un país depende más de esas condiciones que de los recursos existentes en su territorio.
Frente a ese escenario, presentó el equilibrio fiscal y el ordenamiento macroeconómico como herramientas para ofrecer mayor previsibilidad a las empresas del sector.

"En la primera semana de gestión liberamos el precio del petróleo mediante el DNU 70/23. Al primer mes alcanzamos el superávit fiscal, el cual funcionó y sigue funcionando como ancla estabilizadora de la economía", sostuvo.
El Presidente también aseguró que, pese a la volatilidad internacional de los precios de las materias primas y de las tasas de interés, el ordenamiento macroeconómico permitió mantener estable el dólar y alcanzar niveles récord de compra de reservas durante el año.
Para Milei, estos resultados constituyen una señal de previsibilidad para una industria que necesita sostener inversiones durante largos períodos antes de obtener retornos económicos.
Del superávit fiscal a la inflación: las críticas al kirchnerismo y la defensa del rumbo económico
El Presidente también dedicó una parte importante de su intervención al impacto de la política energética sobre las cuentas externas y a las consecuencias que, según su visión, habría enfrentado la Argentina si hubiera mantenido el esquema fiscal de administraciones anteriores.
En particular, hizo referencia a los compromisos financieros del Estado y señaló que el Gobierno enfrenta vencimientos de deuda por US$ 25.000 millones, cuyo financiamiento aseguró que ya está resuelto.
El presidente cuestionó a quienes ponen en duda la capacidad de pago del país y recordó una antigua discusión política sobre las prioridades del gasto público. Según expresó, durante la presidencia de Mauricio Macri sus adversarios afirmaban que el cemento no se comía, mientras que actualmente cuestionan la utilidad del equilibrio fiscal con el argumento de que el superávit tampoco se come.

A partir de esa comparación, planteó que el ajuste de las cuentas públicas permitió reducir las necesidades de financiamiento y evitar una situación de mayor fragilidad frente a las turbulencias internacionales.
Milei sostuvo que, si la Argentina mantuviera un déficit fiscal equivalente a cinco puntos del producto, necesitaría conseguir aproximadamente US$ 35.000 millones para cubrir ese desequilibrio. A esa cifra sumó los US$ 25.000 millones correspondientes a vencimientos de deuda, lo que elevaría las necesidades totales a US$ 60.000 millones en su escenario hipotético.
El Presidente relacionó ese cálculo con las condiciones del sector energético. Según argumentó, una economía que necesitara conseguir esos fondos y que, al mismo tiempo, registrara un déficit energético de entre US$ 20.000 millones y US$ 25.000 millones estaría expuesta a una crisis de gran magnitud.
En ese contexto, aseguró que la combinación de déficit fiscal, necesidades de endeudamiento y desequilibrio externo habría provocado una situación crítica, con riesgo de hiperinflación y contracciones del Producto Bruto Interno de entre el 10% y el 15%, según sus estimaciones.
"Hoy la discusión es si se desacelera el crecimiento o si la inflación baja más lento de lo que esperábamos. ¿Se dan cuenta cómo cambió la discusión?", expresó.
Milei interpretó ese cambio en los debates económicos como una señal de la mayor estabilidad alcanzada por su administración. Según explicó, mientras que anteriormente el país enfrentaba episodios recurrentes de crisis, actualmente la discusión se concentra en las diferentes velocidades de crecimiento y en el ritmo de desaceleración de los precios.
En materia de inflación, el Presidente también rechazó las críticas a los resultados de su gestión. En particular, cuestionó a un periodista al que acusó de minimizar la reducción inflacionaria mediante una comparación entre registros mensuales del 13% y el 12%.
Milei sostuvo que esa interpretación omitía el contexto económico de diciembre de 2023 y recordó que su administración comenzó el 10 de ese mes. Además, afirmó que la inflación diaria que recibió su Gobierno era considerablemente superior a la que reflejaban los índices mensuales previos.
"Ese 1,5% diario representa un 56% mensual", señaló al referirse al ritmo de aumento de los precios que, según su explicación, existía al momento de asumir.
A partir de esa referencia, defendió la magnitud de la desaceleración posterior y sostuvo que la inflación mensual se ubica por debajo del 2% desde hace varios meses, mientras que la medición núcleo avanza a un ritmo del 1,7%.
"Es decir, hoy la inflación anual subyacente de la Argentina ya viaja en torno al 20% en el propio consumidor. ¡Vamos que estamos domando la inflación!", manifestó.
De esta manera, Milei utilizó el crecimiento de Vaca Muerta como uno de los principales ejemplos para defender el rumbo de su programa económico. Su mensaje ante la industria combinó la celebración de los récords productivos, la reivindicación de las desregulaciones, el fortalecimiento del superávit energético y la promesa de que la estabilidad macroeconómica permitirá sostener nuevas inversiones.
Para el sector petrolero, el desafío será transformar el aumento de la producción en una expansión duradera de las exportaciones, acompañada por la infraestructura de transporte, procesamiento y comercialización necesaria para aprovechar el potencial de Vaca Muerta.
Las diez frases que dejó Milei en AOG
- "Este año, por primera vez en la historia, las exportaciones argentinas van a superar los 100 mil millones de dólares... Hoy el mundo nos está volviendo a mirar y a elegir como socios comerciales"
- "La misma Vaca Muerta que en 2023 producía unos 310.000 barriles diarios en promedio, gracias al cambio de modelo de nuestra gestión, hoy produce más del doble. En agosto de 2026 superó los 670.000 barriles diarios".
- "En todo el país se pasó de unos 635.000 barriles diarios en 2023 a 932.000 en agosto de 2026. Este resultado marca un récord histórico para el país, superando el máximo de 1998 tras 27 años sin alcanzar ese nivel"
- "Hoy, por primera vez en la historia, nos encontramos a pocos pasos de alcanzar el millón de barriles diarios.
- "En términos de exportación, si en 2023 exportábamos en promedio unos 128.000 barriles por día, en lo que va de 2026 el promedio ya duplica esa cifra, habiendo alcanzado en julio casi 330.000 barriles diarios"
- "En menos de tres años pasamos de ser un país que apenas se autoabastecía a un exportador de petróleo de primer nivel en la región"
- "Así, la balanza energética alcanzaba rojos de hasta 5.000 millones de dólares anuales. ¿Ustedes se imaginan hoy que estamos generando en el sector energético más de 10.000 millones de dólares de superávit en la balanza energética?"
- "La Argentina tiene la segunda reserva de shale gas más grande del mundo y la cuarta de shale oil, y aun así importaba barcos de gas licuado en cada invierno"
- "El petróleo no apareció mágicamente: la formación estuvo siempre ahí, pero lo que cambiaron fueron las reglas"
- "Para atraer inversiones es necesario generar las condiciones para que alguien esté dispuesto a arriesgar su capital en el país. Se trata de una tarea titánica en un país que estafó a sus inversores incontables veces con defaults, cepos, expropiaciones y contratos rotos de un día para el otro"