La tensión global y el discurso de Milei no ayudaron a los activos argentinos, que arrancaron la semana sin fuerza
La situación en Oriente Medio se deterioró significativamente durante el fin de semana y los primeros días de marzo, con intensos ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán.

El arranque de marzo para la bolsa local estuvo marcado por un clima cargado de incertidumbre. Por un lado, la escalada del conflicto en Medio Oriente, con Estados Unidos, Israel e Irán intensificando hostilidades, generó una aversión global al riesgo que impactó en activos emergentes; por otro, en Buenos Aires el discurso de apertura de sesiones del presidente Javier Milei en el Congreso no logró calmar a los inversores ni ofrecer señales concretas que apunten a una estabilización financiera inmediata.

Cabe recordar que la situación en Oriente Medio se deterioró significativamente durante el fin de semana y los primeros días de marzo, con intensos ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán, amplificando el miedo de los mercados globales a una guerra regional prolongada.

“El operativo incluyó bombardeos sobre objetivos militares y estratégicos que, según autoridades israelíes, buscaban neutralizar amenazas vinculadas al programa nuclear iraní. Las fuerzas israelíes, con apoyo estadounidense, alcanzaron instalaciones en Teherán y en otras ciudades. Diversos medios reportaron que el líder supremo iraní, Ayatolá Ali Jamenei, murió durante los ataques, un hecho que generó un vacío de liderazgo y una reacción inmediata del régimen y de sus aliados”, relataron los analistas de Portfolio Personal Inversiones.

“La respuesta se tradujo en el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, junto con nuevas ofensivas sobre infraestructura energética en países vecinos”, añadieron.

Esta escalada derivó en fuertes caídas de bolsas europeas y en un incremento en los precios del petróleo, que subieron de manera abrupta, hecho que se traduce en presiones inflacionarias y una mayor aversión al riesgo financiero a nivel internacional.

En este contexto, los bonos del Tesoro de los Estados Unidos experimentaron una caída en sus rendimientos debido a que los inversores priorizaron refugio frente al riesgo global, con la tasa del bono a 10 años tocando sus niveles más bajos en meses.

Esa onda de temor e incertidumbre global se sintió con fuerza en el mercado local: los títulos argentinos se vieron arrastrados por ventas en masa por tratarse de activos emergentes, lo que empezó a manifestarse desde la apertura de la jornada de este lunes y llevó a que las cotizaciones locales se movieran con sesgo negativo.

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El contexto global acompañó las repercusiones del discurso del presidente Milei, quien inauguró el año legislativo en el Congreso con comentarios que, lejos de ofrecer tranquilidad a los mercados, se percibieron como confrontativos y con escasas definiciones claras sobre las palancas económicas de mediano y largo plazo.

“Bajo un clima de abierta confrontación, el presidente Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias con un discurso de dos horas donde anunció el envío de un paquete de diez proyectos de ley mensuales (uno por ministerio) durante los próximos nueve meses para profundizar su agenda de reformas estructurales”, mencionaron desde Wise Capital.

Desafortunadamente, la presentación ante los legisladores estuvo protagonizada por ataques verbales a la oposición y por la reafirmación de reformas estructurales bajo un tono ideológico fuerte, pero con pocos anuncios específicos sobre temas financieros que pudieran apaciguar la percepción de riesgo entre los inversores.

Analistas económicos y actores del mercado financiero señalaron un “sabor a poco” tras el discurso, valorando la continuidad del rumbo liberal reclamado por sectores empresariales, pero reclamando mayor claridad en puntos clave como el frente cambiario y el plan de financiamiento internacional.

La reacción del mercado local no se hizo esperar. Desde temprano, el índice S&P Merval se mostró sin rumbo claro, con operaciones volátiles y predominio de bajas, especialmente en sectores que sufren mayor aversión al riesgo. Así, terminó la rueda con una baja del 1,4% medida en dólar CCL

Los títulos de deuda argentinos, tanto en pesos como en dólares, también operaron bajo algo de presión en el comienzo del lunes. Aunque durante la jornada algunos segmentos intentaron recuperar terreno, el panorama general reflejó bajas en las paridades y un ánimo vendedor que se correspondió tanto con la debilidad global de activos emergentes como con la frustración por la falta de anuncios precisos que mejoren la confianza en la política económica local.

No obstante, en promedio, el cierre retornó un resultado casi neutro (0,1%). De esta manera, el riesgo país elaborado por JP Morgan concluyó con una caída del 0,9% hasta los 567 puntos.

Curiosamente, el mercado cambiario sí gozó de una rueda pacífica: el dólar oficial cayó un 0,4% hasta los $1.415 por unidad, mientras que el MEP bajó un 0,1% hasta posicionarse en los $1,418.