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Forbes Argentina
Kevin Warsh. Presidente de la FED
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Kevin Warsh. Presidente de la FED
Foto: The White House

La Reserva Federal sube las tasas por primera vez en tres años: ¿cómo afecta a la Argentina?

Valentina Simonian

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El banco central estadounidense dispuso un incremento de 25 puntos básicos ante la persistencia de la inflación y la solidez del mercado laboral. La decisión, respaldada por unanimidad, contrasta con los pedidos de Donald Trump de reducir el costo del dinero.

16 Septiembre de 2026 15.45

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) volvió a subir las tasas de interés después de más de tres años. El banco central decidió este miércoles un incremento de 25 puntos básicos, que llevó el rango de referencia de los fondos federales al 3,75%-4%, ante una inflación que todavía supera su objetivo y un mercado laboral que mostró resistencia durante agosto. La resolución recibió el respaldo de los 12 integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto.

Se trató del primer aumento desde julio de 2023, cuando la Fed había llevado la tasa al 5,25%-5,5%. Después de ese movimiento, mantuvo sin cambios el costo del dinero durante un período prolongado y luego avanzó con recortes a medida que las presiones sobre los precios perdieron fuerza. Antes de la reunión de septiembre, la tasa se encontraba entre 3,5% y 3,75%.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, - SE PUEDE USAR - (Foto: La Casa Blanca) - Foto: La Casa Blanca
El presidente de la Fed, Kevin Warsh Foto: La Casa Blanca

El giro respondió, en buena medida, a las últimas cifras de inflación. Los precios al consumidor avanzaron 3,4% interanual en agosto, mientras que la inflación subyacente registró un aumento del 2,4%, todavía por encima de la meta del 2% que persigue la Fed.

Cómo impacta en la Argentina

El aumento de las tasas estadounidenses encarece el financiamiento internacional, vuelve más atractivos a los bonos del Tesoro de EE.UU. frente a activos de mayor riesgo y puede reducir el flujo de capitales hacia mercados emergentes.  Para la economía argentina, ese escenario puede traducirse en mayor presión sobre los bonos soberanos y el riesgo país, además de un dólar global más fuerte que complique la acumulación de reservas.

"En primer lugar, implica un incremento en la tasa de interés que el país debe pagar por los repos y otros compromisos multilaterales a tasa variable. Además, encarece el costo de fondeo de nuevas emisiones de deuda en dólares, al elevarse la tasa base que debe pagar el gobierno", indicó Roberto Silva, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros.

La inflación volvió al centro de las decisiones de la Fed

El aumento del petróleo y del gas sumó presión sobre los precios y redujo el margen de la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria. Al mismo tiempo, los últimos datos del mercado laboral disminuyeron los temores sobre un deterioro fuerte del empleo: la economía estadounidense creó 162.000 puestos de trabajo en agosto y la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%.

Kevin Warsh - Andrew Harnick/Getty Images
Kevin Warsh Foto: Andrew Harnick/Getty Images

Ese escenario permitió que el banco central concentrara su atención sobre la inflación. La propia Fed señaló que la actividad económica avanza a un ritmo sólido, que el gasto interno mostró resistencia y que la tasa de desempleo sufrió pocos cambios. También sostuvo que la decisión busca favorecer un retorno más rápido de la inflación hacia el 2%.

Las expectativas del mercado cambiaron con rapidez durante las semanas previas. Tras los datos de inflación de agosto, la probabilidad implícita de una suba pasó al 53% y luego trepó hasta cerca del 90%. En julio, el comité había votado 9 a 3 a favor de mantener la tasa sin modificaciones, con tres integrantes que ya reclamaban una política monetaria más restrictiva.

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, había dejado señales en esa dirección. En su discurso de Jackson Hole de agosto sostuvo que la inflación todavía resultaba preocupante y advirtió que las tendencias de fondo no mostraban una mejora significativa. También señaló que las condiciones financieras no eran lo suficientemente restrictivas, una señal que reforzó las expectativas de tasas más altas.

La decisión de Warsh choca con los pedidos de Trump

La suba abrió además un nuevo capítulo en la relación entre Kevin Warsh y el presidente Donald Trump. Trump reclamó tasas más bajas y sostuvo que el costo del dinero debería ubicarse en 1% o menos, mientras que Warsh optó por respaldar un aumento ante la persistencia de la inflación. AP señaló que el presidente de la Fed quedó bajo presión entre las expectativas de los mercados financieros y los pedidos de la Casa Blanca.

Warsh asumió al frente de la Reserva Federal el 22 de mayo, después de la salida de Jerome Powell. Durante la presidencia de Powell, Trump también cuestionó en reiteradas oportunidades la política de tasas y reclamó recortes más profundos. La decisión de septiembre muestra que, al menos en esta reunión, el nuevo titular de la Fed priorizó los datos de inflación y actividad al definir la política monetaria.

El movimiento también rompe una pausa de más de tres años sin subas. Ahora, la atención del mercado pasará a los próximos datos de precios, empleo y actividad, que determinarán si el aumento de septiembre queda como un ajuste puntual o marca el inicio de una nueva secuencia de incrementos.

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