El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró una operación de pase pasivo (REPO) por US$ 3.000 millones con seis bancos internacionales de primera línea. Utilizó parte de sus títulos BONARES 2035 y 2038 para concretar la transacción, que apunta a fortalecer las reservas internacionales en un contexto en el que el organismo busca consolidar su liquidez en moneda extranjera.
La tasa acordada equivale al rendimiento de la SOFR en dólares estadounidenses, más un spread promedio de 400 puntos básicos, es decir, un costo del 7,4% anual. La transacción generó una demanda mayor a la esperada: llegaron ofertas por US$ 4.400 millones, pero el BCRA optó por mantener el monto original.
El organismo consideró que el interés recibido refleja una mejora en la percepción externa sobre la solvencia argentina. La decisión de no ampliar la adjudicación, pese al volumen de ofertas, respondió a las proyecciones sobre el fortalecimiento de las reservas y la prudencia con la que el Central administra su balance.
La señal que deja esta operación va en línea con el descenso del riesgo país y la expectativa de un mayor acceso al crédito en condiciones más razonables. El BCRA remarcó que este REPO reafirma su capacidad para conseguir financiamiento en el exterior sin recurrir a mecanismos forzados y con una administración eficiente de su liquidez en moneda extranjera.
“En esta ocasión, el BCRA recibió ofertas por US$ 4.400 millones, superando en aproximadamente 50% el monto licitado. A pesar del elevado nivel de demanda y considerando las proyecciones de fortalecimiento de las reservas internacionales, el BCRA decidió no ampliar el monto adjudicado”, precisó el BCRA, que en el comunicado remarcó también que “el fuerte interés” demostrado por los principales bancos internacionales, que no fueron informados, "afianza el proceso de normalización en el acceso a los mercados de crédito, en sintonía con la caída del riesgo país que acompaña el ordenamiento macroeconómico consistente y sostenible”.
“Esta nueva operación de REPO ratifica la capacidad del BCRA para acceder a instrumentos de financiamiento en condiciones de mercado y gestionar de manera eficiente su liquidez en moneda extranjera, reforzando la solidez de su balance y la posición de reservas internacionales del país”, concluyó el documento difundido por el organismo.
La operación implica una inyección de fondos que alivia la presión sobre las reservas internacionales, justo cuando se aproxima un vencimiento por US$ 4.216 millones, previsto para el 9 de enero.
El préstamo se aseguró mediante la entrega de bonos Bonares 2035 y 2038 como garantía, ambos regidos por la ley argentina. A cambio, se pactó su recompra a un precio previamente fijado. Aunque en los últimos días el Gobierno intentó reforzar las reservas por otras vías, sin este crédito, el impacto sobre el nivel de dólares disponibles hubiese sido mayor. @@FIGURE@@
La operación comenzó a tomar forma a fines de diciembre, cuando el Ministerio de Economía diseñó un canje de bonos con el BCRA. El Tesoro entregó esos Bonares a cambio de bonos dollar-linked emitidos en pesos, lo que anticipó el movimiento que se terminó de cerrar ahora.
Del total a pagar, US$ 2.567 millones corresponden a los Globales (US$ 1.524 millones en capital y US$ 1.043 millones en intereses). El resto, US$ 1.649 millones, está vinculado a los Bonares (US$ 1.187 millones en capital y US$ 462 millones en intereses).
Como el crédito se depositará en las arcas del Banco Central, se habilitará un esquema que le permita al Tesoro acceder a esos dólares y enfrentar el vencimiento de deuda sin comprometer más las reservas.