El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que Javier Milei ganará “cómodamente” las elecciones presidenciales de 2027. En su exposición ante el Latam Economic Forum, el funcionario ató esa proyección electoral a una mejora de la actividad, una baja de la inflación y un mayor flujo de inversiones.
La frase más fuerte llegó cuando planteó que el próximo turno presidencial será “absolutamente atípico” porque, según dijo, “por primera vez la economía se va a llevar puesta a la política”. Caputo buscó instalar esta premisa central ante empresarios, ejecutivos e inversores. Para el titular del Palacio de Hacienda, el desempeño económico terminará siendo el principal activo del oficialismo en las urnas.
“El Presidente va a ganar las elecciones cómodamente y este proceso se va a continuar”, afirmó el ministro. Luego vinculó ese pronóstico con el resultado electoral de octubre, en el que el oficialismo obtuvo una diferencia de 17 puntos sobre la oposición. En ese marco, pidió “perder el miedo” y sostuvo que 2027 será el año de mayor expansión dentro del mandato libertario.
Caputo intentó despegar la marcha de la economía del clima político y mediático. Desde su perspectiva, existe una brecha cada vez mayor entre los indicadores oficiales y la conversación pública. “No hay duda de que este es el camino correcto”, remarcó, antes de afirmar que la mayoría de los argentinos acompañará la continuidad del programa económico.
El funcionario también buscó reforzar la narrativa oficial sobre el punto de partida que recibió el Gobierno. En ese tramo, aseguró que nadie “en su sano juicio” puede creer que la mayoría quiera regresar al escenario económico de hace dos años y medio. La comparación con la etapa previa funcionó como uno de los ejes de su discurso ante el auditorio de Parque Norte.
Pobreza, actividad e inflación bajo la lupa
En materia social, Caputo defendió los resultados del plan económico y destacó que 12 millones de personas salieron de la pobreza, de acuerdo con los indicadores oficiales citados por el ministro. “Esta es la gente que más nos interesa”, dijo. También sostuvo que 25% de la población ya se encuentra en una situación mejor que antes.
El ministro cuestionó, además, las lecturas que describen una economía en crisis. A su criterio, ese diagnóstico no se corresponde con los datos de actividad. En esa línea, aseguró que el Estimador Mensual de Actividad Económica se ubica en un récord histórico y que esa información demuestra una recuperación más fuerte que la percepción instalada en parte de la discusión pública.
Caputo fue especialmente enfático al hablar de inflación, una de las variables más sensibles para el Gobierno. Afirmó que el proceso de desaceleración volvió a tomar fuerza y que las expectativas privadas se mantienen alineadas con las metas implícitas del equipo económico. Según su proyección, la inflación de los próximos 12 meses se ubicaría cerca del 20%.
El titular de Economía también anticipó que el IPC de mayo será inferior al 2,6% registrado en abril. Ese dato, si se confirma, le permitiría al Gobierno sostener el argumento de que la baja de precios dejó atrás los saltos que marcaron el inicio de la gestión libertaria. Para Caputo, no hay señales de un cimbronazo inflacionario en el corto plazo.
Inversiones y apuesta oficial hacia 2027
El otro eje de su presentación fue la inversión. El ministro aseguró que los desembolsos privados “realmente están viniendo” y que ese movimiento puede transformar la matriz productiva argentina. Aunque no detalló montos durante ese pasaje, buscó transmitir una señal de confianza a los actores del mercado y a los empresarios que asistieron al foro.
La exposición también dejó una definición política sobre el rol del ánimo social. Caputo sostuvo que la reacción de los ciudadanos frente a las noticias incide sobre las decisiones de consumo, ahorro e inversión. Bajo esa lectura, el Gobierno necesita que la mejora de los indicadores se traslade con mayor fuerza a las expectativas de familias y empresas.
El mensaje del ministro llegó en un momento en el que la Casa Rosada intenta capitalizar la baja de la inflación, mostrar recuperación en la actividad y defender el ajuste fiscal como la base del programa. Caputo volvió a presentar esos elementos como partes de un mismo proceso, con la promesa de que el tramo más potente de crecimiento llegará en 2027.
Su planteo sugiere que el Gobierno confía en que la economía marcará el pulso de la próxima elección presidencial y que la mejora de los indicadores le dará a Milei una ventaja determinante frente a la oposición.
La definición también funcionó como un mensaje hacia el mercado. Caputo buscó mostrar continuidad, previsibilidad y respaldo electoral para el programa económico. En su lectura, la combinación de menor inflación, mayor actividad, inversiones y reducción de la pobreza formará el soporte político de un eventual segundo mandato libertario. El desafío para el Gobierno será convertir esos datos en una mejora perceptible para más sectores de la sociedad.