Bitcoin volvió a quedar bajo presión y cotiza en torno a los US$ 63.400, cerca de su nivel más bajo de las últimas tres semanas. La caída se produce en un contexto de mayor cautela global, salidas de los ETF spot y señales técnicas que todavía no muestran una recuperación sostenida. Pero ahora se sumó un nuevo factor de preocupación: Strategy, la compañía que convirtió la acumulación de la criptomoneda en el centro de su modelo financiero, podría vender hasta US$ 5.000 millones de sus reservas.
La posibilidad marca un cambio relevante para el mercado. Durante años, la empresa fundada por Michael Saylor funcionó como uno de los principales compradores corporativos de Bitcoin. Su estrategia consistía en emitir acciones, deuda y títulos preferidos para financiar nuevas adquisiciones. Ahora, frente a la caída del activo y las crecientes necesidades financieras de la compañía, parte de esas tenencias podría utilizarse para reforzar su caja, pagar dividendos e intereses o recomprar sus propios títulos.

Bitcoin retrocede alrededor de 3% y llegó a negociarse por debajo de los US$ 62.500. El movimiento también alcanzó al resto del universo cripto. Ethereum opera por debajo de los US$ 1.900, con una caída cercana al 0,7%, mientras XRP pierde alrededor del 1,3% y se ubica en torno a US$ 1,05.
La reacción generalizada muestra que la presión excede a Strategy. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, las dudas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal y una menor predisposición de los inversores a asumir riesgos conforman un escenario adverso para los activos de mayor volatilidad.
Si bien la desaceleración de la inflación estadounidense reduce la presión para que la Fed vuelva a endurecer su política monetaria, el mercado todavía espera señales más claras sobre el momento en que podrían llegar nuevas bajas de tasas. Hasta entonces, una parte de los inversores mantiene posiciones defensivas y reduce su exposición a las criptomonedas.

El giro de Strategy
Strategy informó ingresos por US$ 122,4 millones durante el segundo trimestre, frente a los US$ 114,5 millones del mismo período del año anterior. La cifra representó un crecimiento interanual del 6,9%, aunque quedó ligeramente por debajo de los US$ 122,9 millones esperados por los analistas.
Sin embargo, el resultado del negocio operativo quedó eclipsado por el impacto de Bitcoin sobre el balance. La compañía registró una pérdida operativa de US$ 8.330 millones, explicada casi en su totalidad por una pérdida no realizada de US$ 8.320 millones derivada de la depreciación de sus activos digitales. La pérdida neta alcanzó los US$ 8.220 millones.
Durante la presentación de resultados, el CEO de Strategy, Phong Le, explicó que la empresa analizó la posibilidad de vender hasta US$ 5.000 millones en Bitcoin. El ejecutivo sostuvo que esa alternativa podría ser apropiada para fortalecer las reservas de efectivo y financiar recompras de acciones.

El monto final podría ser menor, pero Saylor también advirtió que, en determinadas condiciones, podría superar esa cifra. La autorización no significa que Strategy vaya a desprenderse inmediatamente de US$ 5.000 millones en criptomonedas, sino que establece un marco para monetizar sus tenencias en función de las necesidades financieras de la compañía.
El programa contempla utilizar las ventas para reforzar la reserva en dólares, afrontar dividendos de acciones preferidas y pagos de intereses, y financiar recompras de acciones de Strategy o de sus títulos de crédito digital. La empresa ya vendió aproximadamente US$ 218,4 millones en Bitcoin durante 2026 para cubrir una parte de sus compromisos.
Esta decisión representa un giro frente a la lógica que definió a Strategy durante los últimos años. La compañía pasó de utilizar prácticamente todas sus herramientas de financiamiento para adquirir Bitcoin a contemplar la venta del activo para sostener su estructura de capital.

Una reserva millonaria, pero con pérdidas
Strategy posee 843.775 bitcoins, lo que la convierte en el mayor tenedor corporativo de la criptomoneda. La empresa pagó aproximadamente US$ 63.690 millones por esas reservas, a un precio promedio de US$ 75.476 por unidad.
Ese dato resulta central porque el valor actual de Bitcoin se encuentra considerablemente por debajo del costo promedio de adquisición. Tomando como referencia una cotización de US$ 63.400, las tenencias tendrían un valor cercano a US$ 53.500 millones. La diferencia representa una pérdida no realizada superior a los US$ 10.000 millones.
Una venta de US$ 5.000 millones a los precios actuales equivaldría a desprenderse de alrededor de 79.000 bitcoins, cerca del 9% de sus reservas. La operación no tendría que realizarse necesariamente de una sola vez ni directamente en el mercado abierto, pero la magnitud potencial alcanza para generar preocupación entre los inversores.

Las acciones de Strategy caen más de 7% y acumulan una pérdida cercana al 42% en el año. El retroceso expone la tensión sobre el modelo financiero construido por Saylor: cuando Bitcoin subía y la acción cotizaba con una prima sobre el valor de las reservas, la empresa podía emitir capital en condiciones favorables y utilizarlo para comprar más criptomonedas. La caída del activo y de la acción debilita ese mecanismo.
A esto se suman los compromisos derivados de sus acciones preferidas y de su deuda. Strategy informó una reserva en dólares de US$ 3.750 millones, suficiente, según la compañía, para cubrir más de 2,1 años de dividendos e intereses. Sin embargo, analistas de JPMorgan plantearon que fortalecer esa posición podría ayudar a recuperar la confianza y reducir las dudas de los inversores.
Los ETF también retiran capital
El anuncio encuentra a Bitcoin en un momento de menor demanda institucional. “Los ETF spot registraron tres ruedas consecutivas de salidas, con retiros por aproximadamente US$ 12 millones el lunes, luego de salidas de US$ 225 millones el jueves y US$ 240 millones el viernes”, destaca Carolina Gama, Country Manager de Bitget en Argentina.

Los números son relevantes porque los fondos cotizados se habían convertido en uno de los principales canales de entrada de capital institucional al mercado. Cuando reciben flujos positivos, sus administradores deben adquirir Bitcoin para respaldar las nuevas participaciones. Cuando ocurre lo contrario, esa fuente de demanda desaparece y puede aumentar la presión vendedora.
El mercado enfrenta así dos señales negativas al mismo tiempo. Por un lado, los inversores institucionales están retirando dinero de los ETF. Por otro, el mayor tenedor corporativo de Bitcoin admite que podría monetizar una parte considerable de sus reservas.
Esto debilita una de las narrativas que acompañó el ciclo alcista anterior: la existencia de compradores institucionales permanentes capaces de absorber la oferta disponible y sostener el precio.
El índice Fear & Greed se ubica en 29 puntos, dentro de la zona de “miedo”. El indicador no anticipa por sí solo una nueva caída, pero refleja el deterioro del sentimiento y la ausencia de catalizadores suficientemente fuertes para impulsar una recuperación consistente.
¿Bitcoin puede volver a los US$ 60.000?
Desde el punto de vista técnico, el panorama mantiene un sesgo de cautela. El índice de fuerza relativa —RSI— se encuentra cerca de 46 puntos. Ese nivel muestra una pérdida de impulso comprador, aunque todavía no indica una condición de sobreventa que pueda anticipar un rebote inmediato.
El MACD, en tanto, permanece en terreno negativo, lo que refuerza la idea de que el impulso vendedor continúa predominando. Mientras Bitcoin no recupere volumen y revierta los flujos negativos de los ETF, podría mantenerse dentro de una fase de consolidación o volver a probar niveles inferiores.
En este escenario, los US$ 60.000 aparecen como la principal referencia psicológica y técnica. Una ruptura clara de ese nivel podría profundizar la corrección, mientras que su defensa permitiría comenzar a construir un piso para una recuperación posterior.
El riesgo no reside solamente en que Strategy concrete ventas por hasta US$ 5.000 millones. El problema es que esa oferta potencial aparezca en un momento en el que los ETF pierden capital, los indicadores técnicos muestran debilidad y los inversores globales reducen su exposición al riesgo.
Strategy continúa afirmando que su estrategia de largo plazo permanece centrada en Bitcoin. Saylor sostuvo que la volatilidad pone a prueba la estructura de capital y ratificó el foco de la empresa en la criptomoneda, la asignación disciplinada de recursos y la creación de valor.
Sin embargo, el mercado comienza a observar una nueva etapa. La compañía que durante años representó una fuente constante de demanda ahora también puede convertirse en una fuente de oferta. El comportamiento de Bitcoin alrededor de los US$ 60.000 mostrará si los compradores están preparados para absorberla.