Los bancos argentinos se encaminan a mostrar una recuperación de sus resultados en el segundo trimestre del año, aunque la mejora todavía convive con un crecimiento moderado del crédito y señales de deterioro en la calidad de los activos. Esa es la fotografía que traza Goldman Sachs de cara a la temporada de balances, en la que el banco de inversión marca diferencias importantes entre Banco Macro, Grupo Financiero Galicia y BBVA Argentina.
La expectativa es que las ganancias mejoren de manera secuencial en las tres entidades bajo cobertura. Sin embargo, Goldman Sachs advierte que buena parte del avance podría explicarse por factores que todavía no reflejan una recuperación plena del negocio bancario tradicional. La menor inflación debería reducir las pérdidas derivadas de la posición monetaria, mientras que los ingresos provenientes de subsidiarias también aportarían a los resultados. Al mismo tiempo, el crecimiento de los préstamos permanece relativamente contenido y la morosidad continúa bajo presión.
En ese contexto, una de las principales conclusiones del informe es que “la recuperación de las ganancias avanza más rápido que la normalización del crédito y de la calidad de los activos”. Es una diferencia relevante porque ayuda a explicar por qué Goldman no adopta una visión positiva sobre todo el sector, pese a esperar mejores números durante el trimestre.
Las estimaciones muestran, de hecho, una recuperación bastante extendida de la rentabilidad. BBVA Argentina podría alcanzar un ROE de 12,2%, Banco Macro uno de 11,4% y Galicia uno de 8,4%. Pero detrás de esos números aparecen historias muy diferentes, y es allí donde Goldman establece una clara jerarquía entre las acciones.
Banco Macro emerge como la principal apuesta. Goldman mantiene una recomendación de Buy y un precio objetivo a doce meses de US$105, que al momento de elaborar el informe representaba un potencial de suba cercano al 26%. Más allá del desempeño esperado para el segundo trimestre, el argumento del banco se apoya en una combinación de rentabilidad, capital y menor exposición relativa a los problemas de calidad crediticia que atraviesa el sistema.
Para el trimestre, Goldman proyecta que la ganancia recurrente de Macro crecerá 10% en términos reales frente al período anterior, llevando el ROE recurrente a 11,4%, apenas por debajo del 11,6% registrado en los primeros tres meses del año. Los préstamos avanzarían 5% trimestral, mientras que el costo de riesgo bajaría 41 puntos básicos hasta 7,7%. La morosidad, sin embargo, todavía no habría alcanzado un punto de inflexión: el ratio de préstamos en problemas subiría de 5,5% a 6%.
La fortaleza de capital aparece como otro elemento diferencial. Goldman estima para Macro un ratio Tier 1 de 31,2% en el segundo trimestre, considerablemente superior al de sus pares. Para el banco de inversión, esa posición ayuda a limitar los riesgos en un escenario en el que la calidad de los activos todavía representa uno de los principales interrogantes para las entidades financieras argentinas. El precio objetivo, pese a esas revisiones, permanece sin cambios en US$105.
La situación de Galicia es más compleja. Goldman espera una mejora importante respecto de un primer trimestre particularmente débil. El ROE recurrente podría saltar desde 3,1% hasta 8,4%, acompañado por un crecimiento trimestral de 5% de los préstamos y una reducción de 90 puntos básicos en el costo de riesgo, hasta 12,3%. También deberían mejorar los ingresos por comisiones y operaciones de mercado, mientras que la menor inflación aliviaría nuevamente el impacto de la posición monetaria.
El problema está en la calidad de los activos. Goldman proyecta que el ratio de préstamos morosos de Galicia permanezca en 9,6%, muy por encima de los niveles esperados para Macro y BBVA. Esa exposición explica en buena medida por qué, pese a la fuerte recuperación trimestral de la rentabilidad, el banco de inversión mantiene una postura más prudente sobre la acción.
También hay una señal menos favorable cuando la mirada se extiende más allá de 2026. Goldman dejó prácticamente sin cambios su estimación de ganancias para Galicia de este año, pero recortó 24% la correspondiente a 2027 y 28% la de 2028, principalmente por expectativas de menores ingresos y mayores gastos operativos.
Aun así, elevó el precio objetivo de Galicia desde US$44 hasta US$46. La nueva referencia se encontraba prácticamente alineada con el precio de mercado considerado en el informe, por lo que Goldman mantiene su recomendación Neutral. La entidad reconoce además que Galicia conserva una elevada sensibilidad ante una eventual mejora del escenario macroeconómico, lo que podría acelerar el crecimiento del crédito y favorecer una recuperación más rápida de la calidad de su cartera.
“Galicia ofrece una mayor exposición a una recuperación de la economía argentina, pero también concentra los mayores riesgos de calidad de activos en el corto plazo”, una combinación que explica la cautela de Goldman pese al rebote esperado de sus resultados.
BBVA Argentina presenta quizá la paradoja más interesante del informe. Goldman espera que sea el banco con mayor rentabilidad en el segundo trimestre, con una ganancia reportada podría alcanzar los $129.416 millones, un aumento de 54% trimestral y 74% interanual. Pero esos números no alcanzan para modificar la visión de Goldman. El banco mantiene una recomendación de sell y un precio objetivo de US$13 por ADR. El motivo vuelve a estar en lo que sucede detrás del resultado inmediato.
Goldman espera que los ingresos netos por intereses caigan 3% trimestral, mientras que la cartera de préstamos permanecería prácticamente estable. Al mismo tiempo, el costo de riesgo subiría otros 20 puntos básicos hasta 6,3%, en contraste con las mejoras que comenzarían a observarse en Macro y Galicia. La disciplina de gastos y la reducción de las pérdidas monetarias ayudarían a sostener el resultado, pero no modificarían las dudas sobre la evolución del negocio crediticio.
La cautela se vuelve todavía más evidente en las proyecciones de mediano plazo. Goldman aumentó apenas 1% su estimación de ganancias de BBVA para 2026, pero recortó 15% la correspondiente a 2027 y 17% la de 2028, al considerar que la recuperación de los préstamos tardará más tiempo del que esperaba anteriormente. El precio objetivo de US$13 implica alrededor de 24% de potencial bajista desde los niveles considerados por el informe.

De esta manera, “BBVA podría mostrar el ROE más alto del trimestre y, aun así, seguir siendo la acción menos atractiva para Goldman Sachs”. La aparente contradicción resume una parte importante de la tesis del banco: un buen trimestre no necesariamente implica una mejor historia de inversión cuando las perspectivas del crédito y de la calidad de activos siguen siendo inciertas.
Las valuaciones agregan otra capa al análisis. Los bancos argentinos ya no cotizan con múltiplos particularmente deprimidos frente a sus pares regionales. Banco Macro opera a 8,6 veces las ganancias estimadas para 2027, Galicia a 8,7 veces y BBVA Argentina a 8,9 veces, mientras que la mediana de los bancos latinoamericanos bajo cobertura de Goldman se encuentra en 7,7 veces.
“La próxima etapa para los bancos argentinos no pasa simplemente por ganar más, sino por demostrar que esas ganancias pueden sostenerse con una recuperación genuina del negocio financiero”.
El escenario que dibuja Goldman Sachs es, en definitiva, de recuperación sin euforia. Los resultados del segundo trimestre deberían mostrar que el peor momento de rentabilidad quedó atrás, aunque persisten interrogantes importantes sobre el crédito y la calidad de los activos. Y frente a esa transición, la entidad estadounidense evita apostar al sector de manera indiscriminada.