Selva, cataratas y Tierra Colorada en un plato: la experiencia gastronómica que redefine el lujo en Iguazú
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
Hay hoteles que miran al paisaje y hoteles que intentan traducirlo. Gran Meliá Iguazú, con vistas privilegiadas a una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo desde dentro del Parque Nacional Iguazú, acaba de apostar por lo segundo: una nueva carta para Merkado, su restaurante insignia, pensada como un recorrido sensorial por la selva misionera, la Tierra Colorada y la Triple Frontera.
No es una actualización de menú más. Detrás hay un año de trabajo de un equipo completo de cocina, según explicaron sus responsables durante la presentación, con la premisa de que la gastronomía puede ser tan representativa de un destino como sus cataratas. "En Gran Meliá Iguazú creemos que la gastronomía es una de las formas más auténticas de conocer un lugar y conectar con su identidad", resume Ana Goti, directora general del hotel. "Queremos que quienes nos visiten se lleven un recuerdo que vaya mucho más allá del paisaje: que también permanezca en el sabor".
La nueva carta —la que a partir de ahora podrán pedir tanto huéspedes como visitantes externos en Merkado— pone el foco en el producto de estación y de cercanía, con el paisaje como parte de la experiencia. Pero para su lanzamiento oficial, el hotel no se limitó a servirla: diseñó, además, un menú especial de siete momentos, pensado exclusivamente para la ocasión, que funciona como una suerte de mapa comestible de la región.

Forbes Argentina, junto a un grupo reducido de periodistas, participó de una cata exclusiva de ese menú de siete pasos, realizada en la Royal Suite del hotel, para conocer de primera mano la nueva propuesta.
Ese recorrido de degustación incluyó Origen, un bombón de steak tartar de lomo con picaña ahumada; Bruma, dados de atún al fuego con sopa de ajo blanco y uva; Selva y Mar, salmón grillado con crema avellanada y demi-glace de puerros asados; Cataratas, un sorbete de caipiriña; Tierra Colorada, ojo de bife con salsa de arándanos y farofa de hongos de pino; Cacao & Yerba, chocolate en texturas con brownie, mousse y helado de pochoclo; y El Regreso, un profiterol crujiente con crema de maní salada y nueces.

"Nuestra inspiración fue el territorio. Cada ingrediente fue elegido por lo que representa y cada preparación busca respetar su esencia", señala Ernesto Palomar, chef ejecutivo de Gran Meliá Iguazú, quien lideró el desarrollo de la propuesta. Durante la presentación del menú a un grupo reducido de invitados, el equipo de cocina insistió en una idea que funcionó casi como manifiesto: no se busca ni el lujo ostentoso ni la carrera por una estrella, sino la excelencia a partir de la materia prima y el trabajo de kilómetro cero con productores y agricultores de la zona.
Esa filosofía se nota en los detalles. El chipá guazú, típico de la Triple Frontera, encontró un lugar en la carta en forma de tamal con vegetales encurtidos; el hojaldre de cebolla misionera (con ensalada de berros, alcaparras y vinagreta de miel y mostaza); carpaccio de salmón (con rabanitos, brotes, maíz baby y salsa tzatziki); la costilla de ternera curada en salmuera y terminada al fuego; el atún se pasa brevemente por fuego para incorporar humo, un gesto que se repite en varios pasos del menú como hilo conductor; y hasta la miel que acompaña a las provoletas proviene de un apicultor local, mezclada con un punto de chimichurri.

El postre de chocolate —que combina brownie, mousse y helado de pochoclo— llevó, según contó el propio equipo de pastelería, más de 15 pruebas hasta encontrar la textura final, porque cada cambio de clima o de humedad modificaba el resultado.
Ese menú de presentación se acompañó con un maridaje exclusivo de Luigi Bosca, curado por Pablo Cúneo, distinguido recientemente como Enólogo del Año 2026, quien seleccionó una copa para cada uno de los siete momentos. Cúneo repasó ante los comensales parte de la historia de la bodega —fundada en 1901 por Leoncio Arizu en Luján de Cuyo y hoy en su cuarta generación familiar— y hasta compartió una de sus anécdotas favoritas: la de un alud en 1934 que inundó buena parte de la finca familiar poco antes de la cosecha, y frente al cual Arizu decidió seguir adelante en lugar de resignarse.

Entre las etiquetas que acompañaron la experiencia estuvieron el Chardonnay Filos 2024, pensado para dialogar con los grandes vinos blancos del mundo; el Vistalba Malbec Los Nobles 2022, de viñedos centenarios —de rendimientos muy bajos y alta concentración— y un blend de malbec y cabernet sauvignon, el Vino Tinto Paraíso 2022, que, según lo definió Cúneo, funciona casi como “el perfume” de la bodega; además del vino Cabernet Sauvignon León 2023 y el Boheme. Para el enólogo, mendocino de formación agronómica, el desafío pasa por seguir posicionando al vino argentino en un momento en que el país exporta cada vez más hacia mercados de la región, con Brasil como principal comprador.
Lo que distingue a esta propuesta de un simple relanzamiento de menú es la insistencia en que cada plato cuente algo del lugar. El postre "leche leche", inspirado en una bebida típica de Canarias hecha con café y leche condensada, se reinterpretó con banana entera bañada en chocolate blanco y un toque de café, en homenaje tanto al origen canario de parte del equipo como a la producción bananera de Misiones. La tarta vasca, por su parte, tiene su propia historia de persistencia: el equipo de pastelería probó más de 200 versiones hasta dar con la textura cremosa que hoy se sirve en la mesa.

Con esta nueva carta, ya disponible en Merkado —abierto tanto a huéspedes como a visitantes externos—, Gran Meliá Iguazú busca consolidarse como un punto de referencia gastronómico dentro de un destino que, hasta ahora, era pensado casi exclusivamente en términos de naturaleza.
La apuesta del hotel, que forma parte de la marca de lujo española Gran Meliá Hotels & Resorts —con 18 propiedades en el mundo y expansión prevista en Argentina con un Gran Meliá Ushuaia—, es que la próxima vez que alguien recuerde las Cataratas, también recuerde a qué supo.