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La única opción. Foto: Difusión.
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La única opción. Foto: Difusión.
Difusión.

Qué ver: La única opción, o las crudas andanzas de un desempleado

Matías Castro

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La última película del coreano Park Chan-Wook estuvo cerca de entrar a la lista de los Oscar y podría haber competido dignamente. Basada en una novela de Donald Westlake, llegó al streaming con una trama cargada de humor negro y reveses.

17 Abril de 2026 11.08

La única opción estuvo muy cerca de entrar a la lista de las nominadas como Mejor Película Internacional en la última edición de los Oscar. Lo hubiera merecido. Incluso podría haber sido una firme candidata, por sus temas, su historia, su realización y, sobre todo, su director, Park Chan-Wook. 

Después del paso por los cines, acaba de llegar al streaming a través de la plataforma Mubi.

La trama se puede resumir de manera simple. Un hombre pierde su trabajo y su idílica vida familiar queda patas arriba. Para intentar revertir la situación, elabora en secreto un complejísimo y siniestro plan con la meta de recuperar su puesto, mientras la automatización y la inteligencia artificial van cambiando el panorama en la fábrica donde antes se desempeñaba. Si el argumento se puede contar de manera sencilla, su desarrollo en pantalla es tan elaborado como refinado y sorprendente.

El director y guionista Park Chan-Wook lleva ya tres décadas filmando, aunque se hizo conocer en 2003 con Oldboy. Esta historia de venganza que dejaba a los espectadores boquiabiertos por sus escenas de violencia y su impresionante vuelta de tuerca, se llevó todos los aplausos en el festival de Cannes y se convirtió en una película de culto y, a la vez, popular. 

La única opción. Foto: Difusión.
La única opción. Foto: Difusión.

Gracias a ella el mundo conoció lo que se llamó “la trilogía de la venganza”, integrada por esa película, Lady vengeance y Sympathy for Mr. Vengeance. Claro que Oldboy tenía tal fuerza que ninguna de esas películas se le acercó en impacto. Pero, de ahí en más, Park se convirtió en el realizador más destacado de su país y en una suerte de embajador del cine coreano, que estalló en popularidad y prestigio en todo el mundo. 

Digamos que las películas de Park formaron parte del lado serio y prestigioso del hallyu, que es como se ha conocido a la ola surcoreana que mueve multitudes. El k-pop, los k-dramas y la gastronomía son parte de ese fenómeno. 

Una particularidad que tienen algunas de las películas más elogiadas de este director es que se basan en obras de otros países. Oldboy se basaba en un extenso manga, o historieta japonesa y lo condensaba en 90 intensos minutos. The handmaid, thriller erótico que es una de sus obras más prestigiosas y refinadas, adapta una novela de una escritora galesa. La única opción, por su lado, se basa en una novela de 1997 del estadounidense Donald Westlake (que ya había sido llevada al cine en Francia en 2005). 

El inicio de esta película es casi onírico. El protagonista, interpretado por Lee Byung-Hun (el villano de El juego del calamar) vive en una hermosa casa con sus hijos, sus dos perros y su esposa. Todo es perfecto y armonioso. Hasta que deja de serlo. Nuestro antihéroe, que parece ser un comprometido defensor de los derechos de sus compañeros de la fábrica, queda sin trabajo. Sus esperanzas se van desvaneciendo rápidamente y la que reacciona es su esposa.

Un punto interesante en esta adaptación está en cómo muestra las distintas reacciones de las mujeres y los hombres ante situaciones límite, de una manera bastante creíble más allá del humor negro que adereza la historia. Otro punto a favor está en que Park realmente sabe contar y transmitir con imágenes, sin necesidad de sobreabundar con diálogos explicativos. 

La única opción. Foto: Difusión.
La única opción. Foto: Difusión.

La trama avanza a buen ritmo, sin caer en obviedades y construyendo la tensión paso a paso. El espectador va entendiendo los disparatados planes del protagonista a medida que ejecuta cada etapa, sin que sean explicados de forma predigerida. Pero todo va saliendo cada vez peor, porque nuestro antihéroe no está preparado para ejecutar de verdad lo que se propone y, gracias a eso, nos vamos encontrando con unas cuantas sorpresas, situaciones absurdas y vueltas de tuerca. 

Lo que en otros casos sería un drama sobre la desesperación de un hombre desempleado, se convierte en una intriga cargada de humor negro. Y no por eso deja de lado algún comentario social que se hace evidente a medida que el protagonista va evolucionando y cambiando. De buenas a primeras queda claro que hay más de una opción ante lo que le sucede al protagonista y a su familia. El hecho de que él entienda que hay una sola alternativa es lo que convierte a esta historia de desesperación contenida en una obra magistral y removedora que vale sus más de dos horas de duración. 

*Imagen principal - La única opción. Foto: Difusión.

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