Alejandro Vigil: "Crecer en una actividad de largo plazo supone un plan estratégico no a 10 años, sino a 100"
El presidente de Wines of Argentina y Magdalena Pesce, gerenta general, trazaron un balance de lo que fue este año para el sector y compartieron la visión con la que buscan seguir posicionando al vino argentino en el mundo.

En el marco de un encuentro distentido organizado por Wines of Argentina (WofA), la entidad creada en 1993 para promover la marca y la imagen país de los vinos argentinos en todo el mundo, el enólogo Alejandro Vigil, su presidente, y Magdalena Pesce, su gerenta general, hicieron un balance de cómo estuvo la actividad en el año y comentaron algunas proyecciones para lo que viene.

Pesce, quien a fin del año pasado fue reconocida entre las 50 mujeres destacadas del mundo del vino y las bebidas espirituosas, de acuerdo al listado del Women in Wine & Spirits Award (WINWSA), se refirió a los valores que están trabajando desde la organización. 

Magdalena Pesce, gerenta general de WofA.

“La innovación: el vino argentino es innovador, pero tenemos que trabajar para que lo sea aún más; la transformación digital: tenemos que seguir abonando el terreno para que nuestros  productores y productoras y los proyectos que están insertándose hoy en día en la industria también tengan la impronta digital dentro de su core business; nuestra visión para el vino argentino es que sea inclusivo, diverso y sostenible. Estamos generando acciones que marcan el camino justamente de la sostenibilidad y arrancando por la perspectiva de género; y la integridad, un punto no menor. Hoy en día, en el mundo se exigen metas de compliance, de transparencia. Nos estamos adelantando y estamos generando nuestro programa de integridad dentro de WofA, esperando también incentivar a que las bodegas lo desarrollen porque hoy lo hacemos por gusto, pero mañana seguramente nuestros clientes en la cadena de valor nos van a exigir contar con estos programas. Y, por último y no menor, el trabajo colaborativo. Entendemos que hay un montón de organismos con los que compartimos visión, recursos y estrategias, entonces nos estamos potenciando y estamos aliándonos con otras organizaciones con las que podemos complementarnos para que el vino argentino crezca y siga desarrollándose, a pesar de todos los contextos difíciles”.

 

A su turno, Vigil, quien asumió como presidente de WofA en abril de este año, dijo: “Queremos vender más vino argentino en el mundo y esto solamente lo vamos a poder hacer promocionando y teniendo proyectos estructurales. Tenemos que ser parte de un vehículo de un desarrollo que sea mucho más grande, pensando en el desarrollo de  alta calidad. Estar presentes, pensarlo, desarrollarlo y empujar a nuestros socios a esta aventura, que es la inversión. Tenemos una posibilidad enorme de crecer en el segmento de alta calidad”.

Luego, frente a un grupo reducido de periodistas, Vigil trazó un balance acerca de cómo veía a la actividad en el país y habló sobre los desafíos del sector. “La vitivinicultura es a largo plazo, nunca es a corto plazo. Todas las inversiones que hacemos son pensando en los próximos 30 años”, dijo.

Alejandro Vigil.

Frente a la inflación que se está dando a nivel global y a cómo impacta sobre la rentabilidad de los vinos argentinos que se exportan, sostuvo: “Estamos viendo como tendencia global una actualización de precios que van acompañando las inflaciones. Si bien tenemos en algunos puntos costos mayores, no son muy superiores a lo que hay en el mundo, con lo cual acompañamos un aumento global. ¿Cuál va a ser el impacto? Creemos que cada día va a ser mayor la ausencia de vinos en las mesas del mundo. Y eso es un impacto importante, pero también va acompañado de la falta de agua, de una estructura del mundo, donde vamos a empezar a elegir cuándo beber un vino. Esto no solo va a estar provocado por este aumento, sino también por la falta de uva. Este va a ser el quinto año con menor producción de uva en el mundo. Creo que tenemos que entender que hay un cambio climático que nos está llevando a un cambio estructural importante. A largo plazo, se va a dar lo que se llama ordenamiento territorial, o sea las tierras que son más productivas para maíz se van a usar para maíz, y las que son más productivas para uva se van a usar para uva. Creo que ese ordenamiento se va ir dando solo por la ausencia de recurso natural”.

No obstante, Vigil destacó que “si bien el cambio climático nos impacta, no es tan fuerte acá como ha pasado en otros lugares del mundo. Tenemos una vitivinicultura de altura. La parte más baja ya es de altura, que tiene cierta condición estable para seguir produciendo con calidad. Y ahí es donde podemos entrar y apuntar. El mundo está yendo hacia la calidad. Lo podemos ver en los mercados. Cada vez se venden más vinos caros”.

Hoy, una etiqueta argentina en el mundo se vende en góndola a un promedio de US$ 23 la botella. “Hay que intentar vino siempre de calidad, que esté por fuera de un commodity. Hoy se exporta  entre el 25% y el 30% aproximadamente. Este fue un año complicado por precios, falta de insumos, como el vidrio, y logística. Tenemos que pensar en cómo vamos a hacer si queremos realmente crecer. Plantar, que sea de calidad, que la cristalera acompañe, todo. Crecer en una actividad de largo plazo supone un plan estratégico no a 10 años, sino a 100. Es el trabajo que tenemos que hacer", concluyó.