El presidente Donald Trump volvió a respaldar la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos y cuestionó a las comunidades que rechazan este tipo de proyectos. Según afirmó, negarse a recibir estas instalaciones representa “un error” y puede significar perder empleos e ingresos fiscales.
En una entrevista con su exabogado y antiguo colaborador Michael Cohen, emitida completa el domingo por la noche, Trump aseguró que Estados Unidos está “muy por delante de China en inteligencia artificial”.
El mandatario también defendió la posibilidad de que las compañías del sector construyan su propia infraestructura energética. Según explicó, permite a las empresas de IA “construir sus propias centrales eléctricas” y sostuvo que estos centros de datos no están tomando “energía de la red”, a la que describió como antigua y “agotada”.

“Francamente, las comunidades que no aceptan un centro de datos están cometiendo un error”, aseguró Trump.
El presidente agregó que existen “muchísimas comunidades” interesadas en recibir estas instalaciones y remarcó los beneficios económicos que, según su visión, pueden generar.
Trump sostuvo que los centros de datos crearán más puestos de trabajo y aportarán “enormes ingresos fiscales para pueblos y ciudades”. También afirmó que las comunidades “inteligentes” son aquellas que buscan que estos proyectos se instalen en sus territorios.
La semana pasada, durante un encuentro con varios ejecutivos de la industria de las criptomonedas en la Casa Blanca, Trump reforzó esa postura. El presidente aseguró que “absolutamente querría” un centro de datos en su zona si tuviera esa posibilidad, tanto si fuera alcalde de una ciudad como gobernador de un estado.

Qué dijo el gobernador de Texas sobre los centros de datos
Las declaraciones del presidente en respaldo a los centros de datos se conocieron poco después de que el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, apareciera el domingo por la mañana en ABC News y afirmara que la industria de la inteligencia artificial “básicamente cavó su propia tumba con el problema que se generó, y por eso recibió el rechazo que merece”.

Abbott cuestionó con dureza a las compañías del sector y señaló que no coordinaron sus proyectos con los gobiernos estatales ni locales. Sus declaraciones representan una de las críticas más fuertes que los centros de datos y las empresas de IA recibieron hasta ahora de una figura prominente del Partido Republicano, y se alinean con posturas similares adoptadas por varios gobernadores demócratas.
A comienzos de este mes, el gobernador anunció una moratoria para la aprobación de nuevos centros de datos hasta que las autoridades completen una “verificación y auditoría integral de todos los centros de datos” que se incorporan a la red eléctrica del estado.
El mes pasado, Nueva York también estableció una moratoria sobre la construcción de grandes centros de datos durante un año, mientras desarrolla nuevas regulaciones ambientales y analiza, entre otras cuestiones, el impacto que estas instalaciones generan sobre la red eléctrica.
Un dato que preocupa a los republicanos
Las declaraciones de Trump sobre los centros de datos llegan en medio de la preocupación por el posible impacto electoral que podría tener el creciente rechazo público a estas instalaciones sobre los republicanos en las elecciones de medio término.
La semana pasada, el Comité Senatorial Republicano Nacional envió un memorando interno en el que advirtió que el demócrata Sherrod Brown convirtió su oposición a los centros de datos en el “eje central” de su campaña contra el actual senador republicano John Husted en Ohio.

“Más que cualquier otro tema en esta contienda, los centros de datos son el ancla que cuelga del cuello de Husted. Si pierde y se responsabiliza a los centros de datos, los políticos de todo el país tomarán nota”, alertó el documento.
Qué muestran las encuestas sobre los centros de datos
Una encuesta de Gallup publicada a comienzos de este año reveló que el 71% de los estadounidenses se opone en algún grado o firmemente a la instalación de centros de datos en sus comunidades, una proporción superior al 53% que rechaza la presencia de centrales nucleares.
La resistencia es especialmente fuerte entre los demócratas: el 75% se manifiesta algo o totalmente en contra de este tipo de proyectos. Sin embargo, el rechazo también atraviesa otras fuerzas políticas: una mayoría de los republicanos (63%) y de los independientes (74%) se opone a la construcción de centros de datos cerca de sus comunidades.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com