A partir de 2027, el calor generado por los servidores será recuperado y enviado directamente a la red de calefacción de Helsinki. El proyecto demandará cerca de US$ 1.000 millones y tendrá una capacidad de 120 megavatios.
El combo explosivo de endeudamiento, tasas altas y una eventual retracción del financiamiento ponen bajo presión a CoreWeave, Oracle y SoftBank. En paralelo, el costo de la energía y la demanda tecnológica definirán qué empresas quedan más expuestas.
JB Benjamin advirtió cuánto dependen muchas organizaciones de infraestructura tecnológica que no controlan por completo. Por eso, lanzó Veldris, enfocada en darles mayor autonomía sobre datos, sistemas y capacidad de cómputo.
Las acciones de Oracle cayeron más de 6% este jueves después de que Bloomberg informara que la compañía envió una notificación de fuerza mayor vinculada a Project Jupiter, un enorme centro de datos que se construye en Nuevo México y forma parte de Stargate. La medida busca proteger a la empresa ante posibles pagos si el proyecto se demora, aunque Oracle aseguró que las obras continúan dentro de los plazos previstos.
El mercado muestra señales muy distintas a las que precedieron al derrumbe tecnológico de hace 25 años. Sin embargo, el riesgo empieza a trasladarse hacia el gasto, la deuda y los balances de las grandes compañías.
Una encuesta de NBC News revela un fuerte rechazo a la instalación de centros de datos de inteligencia artificial entre habitantes de comunidades estadounidenses. La oposición atraviesa todo el arco político, aunque es mayor entre los demócratas. Donald Trump, en cambio, sostiene que estas instalaciones generan enormes ingresos y acusa de “atrasadas y pobres” a las comunidades que se oponen.
La compañía utilizará baterías de zinc de larga duración para almacenar la electricidad producida por un parque solar y abastecer sus centros de datos también durante la noche. El sistema, que se complementará con baterías de litio, buscará acercarse a un suministro de energía limpia durante las 24 horas.
La startup nació alquilando GPUs y hoy construye centros de datos a gran escala. Su capacidad para asegurar energía y levantar infraestructura en pocos meses la convirtió en una pieza clave del boom tecnológico.
Hewlett Packard Enterprise le otorgó a Oracle la opción de comprar más de cuatro millones de acciones de la compañía a un precio muy por debajo de su valor de mercado. Esta condición preferencial funciona como un incentivo comercial vinculado a las compras que Oracle realice de equipos de red de HPE para sus centros de datos destinados a la inteligencia artificial.
El mandatario defendió estas instalaciones por su aporte al empleo y la recaudación, mientras Texas y Nueva York frenaron nuevos proyectos y las encuestas revelan un fuerte rechazo entre los estadounidenses, incluso dentro del electorado republicano.
Form Energy y Antora Energy apuestan por tecnologías de larga duración basadas en hierro y en bloques de carbono, con costos más bajos que los del litio. El auge de los centros de datos acelera la demanda de estas soluciones.
El auge de la IA puso bajo presión un sistema que necesita miles de millones en nuevas inversiones para acompañar el salto del consumo. La discusión ahora pasa por definir el costo que deben asumir las tecnológicas y que porcentaje puede trasladarse a los hogares. El debate crece en muchas ciudades estadounidenses.
Durante casi tres décadas, Lex Bouzari estuvo al frente de una empresa líder en almacenamiento de datos para laboratorios de investigación como la NASA. Ahora, el auge de la IA transformó la compañía en un gigante, con ventas que apuntan a cifras millonarias, y convirtió al fundador en multimillonario.
El despliegue de centros de datos y redes eléctricas podría sostener las tasas altas durante más tiempo, una perspectiva que lleva a Janus Henderson a privilegiar los bonos de corta duración.
La apuesta de Elon Musk por llevar la inteligencia artificial a órbita lo lleva a comprometerse con miles de millones de dólares en chips justo cuando la capacidad global empieza a convertirse en el verdadero cuello de botella.
Moody's advirtió que Alphabet, Amazon, Microsoft, Meta, Oracle y CoreWeave asumirán compromisos récord para financiar centros de datos. Se trata de una apuesta multimillonaria con mayor riesgo crediticio e ingresos aún inciertos.
El avance de los centros de datos trastoca el mapa de oportunidades en Wall Street y pone bajo la lupa a compañías clave para sostener la demanda tecnológica de los próximos años.
La startup Panthalassa, respaldada por el multimillonario, desarrolla boyas flotantes capaces de generar electricidad con olas y enfriar chips con agua fría, una apuesta para alimentar la IA lejos de tierra firme.