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Jensen Huang, CEO de Nvidia
Innovación
Jensen Huang, CEO de Nvidia
AFP vía Getty Images

Nvidia apuesta US$ 30.000 millones al rival de Google y reaviva las dudas sobre la burbuja de la IA

Agustín Jamele

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La fabricante de chips analiza participar de una ronda que valoraría a la empresa de búsquedas con IA en más de US$ 30.000 millones. La operación reforzaría su presencia en las aplicaciones que utilizan su tecnología, pero también alimenta los cuestionamientos sobre un modelo en el que financia a compañías que después compran capacidad de cómputo vinculada a sus productos.

24 Agosto de 2026 13.39

Nvidia construyó su posición en la industria de la inteligencia artificial a partir de un negocio concreto: vender los chips que necesitan las empresas para entrenar modelos y ejecutar sus aplicaciones. Ahora, la compañía avanza sobre otra dimensión de ese mercado. Según informó The Information, negocia participar de una nueva ronda de inversión en Perplexity, la empresa de búsquedas con IA que podría alcanzar una valuación superior a los US$ 30.000 millones.

El posible acuerdo muestra cómo el grupo liderado por Jensen Huang busca intervenir en diferentes eslabones de la cadena de valor de la inteligencia artificial. No se trata únicamente de suministrar infraestructura a los desarrolladores, sino también de ganar exposición a los productos que llegan directamente a los usuarios y que determinan, en última instancia, cuánta capacidad de procesamiento demanda el mercado.

Jensen Huang - SE PUEDE USAR - (Foto: Nvidia)
Jensen Huang - (Foto: Nvidia)

Para Nvidia, la ecuación tiene una lógica comercial: cuanto más crecen las plataformas de IA, más potencia de cómputo necesitan. Sin embargo, cuando el fabricante también se convierte en inversor de esas compañías, aparece una pregunta que empieza a ocupar un lugar relevante entre analistas y accionistas: cuánto de esa demanda surge de negocios sustentables y cuánto depende del propio capital que circula dentro del ecosistema tecnológico.

La apuesta por las búsquedas con inteligencia artificial

Perplexity fue fundada en San Francisco en 2022 y desarrolló una plataforma que ofrece respuestas a partir de modelos de lenguaje e información recuperada en tiempo real. A diferencia de los buscadores convencionales, que presentan una lista de enlaces, su propuesta se concentra en sintetizar información y responder consultas de manera conversacional.

Entre sus fundadores se encuentran Aravind Srinivas, con experiencia previa en OpenAI y Google DeepMind, y Denis Yarats, quien trabajó en Microsoft y Quora. Desde su creación, la compañía atrajo capital de fondos y empresas tecnológicas, entre ellos Nvidia, New Enterprise Associates, Accel y SoftBank.

Según la información difundida sobre su trayectoria financiera, Perplexity reunió más de US$ 1.700 millones en inversiones acumuladas. La nueva ronda podría elevar su valuación desde aproximadamente US$ 20.000 millones, nivel asociado a su financiamiento anterior, hasta más de US$ 30.000 millones.

perplexity

Ese salto reflejaría el interés de los inversores por una categoría que busca modificar la forma en que las personas acceden a información en internet. También ubicaría a Perplexity en una competencia que involucra a compañías con recursos mucho mayores, como Google y los principales desarrolladores de asistentes de inteligencia artificial.

En ese contexto, la eventual participación de Nvidia no se limitaría a una inversión financiera. También le permitiría fortalecer su vínculo con una plataforma cuyo funcionamiento depende de infraestructura de procesamiento y que puede convertirse en una puerta de entrada para millones de consultas realizadas con IA.

El negocio detrás de la inferencia

El vínculo entre Nvidia y Perplexity se entiende a partir de una actividad central para la economía de la inteligencia artificial: la inferencia, es decir, el proceso mediante el cual un modelo ya entrenado genera respuestas o ejecuta tareas cuando recibe una solicitud.

Cada pregunta que un usuario realiza en una plataforma de IA requiere recursos de cómputo. Si la aplicación aumenta su cantidad de clientes, amplía sus funciones o incorpora agentes capaces de completar tareas más complejas, también crece su necesidad de infraestructura.

Nvidia pierde más del 4% de su valor de mercado en Suqian, provincia de Jiangsu, China, el 21 de febrero de 2024.

Perplexity alcanzó en marzo un acuerdo plurianual con CoreWeave, empresa de servicios de computación en la nube respaldada por Nvidia. Además, de acuerdo con los reportes sobre esa relación comercial, prevé incorporar CPU Vera, desarrolladas por la fabricante de chips.

La conexión es directa: Nvidia puede invertir en una compañía que utiliza capacidad de procesamiento provista por actores vinculados con su ecosistema y que, a su vez, depende de hardware producido por la propia empresa.

Ese esquema tiene un beneficio estratégico evidente. Si Perplexity logra consolidar su modelo comercial, Nvidia no solo participaría de su crecimiento como accionista, sino que también mantendría exposición al aumento de la demanda de infraestructura.

Huang, además, expresó públicamente que utiliza Perplexity de manera habitual. La afinidad con el producto refuerza la idea de que la compañía considera a las búsquedas y a los asistentes de IA como una categoría relevante para la expansión futura de su negocio.

perplexity

La discusión sobre el financiamiento circular

La posible inversión también forma parte de un fenómeno más amplio. Nvidia incrementó su presencia financiera en distintas empresas del sector y extendió su influencia desde los semiconductores hacia la nube, el software, los modelos y las aplicaciones.

Esa estrategia permite construir relaciones comerciales de largo plazo y asegurar presencia en mercados que podrían definir la próxima etapa de la inteligencia artificial. Pero también expone a la compañía a cuestionamientos sobre el denominado financiamiento circular.

El concepto describe una dinámica en la cual una empresa aporta capital a otra que luego utiliza esos fondos para contratar productos o servicios vinculados con el inversor original. En el caso de Nvidia, una startup puede recibir financiamiento, destinar parte de ese dinero a capacidad de cómputo y terminar generando ingresos para proveedores que utilizan chips de la compañía.

La existencia de ese circuito no implica, por sí misma, que las operaciones sean irregulares ni que la demanda sea ficticia. Las inversiones estratégicas entre proveedores, clientes y socios son habituales en industrias que requieren grandes desembolsos de capital. La cuestión es determinar si el negocio conserva su viabilidad cuando disminuye la disponibilidad de financiamiento.

SE PUEDE USAR/Oficina, transformación y convivencia con la IA             Foto: Imágen creada con inteligencia artificial

Si las aplicaciones de IA generan ingresos suficientes mediante suscripciones, publicidad, servicios empresariales u otras vías, la demanda de infraestructura responde a una actividad económica con capacidad de sostenerse. En cambio, si las compañías dependen de nuevas rondas de inversión para cubrir sus costos operativos y comprar cómputo, el crecimiento del sector puede quedar atado a una expansión financiera difícil de mantener.

En ese punto, los inversores empiezan a observar no solo cuántos chips vende Nvidia, sino también quién financia a los compradores y qué resultados obtienen las empresas que utilizan esa infraestructura.

Qué puede significar para las acciones de Nvidia

Para el mercado, una eventual inversión en Perplexity admite dos lecturas. La primera sostiene que Nvidia está consolidando una posición que excede la venta de hardware. Al participar en compañías de aplicaciones, puede establecer relaciones comerciales más estables, acompañar el desarrollo de nuevos productos y capturar parte del valor generado en segmentos distintos de los semiconductores.

Desde esa perspectiva, el acuerdo ampliaría su exposición a un negocio con potencial de crecimiento y reforzaría la demanda futura de sus tecnologías. También le permitiría reducir, al menos parcialmente, su dependencia de un grupo concentrado de grandes clientes dedicados a infraestructura en la nube.

Fachada del edificio de la sede de Nvidia el 27 de agosto de 2025 en Santa Clara, California.
Fachada del edificio de la sede de Nvidia el 27 de agosto de 2025 en Santa Clara, California.

La segunda interpretación pone el foco en los riesgos. Si Nvidia destina montos crecientes a financiar empresas que todavía deben demostrar la sustentabilidad de sus ingresos, una desaceleración del sector podría afectar dos frentes al mismo tiempo: las ventas de chips y el valor de sus participaciones.

A eso se suma el potencial escrutinio de las autoridades de competencia sobre los vínculos entre empresas que actúan de manera simultánea como proveedoras, inversoras y socias comerciales dentro de un mismo mercado.

Por ahora, no se informó públicamente el monto que Nvidia podría comprometer en la ronda de Perplexity. Sin ese dato, resulta difícil establecer qué impacto tendría la operación sobre sus resultados financieros o su cotización. Lo que sí puede evaluarse es el mensaje estratégico: la compañía busca estar presente no solo en la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial, sino también en los negocios que deberían convertir esa infraestructura en ingresos.

El resultado de esa apuesta dependerá de una cuestión que atraviesa a toda la industria: si las aplicaciones de IA consiguen transformar el crecimiento de usuarios y la demanda de cómputo en modelos comerciales rentables. Para Nvidia, esa respuesta puede definir mucho más que el desempeño de una inversión puntual.

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