La apuesta económica de Milei en busca de la reelección: RIGI por más de US$ 150.000 millones, menos impuestos y un BCRA blindado
Esteban Talpone
Esteban Talpone
El presidente Javier Milei redobló su apuesta por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que la Argentina está dejando atrás un modelo que "ahuyentaba a los inversores" para convertirse en un destino competitivo para el capital privado. El jefe de Estado realizó estas declaraciones frente a una semana en la cual el gobierno espera fijar la agenda legislativa para lo que resta del año, con la reforma del Banco Central y la eliminación de las PASO, entre otros temas.
En una entrevista concedida al Diario Río Negro, el mandatario sostuvo que el nuevo esquema económico ya comenzó a traducirse en un fuerte flujo de proyectos y afirmó que el país cuenta con inversiones aprobadas por más de US$ 46.000 millones, mientras otras iniciativas por más de US$ 100.000 millones permanecen en evaluación. "Si sumamos las inversiones que fueron anunciadas, estamos hablando de más de US$ 150.000 millones que son invertidos en una economía que hasta hace tres años ahuyentaba a los inversores", afirmó.
Para Milei, esos números representan una validación del rumbo económico. "El RIGI es la política productiva más importante del siglo", aseguró, y agregó que incluso los gobernadores que inicialmente rechazaban el régimen "terminaron adhiriéndose al mismo para atraer inversiones en sus provincias". Según el Presidente, "lo que en el pasado era considerado un disparate hoy es una realidad".
El mandatario consideró que el principal desafío ahora es garantizar reglas estables para que ese proceso continúe. "La reinversión constante es la base del crecimiento, y para eso se necesita estabilidad económica y jurídica, dos cosas que nuestro gobierno defiende férreamente y que el RIGI garantiza para la posteridad", sostuvo. Añadió que ese flujo de capitales "generará miles de puestos de trabajo", impulsará las exportaciones y permitirá que las ganancias vuelvan a invertirse en la economía argentina.
En ese marco, también fundamentó la decisión de avanzar con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, a la que calificó como la iniciativa legislativa más importante del segundo semestre. "No alcanza con haber saneado el balance del Banco Central si la próxima gestión populista puede volver a prender la maquinita", afirmó. Insistió en que "la misión única de preservar el valor de la moneda y la prohibición expresa de financiar al Tesoro tienen que quedar escritas en la ley", y remarcó: “Necesitamos blindar a los Presidentes del BCRA de ser removidos del poder de turno, que siempre es caprichoso”.
Respecto de la marcha de la economía, Milei sostuvo que está "incluso mejor" de lo previsto. "Logramos y defendimos a rajatabla el superávit fiscal, bajamos la inflación, sacamos el cepo y las reservas se recomponen", afirmó. Además, aseguró que "la actividad económica y el PBI rompieron su techo histórico" y proyectó que "vamos a tener tres años seguidos de crecimiento por primera vez en quince años". Aunque reconoció que muchos argentinos todavía no perciben esa recuperación en sus ingresos, señaló que "arreglar en dos años lo que se rompió en un siglo lleva tiempo".
En ese sentido, se refirió a la reciente visita de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y sostuvo que el programa del gobierno “es el único para que el país salga adelante”. “Ese respaldo —agregó— es importante porque el programa con el Fondo nos permitió recapitalizar el BCRA y esa recapitalización fue necesaria para estabilizar la economía, lo que es indispensable para poder crecer”.
En materia tributaria, el Presidente reiteró que la baja de impuestos continuará siendo uno de los ejes centrales de su gestión. Recordó que desde diciembre de 2023 el Gobierno redujo la presión impositiva en un equivalente a 2,5 puntos del PBI y afirmó que "nuestro norte para adelante es seguir bajando cada vez más impuestos". Según explicó, el equilibrio fiscal no es incompatible con ese objetivo porque "lo primero que hicimos fue bajar el gasto público", devolviendo recursos al sector privado para que sean destinados a inversión productiva.
Consultado sobre el desarrollo de la Patagonia, Milei destacó especialmente el potencial de la energía, la minería y la inteligencia artificial. Afirmó que la región posee "una ventaja comparativa única para la Inteligencia Artificial: tierras a baja temperatura y energía abundante, ideal para levantar centros de datos de primer nivel". En ese contexto confirmó que el Gobierno impulsa un "Súper RIGI", destinado a proyectos superiores a los US$ 1.000 millones en industrias emergentes, y señaló que el primer emprendimiento bajo ese esquema será "la cuarta central nuclear de la historia argentina y la primera financiada por el sector privado".
Fiel a su visión económica, también descartó que el Estado deba orientar las decisiones de inversión. "Yo no planeo tomar al sector privado de la mano y decirle 'hay que invertir acá' o 'hay que invertir allá'. Nosotros vinimos a nivelar la cancha y a sacarle el Estado de encima al sector privado", afirmó.
En el plano político, Milei confirmó que ya tiene decidido quién será su compañero de fórmula para las próximas elecciones presidenciales, aunque evitó revelar su identidad. "Tengo definido mi compañero de fórmula para el año que viene, pero prefiero reservarme el nombre por el momento", respondió.
Sobre la reforma política, reiteró que las PASO “no cumplen ninguna función real más que gastar la plata del contribuyente” y ratificó que espera conseguir apoyos en el Congreso para eliminarlas.
De cara a un eventual segundo mandato, aseguró que el foco seguirá puesto en acelerar el crecimiento. "Ahora la Argentina está creciendo y los esfuerzos del Gobierno están puestos en acelerar lo más posible ese crecimiento con los únicos instrumentos que la historia demostró efectivos: la desregulación y la baja de impuestos. De aquí en adelante, nuestro único mandato es seguir acelerando en este sendero, tan rápido como la realidad nos lo permita", concluyó.