Muchos los repiten sin pensar, como si fueran parte obligatoria del camino. Pero estas actitudes, lejos de empujarte, te sacan energía, nublan decisiones y frenan el crecimiento.
Gabriel Bucher fue el primer empleado de HIT, la empresa que hoy opera más de 50.000 metros cuadrados de espacios de coworking. De qué se trata su estrategia para sumar cada vez más soluciones a los clientes y cómo será su próximo desembarco en México.
Desde Atlanta hasta los fondos de inversión en Washington D. C., Nasir Qadree transformó una anécdota en una cafetería en una plataforma para financiar startups lideradas por talentos ignorados por el mainstream.
Con inversiones de hasta US$ 250.000, una nueva generación de emprendedores rusos impulsa proyectos innovadores en el país. Su crecimiento sostenido y su visión de escala regional los posiciona como actores en la transformación del ecosistema emprendedor argentino.
El equipo de Sorting Robotics, liderado por Nohtal Partansky, ya trabaja con algunas de las marcas más pesadas de la industria del cannabis, como Stiiizy y Tilray. Ahora, el objetivo es claro: estar listos para cuando las grandes tabacaleras decidan meterse de lleno en el negocio.
Una comunidad creada por emprendedores propone cambiar los cócteles incómodos y las tarjetas de presentación por zapatillas, transpiración y vínculos más genuinos. A través del ejercicio grupal, buscan que las relaciones laborales se den sin forzar nada, mientras se gana en salud y se pierde el miedo a acercarse al otro.
Con solo 26 años, Din Bisevac transformó una compañía que tambaleaba en Alemania en una plataforma tecnológica rentable con respaldo de Google Ventures. Su recorrido incluye moda, diseño y una meta ambiciosa: democratizar el acceso al ladrillo.
Dejaron atrás la vida en altamar para construir, ladrillo por ladrillo, un refugio en medio del paisaje agreste de Baja California. Entre maderas locales, hamacas al sol y una apuesta estética bien pensada, levantaron un espacio que mezcla hospitalidad y calidez sin los excesos del lujo tradicional.
Tomás Mindlin, Kevin Litvin y Nicolás Andriano fundaron Tapi en 2022, la startup que proporciona infraestructura de pagos avanzada para fintechs y bancos en América Latina. Recibieron más de US$ 30 millones de inversión y adquirieron las operaciones de pago de facturas y manejo de efectivo de Arcus, filial de Mastercard en México. Los próximos planes.
Los recientes movimientos de Alexandr Wang y Varun Mohan, que dejaron sus startups millonarias para sumarse a gigantes tecnológicos, encendieron señales de preocupación entre inversores. Sin líderes visionarios al mando, el temor de los unicornios es perder impulso y que el negocio que los financia quede en jaque.
Se trata de Kigüi, creada por tres ejecutivos que se conocieron haciendo un MBA y recibieron inversiones de Amazon, BID Lab y The Yield Lab Latam, entre otros fondos. Cuáles son sus próximos pasos.
La proptech Lebane pasó de 3 a 140 clientes en un año y revoluciona el real estate con inteligencia artificial, eficiencia y una estrategia de crecimiento audaz. El próximo paso: expandirse en México.
Detrás de Anam, la empresa que diseña avatares con microexpresiones humanas y ya sedujo a gigantes como L'Oréal y Henkel, hay una exejecutiva sin formación técnica que convirtió un juego de infancia en una herramienta de formación con inteligencia artificial.
Con una inversión inicial de US$ 25.000, Glow Up, la compañía de Alejandro Boysen, escaló de US$ 250.000 a US$ 2 millones en facturación, y apunta a los US$ 6 millones para 2026. Tiene dos centros propios y trabaja con 25 ortodoncistas que trabajan con su tecnología.
De una idea nacida entre amigos en Lyon a una firma reconocida en el mundo, Izipizi conquistó a consumidores que buscan diseño accesible y calidad sin pagar precios desorbitados.
Addison LaBonte cambió las hojas de cálculo por bandejas de horno y hoy vende miles de galletas sin gluten ni lácteos desde su cocina en Dallas. Su emprendimiento nació tras un problema de salud y encontró en la pastelería saludable una oportunidad de negocio.
Sophia Kianni y Phoebe Gates impulsaron Phia, una aplicación que combina inteligencia artificial, comercio electrónico y activismo ambiental para simplificar la compra de productos usados. Con respaldo de referentes como Sara Blakely y Kris Jenner, el proyecto ya recaudó casi un millón de dólares y suma alianzas con marcas de lujo y plataformas de reventa.
Lo que empezó como una idea improvisada entre cervezas, en aulas universitarias o en un bar porteño, terminó dando lugar a gigantes como Mercado Libre, Globant, Satellogic, Google y Facebook. Todas tienen algo en común: nacieron del impulso compartido de un grupo de amigos con ganas de cambiar las reglas.
Daniel Nadler fundó OpenEvidence para ayudar a los profesionales de la salud a analizar la enorme cantidad de investigaciones médicas. Ahora recaudó US$ 210 millones y la empresa alcanzó una valoración de US$ 3.500 millones.