Tras el mayor canje de deuda logrado por una empresa argentina, la petrolera aprovecha el alivio financiero que le permitió evitar el default para recalcular sus planes de inversión y producción. Ahora, busca encabeza la segunda ola de desarrollo en Vaca Muerta.
Los bonos en dólares mostraban pérdidas generalizadas impulsando la suba. La mayoría de las empresas argentinas en Wall Street muestran números en rojo.
El último trimestre le permitió a la compañía argentina recortar buena parte de la pérdida acumulada durante los primeros nueve meses del año. Sin embargo, ni siquiera los US$ 540 millones recuperados en el cuarto trimestre son suficientes para paliar la pérdida.
Para el ex secretario de Energía urge cambiar la gestión de los recursos energéticos a partir de la revisión del rol central dado a Vaca Muerta por los distintos gobiernos. Asegura que esa apuesta a todo o nada llevó al país a contar con petróleo y gas caros, obligó a recurrir a subsidios de un Estado exhausto y endeudó a la principal empresa de la industria por varias veces su valor.
Después de la reestructuración de su deuda en los mercados internacionales, la compañía de energía colocó obligaciones negociables por US$ 122 millones; mientras que Plaza Logística se convirtió en la primera empresa privada de Argentina en emitir una ON sostenible.
Cuenta con una combinación de efectivo y nuevos títulos garantizados con vencimiento en 2026, ofrecidos a los tenedores del bono con vencimiento en marzo 2021.
El presidente de la petrolera será reemplazado por el actual diputado nacional por Santa Cruz, Pablo González, uno de los impulsores más firmes de la descentralización operativa de la empresa.
Pese a recibir acusaciones de manipular sus números y ver demoras en la resolución del caso YPF, Burford logró su entrada a la Bolsa de Nueva York a mediados de octubre. Acusaciones cruzadas, el rol de los Eskenazi y, en exclusiva, Carson Block, el inversor activista que denuncia el "fraude" de Burford.