La multinacional producirá el chip AI6 en una planta que abrirá Tesla en Texas durante el 2026. El contrato, por US$ 16.500 millones, busca reactivar un proyecto estancado y fortalecer los planes de autonomía de la automotriz.
La automotriz de Elon Musk sufrió una fuerte caída en Wall Street tras reportar su mayor baja de ingresos trimestrales en más de una década y anticipar un escenario complicado ante el recorte de beneficios fiscales para autos eléctricos.
Las cifras preliminares preocupan a los inversores: retroceso en ventas, margen más ajustado y una estrategia que genera ruido en los mercados. La presentación de resultados podría ser clave para el futuro inmediato de la compañía.
En pleno Santa Monica Boulevard, la flamante construcción de acero inoxidable atrae miradas con sus 75 cargadores ultrarrápidos, vehículos eléctricos estacionados y películas icónicas proyectadas en pantallas gigantes.
Mientras Elon Musk apuesta a transformar la industria del transporte con una flota de vehículos sin conductor, persisten interrogantes sobre la cobertura legal, los seguros y las consecuencias económicas de eventuales accidentes que involucren a propietarios particulares.
La pelea pública entre el presidente de los Estados Unidos y el magnate eleva la tensión económica y política, con posibles efectos negativos en negocios altamente dependientes del apoyo estatal.
El número dos de Tesla en Europa y América del Norte, Omead Afshar, fue removido en medio de una fuerte presión por los malos números del segundo trimestre y la frustración por la fallida apuesta al modelo más polémico de la marca.
La pelea empezó con críticas a medias, escaló con acusaciones feroces y terminó en una guerra abierta que sacudió la política, los mercados y hasta los pasillos de la NASA.
El conflicto entre el CEO de la compañía y el presidente estadounidense abre un frente político y judicial que podría frenar subsidios, acelerar investigaciones y obstaculizar el debut del robotaxi. Las acciones se desplomaron y crecen las dudas entre los inversores.
La capitalización de Tesla se desplomó en una jornada negra para el empresario, tras un cruce con el presidente estadounidense que agitó a los inversores y sacudió la cotización de la automotriz.
Lo hizo a través de un posteo en su cuente de X. Agradeció al presidente de los Estados Unidos por permitirle reducir el "gasto innecesario" y adelantó que dedicará más tiempo a Tesla.
El empresario desmintió los rumores sobre una posible salida impulsada por la junta directiva y reafirmó su compromiso con la empresa durante una intervención en el Foro Económico de Qatar.
Prometieron revolucionar la industria automotriz con vehículos eléctricos, tecnologías de vanguardia y modelos de negocio disruptivos, pero no todas las startups lograron sortear los desafíos del sector. En un mercado que exige miles de millones de dólares para escalar, expertise técnica y una estrategia comercial sólida, muchas de estas jóvenes compañías terminaron estrelladas antes de despegar.
Encuestas revelan una ola de agresiones y daños intencionales vinculados al rechazo social que genera Elon Musk y la marca. El temor crece entre conductores y las aseguradoras ya ajustan sus tarifas.
Toyota alista la producción de la primera batería de estado sólido fabricada en masa: ofrecerá una autonomía de hasta 1200 kilómetros, podrá cargarse por completo en menos de 10 minutos y tendrá una vida útil de hasta 30 años.
Slate Auto, una startup respaldada por el fundador de Amazon, lanzó en Los Ángeles su primer modelo: una camioneta eléctrica ultra básica que arranca en 20.000 dólares y apunta directo al segmento que Tesla nunca logró conquistar.
Entre fuertes rumores de sucesión, la Chairman elegida por Elon Musk salió a desmentir que se busca un nuevo CEO. Mientras tanto, la automotriz más valiosa del mundo navega por uno de los períodos más turbulentos de su historia con caídas en ventas y tensiones internas, Musk quiere convencer a todos que su futuro sigue siendo brillante.
De su paso por Tesla y SpaceX a las apuestas en xAI: cómo la millonaria forjó una carrera en el capital de riesgo tras trabajar junto a uno de los empresarios más influyentes.