Agile Robots convirtió su planta en Alemania en un laboratorio para llevar los humanoides a la industria a gran escala. Su apuesta parte de que estas máquinas deben demostrar que pueden resolver tareas reales y ser rentables.
Humanoid apuesta por Bosch para fabricar a gran escala y prevé lanzar su próxima generación industrial a fines de 2026. Sin embargo, el interés comercial todavía debe traducirse en ventas firmes.
La compañía quiere llevar su IA al mundo físico y ya busca especialistas para fabricar las piezas más complejas. La decisión anticipa una competencia directa con los grandes jugadores de la robótica.
La compañía china debutó en el mercado STAR de Shanghái con una valuación cercana a US$ 50.000 millones. La operación recompensó a quienes apostaron temprano por su tecnología.
Un nuevo índice analiza qué tan preparado está cada mercado para el salto que viene en la industria de los robots. El estudio también muestra por qué algunas potencias parten con ventaja y otras todavía tienen terreno por recuperar.
Un estudio sobre 236 países advierte que la fertilidad habría caído por debajo del nivel de reemplazo y que la población mundial comenzaría a disminuir después de 2056.
El fabricante chino de robots humanoides comenzó a cotizar en Shanghái con una valuación cercana a US$ 9.040 millones y se convirtió en una referencia pública para medir cuánto paga el mercado por el sector.
El fundador de Unitree Robotics acumula una fortuna estimada en US$ 2.400 millones y ahora prepara una salida a bolsa en Shanghái por US$ 904 millones, en medio de un crecimiento explosivo.
Anjali Sardana busca que las mujeres dedicadas a la limpieza participen de la fiebre del oro de la inteligencia artificial. Su estrategia consiste en enviarlas a hogares particulares para recopilar datos de entrenamiento destinados a empresas estadounidenses de IA.
La compañía busca dar el salto de las demostraciones a los usos reales, con máquinas capaces de trabajar a diario en operaciones industriales y logísticas.
La carrera global por llevar máquinas con forma humana al mundo real empieza a salir de los laboratorios. La apuesta promete transformar el trabajo físico, aunque todavía debe demostrar seguridad, escala y utilidad concreta.
Yao Maoqing, presidente de la unidad comercial de productos integrados de Agibot, explica por qué la adopción masiva empezará lejos de los hogares y cerca de los entornos industriales.
Con Sam Sinha al frente, 1X apuesta a modelos mundiales entrenados con datos físicos, visuales y de fuerza para llevar a su androide doméstico hacia una autonomía útil antes de fin de año.
La apuesta de 1X pasa por las manos de los robots, que contarán con 22 grados de libertad accionables, tendones silenciosos y una IA entrenada para resolver pequeñas tareas de la vida cotidiana.
Tutor Intelligence entrena a decenas de robots que todavía fallan más de lo que aciertan. La apuesta es ambiciosa: convertir esos errores en datos para crear máquinas capaces de trabajar en depósitos, fábricas y centros logísticos con mínima adaptación.
La china Linkerbot domina más del 80% del mercado global de manos robóticas y acelera su producción para abastecer a fabricantes de humanoides, industrias, laboratorios y universidades.
Un informe internacional dejó al desnudo la ventaja del país asiático frente al resto del mundo, incluido Estados Unidos, en una industria con impacto económico y fundamental desde la óptica militar.
Tras años volcados a autos sin conductor, las firmas reciclan sensores, chips e inteligencia artificial para acelerar máquinas industriales y humanoides, un mercado con menos trabas y adopción más veloz.