La infraestructura física detrás de la inteligencia artificial gana peso: reciclaje, cableado y energía solar muestran cómo la innovación industrial sostiene el avance digital.
Gerdau es empresa brasileña con 124 años de historia en la producción de acero. En Uruguay recicla 100.000 toneladas de chatarra al año que vuelven fundamentalmente a la construcción. Gastón Pais, Regional Procurement Manager de la empresa que lleva 40 años operativa en el país, aseguró que el 100% de su producción local parte del material que se recolecta.
Uno de los proyectos más importantes de América Latina en la recuperación de botellas se inauguró en Chile. Además de su valor ecológico destacan su impacto en la generación de empleos y el desarrollo social de los colaboradores que participan de la iniciativa.
Los vertederos están repletos de basura plástica. Protein Evolution, del inventor en serie Jonathan Rothberg, encontró una solución: usar IA para crear enzimas que puedan reciclar textiles de poliéster viejos y convertirlos en un material que actúe como nuevo. Ahora la empresa de tres años necesita demostrar que puede crecer.
La aplicación Bower se expandirá a 10 nuevos países, después de recibir una beca de Google.org y una subvención de 1,75 millones de euros del fondo Impact Challenge del gigante tecnológico. La beca significará que un equipo de empleados de Google a tiempo completo, con habilidades que van desde ingeniería de software hasta diseño de UX, apoyarán a su equipo, trabajando de forma gratuita durante seis meses.
Hablamos de una organización de 2.500 millones de dólares con más de un siglo de experiencia en el reciclaje de metales. Su modelo operativo integrado fomenta una economía circular en la que éstos nunca se convierten en desechos y se rediseñan en nuevos productos.
Las máquinas de reciclaje de Beland ya están presentes en la Usina del Arte y el Centro Cultural de Recoleta y pronto estarán en el Carrefour de Vicente López y Paseo Alcorta.
Los Bonos de Plástico son una herramienta ambiental, que certifican que el titular ha sido responsable por la recolección y el reciclado del equivalente a 1 tonelada de desecho plástico. De esta manera, las empresas pueden asumir la responsabilidad por el impacto ambiental de los plásticos que generan y contribuir activamente a su recuperación
Mucho de lo que las personas hacen durante cada día de su vida deja como registro una huella de carbono, lo que significa una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
El concepto de ecoinnovación hace referencia al desarrollo de nuevos productos o procesos productivos, o incluso modelos de negocio, que tienen un bajo impacto ambiental.
Las cápsulas hechas con parte de aviones reciclados pueden costar entre 22.000 y 41.000 dólares, dependiendo de qué tan elegante quiera el cliente que sean las suyas.
La iniciativa en el municipio mendocino permitirá recuperar 6000 toneladas de material
reciclable al año y formalizar el trabajo de 300 recuperadores urbanos. El proyecto que forma parte del Programa Recuperadores que Danone, Fundación Avina, el Fondo Danone Ecosystem y la Fundación Interamericana tienen en curso.
Farid Nallim cofundó Reciclarg, una empresa de triple impacto que comenzó con el propósito de descontaminar la región de Cuyo de residuos electrónicos y eléctricos, además de generar concientización social y promover un rol activo de los ciudadanos en esta misión. Hoy, la proyección es extenderse a la región.
Algunas compañías ya están utilizando envases fabricados con materiales novedosos como pulpa de maíz o caña de azúcar, y otras siguen conteniendo sus productos en materiales tradicionalmente ecológicos como el cartón o el vidrio.
Según la titular de Cepal, Alicia Bárcena, podrían desarrollarse cerca de 450.000 empleos estables en América Latina y así ayudar a incrementar el Producto Interno Bruto.
Acompañando el deseo de sus clientes, la empresa certificará aquellas tarjetas que se hayan fabricado con materiales sostenibles, mostrando sus "compromisos con la sostenibilidad".
Agustina Besada es codirectora de Unplastify, una empresa social que tiene como misión cambiar
la relación humana con este material cuyo reciclaje, asegura, es solo parte de la solución. Su
objetivo: acelerar procesos sistémicos de desplastificación.