Los fiscales de ambos estados citaron al ente rector del fútbol mundial para revisar posibles engaños sobre la ubicación de los asientos en los partidos y el impacto de los precios variables en el costo de las entradas.
El cambio entusiasma a las marcas, pero inquieta a los hinchas más tradicionales, que ven en la transformación una amenaza para la identidad histórica del fútbol.
Las grandes marcas ven en la Copa Mundial de la FIFA 2026 una vidriera clave para probar si la moderación ya no es una tendencia de nicho, sino una nueva forma de vivir el fútbol, el consumo y la experiencia social alrededor de la cerveza.
De la épica de Qatar 2022 a los orígenes obreros del fútbol moderno, una selección de series, películas documentales y biopics para llegar al Mundial con la memoria encendida, el corazón preparado y la certeza de que la pelota siempre cuenta mucho más que un partido.
El mercado secundario muestra una caída del 23% en el valor promedio de las entradas, mientras la falta de certezas sobre el stock disponible, la estrategia comercial de la FIFA y los costos logísticos abren dudas sobre la demanda real del torneo.
Los acuerdos comerciales de FIFA exponen cómo las grandes marcas que acompañan al torneo también reflejan tensiones geopolíticas, intereses industriales y disputas por influencia entre potencias.
El evento reunirá a figuras globales en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con Chris Martin a cargo de la producción y una campaña de Global Citizen para impulsar la educación infantil.