La petrolera estatal frenó operaciones en Ras Laffan tras reportes de drones y elevó la alarma en el comercio de gas licuado. La crisis sumó presión al Estrecho de Ormuz y anticipa saltos de precios.
El precio del crudo se dispara tras los ataques a una refinería clave en Arabia Saudita y la escalada bélica entre EE. UU., Israel e Irán. Wall Street opera en rojo frente al temor de un conflicto prolongado que ya sacude a las principales bolsas de Europa y Asia.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió el sábado en ataques realizados por Estados Unidos e Israel, confirmó la televisión estatal iraní, en el episodio más grave de una ofensiva que ya dejó cientos de muertos y reconfigura el tablero geopolítico y energético global.
Aunque las amenazas de Teherán vuelven a encender las alarmas tras el ataque estadounidense, los intereses comerciales con China y las rutas alternativas limitan las chances de una interrupción prolongada.
Un informe de J.P. Morgan advierte que un ataque a Irán podría llevar el precio del crudo hasta los 130 dólares, con impacto directo en la inflación global y en los planes económicos de potencias como Estados Unidos y Arabia Saudita.