Mercado de capitales y banca privada: las claves para financiar el crecimiento de la Argentina
Las condiciones básicas para desarrollar un mercado profundo según Facundo Gómez Minujin, de J.P. Morgan; Matías Peralta, de Grupo ST; y Diego Rivas, CEO de Galicia. La preocupación por el impacto de la transición económica.

El mercado de capitales y el crédito aparecen entre las claves para financiar la transformación de la economía argentina, pero su desarrollo depende de una condición que todavía genera debate: la capacidad de sostener reglas de juego estables en el tiempo. Esa fue una de las principales conclusiones del panel "El potencial del mercado de capitales y la banca privada en un país normal", que se realizó en una nueva edición del Forbes Reinventando Argentina Summit, con la moderación de la periodista Virginia Porcella y la participación Facundo Gómez Minujin, Senior Country Officer de J.P. Morgan en Argentina, Matías Peralta, Director ejecutivo de Grupo ST; y Diego Rivas, CEO de Galicia.

El diagnóstico de los ejecutivos combinó las dificultades de la coyuntura con las oportunidades que se abren en sectores estratégicos. Gómez Minujin advirtió que la economía real todavía muestra señales de preocupación, en particular por el impacto sobre el consumo y el poder adquisitivo. "Estamos viendo un repunte de algunas actividades, por ejemplo, el despacho de bolsas de cemento. Eso es positivo porque, al menos, la economía está dejando de caer, pero no necesariamente va a tener una buena performance. Por eso estamos bastante preocupados por este trimestre", señaló.

Diego Rivas, Ceo de Banco Galicia

Para Peralta, la discusión exige distinguir entre las dificultades del presente y los cambios estructurales que podrían modificar el perfil productivo del país. "La actividad económica está claramente dividida, el ingreso está afectado y el consumo interno también. Hay una nueva forma de producir en Argentina", planteó. En ese escenario, sostuvo que el sistema financiero tiene un papel central para acompañar a las industrias con ventajas competitivas y conectar sus necesidades de inversión con distintas fuentes de financiamiento, tanto locales como internacionales.

En ese punto, Rivas puso el foco en la evolución del crédito y en el margen que todavía tiene el sistema bancario para crecer. Según explicó, el crédito pasó de representar el 4% del PBI al 12% en los últimos cuatro años, aunque su expansión en términos reales se encuentra más estancada en el último período. "Si lo comparamos con la región, deberíamos multiplicar por cuatro: tendríamos que estar en el 50% para alcanzar la media regional. Esa es la potencialidad que tiene el sistema financiero", afirmó. Para alcanzar ese desarrollo, agregó, los bancos necesitan complementar su capacidad de financiamiento con el mercado de capitales.

La necesidad de ampliar las fuentes de fondos abrió otra discusión: cómo construir un mercado de capitales local capaz de financiar inversiones de largo plazo. Para Gómez Minujin, el proceso requiere tiempo y previsibilidad, además de recuperar la confianza de los ahorristas. "El mercado de capitales se constituye, básicamente, con dos cosas: confianza y tiempo. Se va construyendo de a poco, a través de los aportes de los contribuyentes, los fondos de pensión, y los bancos, mediante fondos de largo plazo", explicó. En su visión, la continuidad de las reglas resulta indispensable para que esos recursos puedan canalizarse hacia la inversión productiva.

Matías Peralta, Directo GST

Peralta coincidió en que la estabilidad macroeconómica y la seguridad jurídica son condiciones necesarias, pero consideró que el sector financiero también debe asumir un papel activo. "Las reglas claras, la seguridad jurídica y la estabilidad macroeconómica sostenida en el tiempo son condiciones necesarias, pero no necesariamente suficientes", afirmó. Para el director ejecutivo de Grupo ST, los bancos y los actores del mercado de capitales deben involucrarse en el diseño de soluciones que respondan a las necesidades de cada compañía.

La discusión sobre el financiamiento también alcanzó a las pequeñas y medianas empresas, que necesitan condiciones adecuadas para acceder a créditos de mayor plazo. Rivas advirtió que la confianza tiene un efecto directo sobre el costo del dinero y la competitividad de las inversiones. "Argentina no se puede reinventar cada cuatro años porque la confianza se rompe muy rápido, pero lleva mucho tiempo volver a construirla", señaló. Y agregó que la incertidumbre encarece las tasas y dificulta especialmente los proyectos que requieren financiamiento a largo plazo, en comparación con otros países de la región.

Para los participantes del panel, movilizar una mayor proporción de esos recursos hacia inversiones locales requiere reconstruir la credibilidad y ofrecer instrumentos que permitan canalizar el ahorro hacia empresas y proyectos productivos.

Rivas, por su parte, observó señales de cambio en el comportamiento de los inversores. Según explicó, en los últimos años más clientes comenzaron a depositar sus dólares en los bancos y algunos avanzaron hacia instrumentos de mayor sofisticación, como las obligaciones negociables emitidas por empresas. También destacó el crecimiento de la banca privada y el interés por alternativas de inversión más allá de los plazos fijos. "Tenemos muchos más clientes que se animaron a depositar dólares. Esos mismos clientes, que al principio los dejaban simplemente en una caja de ahorros, empiezan a tomar decisiones de riesgo distintas y terminan comprando obligaciones negociables", señaló.

Fancundo Gómez Minujin, Ceo JP Morgan

Al evaluar los factores que pueden impulsar o frenar el crecimiento, los tres ejecutivos coincidieron en la importancia de sostener las condiciones actuales. Gómez Minujin destacó el superávit fiscal y la lucha contra la inflación, pero hizo especial hincapié en la continuidad de los contratos. "Este gobierno, con todos sus defectos, tiene algunos pilares que han sido muy positivos: no tener más déficit fiscal y luchar contra la inflación. Pero lo más importante es que no rompió contratos", afirmó. Para el ejecutivo, mantener esa línea será determinante para consolidar la confianza, aunque advirtió que una pérdida de apoyo social podría poner en riesgo el rumbo económico.

Las oportunidades vinculadas con la energía, la minería y la agroindustria concentraron buena parte del optimismo de los participantes. Peralta sostuvo que el país cuenta con ventajas competitivas en esos sectores, pero advirtió que el desafío también pasa por acompañar la transición del empleo hacia las actividades con mayor potencial exportador. Rivas, en tanto, destacó la necesidad de desarrollar infraestructura y valoró el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como señal de previsibilidad. "No le doy tanto valor por los beneficios impositivos, que podemos discutir si son necesarios o no, sino fundamentalmente por la seguridad jurídica. Lo que el inversor quiere es tener la certeza de que no le van a cambiar las reglas de juego durante el período de inversión", afirmó.