En el marco del Forbes Game Changers Innovation Summit, Nicolás García Mayor, CEO y fundador de CMAX System, detalló cómo la compañía provee refugios temporales y módulos hospitalarios capaces de dignificar la vida de poblaciones desplazadas en tiempo récord.
El planteo inicial de CMAX System nació como una tesis universitaria con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por un desastre natural o un conflicto bélico mediante refugios temporales. Hoy, el sistema de unidades habitacionales de CMAX se destaca por su eficiencia operativa, logrando desplegarse y armarse en menos de 11 minutos.
Para Nicolás, el principal desafío de la asistencia ante catástrofes een la actualidad no es la falta de voluntad, sino la falta de herramientas y de planificación logística. Refiriéndose a las crisis humanitarias contemporáneas, el ejecutivo fue categórico respecto a la obsolescencia de los métodos actuales: "Han pasado tantos años y nosotros seguimos respondiendo como los antepasados allá por los Reyes Magos que andaban con las carpas dando vuelta por el desierto".
Frente a la imprevisibilidad del cambio climático y a tragedias que dejan a miles de sobrevivientes sin techo, la compañía también lanzó su segunda línea de productos: CMAX Air. Se trata de una unidad que flota, pensada para zonas con riesgo de inundación, inspirada en los temporales de su ciudad natal, Bahía Blanca, y que posee un diseño dual que permite incluso su uso recreacional. La visión de la empresa apunta a la prevención gubernamental: “La preparación va a salvar muchas vidas, nos va a ahorrar siete veces los presupuestos de nuestro gobierno de respuesta", sostuvo el ejecutivo.
El modelo de negocio: diversificar para sostener la misión
Desarrollar una empresa con un fuerte componente de impacto social conlleva complejidades financieras particulares. "El usuario que va a ser quien recibe ese producto, no tiene la capacidad económica de comprarlo", explicó García Mayor. Al enfrentarse a la barrera de que los beneficiarios directos no pueden costear la solución y que los gobiernos a veces no llegan a tiempo, la compañía tuvo que encontrar maneras creativas de hacer que el negocio sobreviva.
La estrategia de CMAX System viró hacia la diversificación, abriendo nuevas verticales comerciales para financiar su misión principal. Sus sistemas plegables encontraron un lugar de gran demanda en diversas industrias: hoy se utilizan en el sector de la minería, en sitios de obra, e incluso existen complejos de glamping en Estados Unidos que operan con sus unidades.
Esta adaptabilidad comercial les ha permitido expandirse considerablemente y consolidar una red de distribuidores en 14 países. Además, a nivel institucional y sanitario, sus estructuras están siendo implementadas como módulos para hospitales de campaña, brindando atención crucial en ciudades de Ucrania que han sido bombardeadas.
Propósito por encima del manual emprendedor
El recorrido de García Mayor para consolidar CMAX System estuvo lejos de ser lineal. Su historia incluye haber vivido en un hospital abandonado, un viaje a Europa, conocer al Papa, e incluso manejar un auto de Uber en Washington. Esto último fue una decisión estratégica para aprender inglés conversando con los pasajeros y, fundamentalmente, para sostener económicamente a su empresa luego de bajarse de un proceso de fusión corporativa en Francia con una firma de 20.000 empleados, al quedarse sin fondos.
Alejándose de los típicos mantras de Silicon Valley, el CEO de CMAX criticó la cultura corporativa de las startups tecnológicas enfocadas únicamente en la iteración rápida: "Voy a hacer una startup típica como me pasó estudiando en Harvard que dicen fail fast, fail cheap, o sea, tenés una idea, fallá rápido, barato y si no va, pasá a la próxima. Si encontraste algo que es un problema global que creés que puede hacer un aporte fuerte, dejá la vida".
Para sostener ese nivel de compromiso, el ejecutivo resaltó la importancia de la flexibilidad y de regirse por una frase clave de su filosofía emprendedora: "Enamorate del problema, no de la solución". Al reflexionar sobre el impacto de su trabajo en zonas de desastre como Haití o Ucrania, García Mayor dejó un fuerte mensaje sobre el éxito: "Cambiar pertenencias por experiencias termina siendo el mejor negocio para cualquier emprendedor y para cualquier ser humano". De esta manera, su sueño final no radica en una meta financiera, sino en lograr que el mundo esté preparado con herramientas básicas para asegurar que la gente tenga dignidad en los momentos difíciles de una catástrofe.