El panel “Startups y corporate venture: quién captura la próxima disrupción”, reunió a Victoria Akerman, Principal - Portfolio Management & Investor Relations at Newtopia VC; Tomás Escobar, CEO & co-founder de Shorta; Anabella Guimarey, CEO & Co-founder de El Cero Km; y Matías Massotti, Founder de Massotti Ventures, quienes charlaron sobre el rol de las grandes compañías como inversores y socios estratégicos.
En un contexto global marcado por la volatilidad y los cambios constantes, tanto los inversores como los creadores de empresas coinciden en que la simple teoría ya no es suficiente. Massotti fue categórico al respecto de dónde ve el valor: "Yo invierto en resultado, no en modas". En su visión, tecnologías que hoy acaparan la atención, como la inteligencia artificial, deben tener una aplicación práctica. "No es IA por IA, sino es IA por resultado. O sea, si vos estás resolviendo un problema concreto, que ahorra costo de las empresas o genera más ventas, estoy adentro, invierto. Si es solamente una linda idea, estoy afuera".
Del lado de la inversión en estadios tempranos, Akerman destacó que, aunque son "agnósticos de sector", el motor fundamental de sus decisiones es el factor humano. "Lo que va a hacer la diferencia es el talento de esos emprendedores. Donde haya una oportunidad y donde haya un emprendedor que entienda que puede resolver eso de manera exponencial, ahí estaremos", sostuvo.
Esta búsqueda de soluciones prácticas se evidencia en las propias startups. Guimarey explicó que su objetivo es traer transparencia a un mercado tradicional: "El valor está ahí en la disrupción, en challengear algo que creemos que no va a cambiar nunca y que siempre es así porque compramos un auto cada tanto". De forma similar, Escobar apuntó a los nuevos hábitos de los usuarios con episodios verticales de un minuto y medio, buscando "atender a una nueva forma de consumir" y ofrecer una alternativa para "desarrollar a toda una industria que está bastante golpeada, la industria audiovisual".
El velero y el crucero: la danza entre startups y corporaciones
A la hora de hablar sobre agilidad organizacional, los ejecutivos coincidieron en que los mayores saltos innovadores nacen en los márgenes de las grandes estructuras. "Hay valor mucho en innovar fuera de la empresa o fuera de la organización. Yo creo que es más fácil", aseguró Escobar y argumentó que “en una startup puedes tomar más riesgos con muchas menos consecuencias por el negocio aún no exisste".
No obstante, esta agilidad requiere del volumen corporativo para consolidarse. "La disrupción es necesaria en la parte de startups, pero las corporaciones juegan la implementación para que dentro de la misma corporación baje al resto de la gente", complementó la CEO & Co-founder de El Cero Km.
Massotti ilustró esta dinámica con una analogía marítima: "La startup termina siendo como una lancha que cuando ve una ola puede maniobrar rápido y la corporación es como un crucero gigante que tarda 1 km en frenar, pero también tiene los recursos para aguantar cualquier tormenta. Entonces, el éxito ahí está entre que la lancha pueda liderar el rumbo correcto del crucero".
Desde la perspectiva del Venture Capital, Akerman resaltó la importancia de colaborar con los brazos inversores de las grandes compañías. "Es super interesante co-invertir con fondos corporativos porque ellos sin duda agregan algo que yo no voy a poder agregar", mencionó al tiempo que señaló que son las corporaciones las que aportan visión estratégica y carteras de clientes.
Inteligencia artificial, FOMO y las nuevas métricas del éxito
La adopción de la Inteligencia Artificial fue un eje central del panel. Según Akerman, la IA ya es un commodity: "Es insólito pensar que una startup no esté usando AI. Asumimos que todas la utilizan. Lo que debemos analizar es cómo esos emprendedores hacen uso de esta tecnología de cara al negocio. La clave es dar cuanta de la velocidad que tiene un emprendedor para volantear ante una disrupción”.
En este sentido, Guimarey advirtió sobre el peligro de perderse en el "ruido" tecnológico. "El emprendedor lucha con dos cosas. Primero el foco y después el FOMO, porque todo el tiempo estamos viendo qué salió de esta nueva tecnología. Y en realidad es al revés: con el el problema que tengo, cómo utilizo la tecnología para resolverlo". Akerman reforzó esta idea valorando a quienes deciden no subirse a una tendencia si no aporta valor: "Para mí el emprendedor más valiente es el que más nos gusta, el que tenga las agallas para decir 'esto a mí no me sirve'".
Finalmente, frente a la pregunta sobre cómo medir el éxito, las visiones trascendieron las hojas de cálculo. Para Massotti, la clave de un fondo es mirar el horizonte: "Si te enfocas solamente en lo financiero y en el retorno, vas a terminar contando dólares nada más. En cambio, si te enfocas en la disrupción, vas a poder contar dólares y a invertir en tecnología, pero al mismo tiempo te vas a asegurar tu supervivencia a futuro".
Para los fundadores, el éxito es más terrenal y cotidiano. "Al fin y al cabo es una maratón emprender", reflexionó Escobar. "Si no disfrutas el día a día y no encontrás el éxito en esa dinámica de aprender todos los días, de impactar todos los días y seguir aportando valor a la sociedad, no sirve".