Vacaciones de invierno 2026: qué buscan y cuánto gastan los argentinos
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
El cruce de calendarios era una incógnita para buena parte de la industria: ¿El Mundial iba a jugar en contra de las vacaciones de invierno, concentrando el consumo en pantallas, bares y viajes puntuales a las sedes del torneo, o el receso escolar iba a mantener su fuerza de siempre? Las respuestas que empiezan a circular entre operadores, cadenas hoteleras y plataformas de reserva coinciden en algo: el argentino no resigna sus vacaciones por un partido, y en muchos casos hasta las usa para desconectarse de él.
Si el Mundial no logra torcer la decisión de viajar, el precio y las nuevas modalidades de consumo sí condicionan buena parte del cómo, cuándo y hacia dónde. Un relevamiento de Booking.com ubica a San Carlos de Bariloche y a la Ciudad de Buenos Aires como los destinos nacionales más buscados por los argentinos para este receso, seguidos por Puerto Iguazú, Mendoza y Salta. "Los viajes continúan siendo una de las experiencias más valoradas por los argentinos, ya que les permiten reconectar con familiares y amigos, descubrir nuevos destinos y crear recuerdos que perduran mucho más allá del viaje", explicó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para la Argentina.
El otro dato que marca un cambio de hábito es la anticipación con la que se organiza el viaje, la cual varía drásticamente según el destino. Según datos de Smiles Argentina, los pasajeros que eligen destinos internacionales —con Brasil como principal opción para "escapar del frío"— planifican sus vacaciones con entre tres y cuatro meses de anticipación, lo que les permite acceder a mejores tarifas y mayor disponibilidad de vuelos.
Un patrón que convive, sin embargo, con la tendencia inversa en los destinos locales de temporada baja. En El Calafate, por ejemplo, predomina el turismo interno con estadías breves de entre dos y tres noches (por lo general, combinando con El Chaltén o Ushuaia) y se observa "una tendencia hacia reservas de último momento (last minute)", según describió Diego Coll Benegas, CEO de Turismo Doss. Este comportamiento impacta directamente en la previsibilidad de la ocupación hotelera y redefine la dinámica del sector.

Esta misma realidad climática y estacional reconfigura la forma de habitar el destino. "A partir de marzo, los pasajeros tienden a permanecer más tiempo dentro del hotel tras sus excursiones, haciendo mayor uso de instalaciones como spa, piscina y el bar", señala Coll Benegas. Los días más cortos y las bajas temperaturas invitan a una experiencia más enfocada en el disfrute "puertas adentro", donde la hotelería gana un rol central en el viaje, complementando las clásicas excursiones al Glaciar Perito Moreno o las navegaciones por el Lago Argentino, que en invierno ofrecen un entorno nevado y menos masivo.
El componente de precio termina de explicar buena parte de las decisiones. Según un relevamiento de Focus Market para Hablemos de Plata, el blog de educación financiera de Naranja X, una familia de cuatro que viaje a Bariloche y se aloje siete noches en un hotel 3 estrellas con desayuno gasta $ 3.992.207 si va en micro —un 57% más que en 2025— o $ 5.242.007 si viaja en avión, con una suba interanual del 11%. A eso se suma el costo de la nieve: el pase diario peatonal en Cerro Catedral pasó de $ 36.000 en 2025 a $ 90.000 en 2026, mientras que el acceso diario para esquiadores subió de $ 115.000 a $ 160.000.
Salir del país implica un salto mayor: siete noches en Río de Janeiro con aéreos incluidos para una familia de cuatro alcanzan los $ 7.316.904, un 48,5% más que en 2025. "El dólar comienza a apreciarse a nivel mundial al igual que el real brasileño y el peso chileno. Esto impacta directamente en los presupuestos para destinos en el exterior", explicó Damián Di Pace, director de Focus Market, quien recomendó a quienes elijan el exterior priorizar paquetes todo incluido y anticipar compras.

Esa sensibilidad al precio también reconfigura la escala del viaje. Di Pace detectó el auge de las escapadas cortas y cercanas a Buenos Aires como estrategia de ahorro: una noche en familia en Mercedes cuesta $ 231.496, en San Antonio de Areco $ 209.424 y en Lobos $ 224.937, incluyendo estadía, nafta y peajes. "Durante estas vacaciones de invierno se consolida una tendencia que ya viene creciendo: las pequeñas escapadas de fin de semana hacia destinos rurales y de cercanía", agregó.
Más allá del presupuesto, la otra gran incógnita de la temporada —si la fiebre del Mundial de fútbol, que está transitando sus últimas fases, le restaría visitantes a los destinos tradicionalmente elegidos para hacer turismo por los argentinos— empieza a despejarse en el terreno. Para Gustavo Viescas, presidente de Wyndham Hotels & Resorts para LATAMC, el torneo "impacta en lo corporativo" y en mercados puntuales como México, pero en el caso de la nieve genera "un efecto raro y difícil de medir". Sin embargo, lo concreto es que la demanda no cede: según el ejecutivo, el país "viene un poco mejor que el año pasado", con un 7% más de turistas que en 2025.
Ese optimismo se confirma en Bariloche, el termómetro clave de la temporada invernal. El Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur) proyecta un incremento cercano al 20% en el movimiento general de visitantes respecto del invierno anterior. El gran motor de este crecimiento vuelve a ser el mercado brasileño, que avanza un 15% y superará los 65.000 visitantes durante la temporada, según los datos difundidos en el lanzamiento oficial de la temporada 2026.
La conectividad aérea aparece aquí como el gran sostén de la demanda, aportando un récord de vuelos nacionales e internacionales, mientras que eventos como la Fiesta Nacional de la Nieve terminan de apuntalar el atractivo.

Esta resiliencia en la demanda local coincide con un agresivo plan de expansión para Wyndham en la región, donde supera los 300 hoteles y 52.000 habitaciones en América Latina y el Caribe, con la proyección de llegar a 500 hoteles hacia 2030. La Argentina es su tercer mercado más importante después de México (100 hoteles) y ya cuenta con 60 establecimientos operativos —como el Esplendor El Calafate by Wyndham, que este año modificó su estrategia estacional abriendo por primera vez en invierno a partir del 1 de julio tras solo un mes de cierre por mantenimiento—. El grupo tiene además 22 hoteles ya firmados para los próximos años en el país, tras haber sellado 75 contratos en la región durante 2025.
Por el lado del turismo emisior hacia el Caribe, Antonio Bauza, Global Brand Communications Director de Iberostar Hotels & Resorts, coincidió en la tensión entre fútbol y descanso durante su última exposición en Buenos Aires: "El fútbol gusta a muchos, pero a muchos otros no", señaló, detallando que hay pasajeros que prefieren "no lidiar con los altos costos de los tickets y hoteles" del torneo y eligen seguir la competencia desde la playa.

Para Iberostar, el mercado argentino representa el 8% de la cuota global de la compañía y cerca del 18% a nivel América, consolidándose como un público fiel y transgeneracional en destinos como República Dominicana, Brasil y Aruba. En este último, Argentina ya es el segundo mercado emisor, impulsado por la apertura de JOIA Aruba frente a Eagle Beach, un hotel que incorpora alianzas locales inmersivas como la realizada con Royal Aruba Aloe. La cadena española también continúa su expansión global con aperturas recientes y renovaciones en Mallorca, Montenegro, Jamaica (JOIA Rose Hall) y próximamente Zanzíbar.
Con el Mundial transitando sus últimas fases, la conclusión que dejan los datos del sector es la misma en todos los relatos: el argentino sigue queriendo viajar; lo que cambió es la letra chica de cómo hace para pagarlo.