Tras siete meses paralizada, la láctea Verónica reactiva una de sus plantas claves
Belén Fernández Subeditora
Belén Fernández Subeditora
Después de siete meses sin actividad, Lácteos Verónica volverá a producir en una de sus plantas. La compañía alcanzó un acuerdo con la cordobesa Copalac para reactivar, bajo la modalidad de producción a fasón, su establecimiento de Suardi, en el noroeste de Santa Fe. Se trata de un intento por mantener operativa parte de su estructura mientras continúa buscando una salida definitiva a la crisis que atraviesa desde hace años.
El convenio fue firmado esta semana y contempla una reactivación parcial y transitoria de la planta. Si bien todavía no se informó el volumen de producción ni la cantidad de trabajadores que serán reincorporados, el regreso a la actividad será progresivo. Según informó la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra), Copalac (sociedad integrada por productores de la zona) asumirá además la responsabilidad solidaria sobre las obligaciones laborales y previsionales del personal que se incorpore.
El acuerdo solo contempla las instalaciones de Suardi en donde se espera que se avance con la producción de leche en polvo. Mientras que Lehmann y Clason, que concentran el grueso de la plantilla de empleados quedan fuera de las negociaciones.

La reapertura de Suardi no es un caso aislado. Según pudo saber Forbes Argentina, el acuerdo forma parte de una serie de convenios que Atilra viene impulsando junto con empresarios y productores para volver a poner en funcionamiento capacidad industrial que permanecía ociosa.
En los últimos meses también retomaron parcialmente la actividad plantas como La Suipachense, Sudamericana y Gran Porte, mientras que otra planta de Verónica podría reactivarse en los próximos días.
Detrás de estos movimientos aparece un cambio de expectativas para el negocio lácteo. En el sector anticipan una mayor producción de leche durante este año, lo que incrementará la necesidad de capacidad de procesamiento. Esa perspectiva llevó a distintas empresas a evaluar la reapertura de establecimientos que permanecían inactivos para absorber el mayor volumen de materia prima.
En el caso de Verónica, el acuerdo representa el primer avance concreto desde que la empresa paralizó, a fines de 2025, sus tres plantas santafesinas -Suardi, Lehmann y Clason- en medio de una profunda crisis financiera que afectó a unos 700 trabajadores.
Fundada en 1923 y controlada por la familia Espiñeira, Verónica llegó a procesar más de un millón de litros de leche por día durante la pandemia y fue uno de los principales jugadores del sector. Entre enero de 2020 y abril de 2025 exportó productos lácteos por más de US$ 102 millones, con destinos en África, Argelia y Medio Oriente.
Sin embargo, la crisis que arrastraba desde 2017 se profundizó en los últimos años. A las dificultades financieras se sumaron fuertes demoras en los pagos a los tambos remitentes -que pasaron de plazos habituales de 45 días a más de 90- y la acumulación de cheques rechazados por alrededor de $800 millones, según estimaciones privadas. La compañía también quedó envuelta en denuncias de presunto vaciamiento por parte de trabajadores y funcionarios provinciales.
Por ahora, la reactivación de Suardi no implica una solución definitiva para la empresa, sino un esquema transitorio para preservar parte de la actividad mientras se busca una salida de fondo. Forbes Argentina consultó a Lácteos Verónica sobre el alcance del acuerdo, pero desde la compañía prefirieron no realizar declaraciones.