Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
Alex Marsharvbov, fundador y director ejecutivo de Higgsfield AI
Negocios

Se fue de Snapchat, armó una startup de video con IA en tiempo récord y ya vale US$ 1300 millones

Charlie Fink

Share

Apenas nueve meses después de su lanzamiento, Higgsfield ya produce millones de piezas audiovisuales por día para marcas y agencias. Su fundador apunta a reemplazar la producción tradicional con una plataforma que trata al contenido como si fuera código.

1 Febrero de 2026 16.00

Higgsfield, la empresa de video generativo creada por el exejecutivo de Snap, Alex Mashrabov, anunció hoy que cerró una ronda de financiación Serie A por US$ 80 millones. Con esta nueva inyección de capital, la financiación total de la Serie A supera los US$ 130 millones y la compañía alcanza una valuación superior a los US$ 1300 millones. En la ronda participaron Accel, Menlo Ventures y Alpha Intelligence Capital.

La financiación de Higgsfield llega luego de una adopción comercial inusualmente veloz. Según la empresa, alcanzó una tasa de crecimiento anual de US$ 200 millones en menos de nueve meses desde su lanzamiento, y duplicó su inversión inicial de US$ 100 millones en apenas dos meses. Desde abril de 2025, la plataforma sumó más de 15 millones de usuarios y actualmente genera cerca de 4,5 millones de videos por día, en su mayoría con fines comerciales pagos.

Mashrabov sostiene que esta velocidad responde a un cambio estructural en la manera de producir videos para marketing. "La producción de video tradicional no se diseñó para el ritmo que exige el marketing moderno", afirmó. "Construimos Higgsfield para que el video se pueda producir como software, con iteración rápida, un control creativo preciso y resultados repetibles", agregó.

Higgsfield nació como una herramienta pensada para creadores que exploraban la narrativa impulsada por inteligencia artificial, desde cortometrajes hasta contenido cinematográfico para redes sociales. Sin embargo, en el último año su uso viró con fuerza hacia marcas, agencias y especialistas en marketing orientado a resultados. De acuerdo con la compañía, cerca del 85 % del uso actual proviene de profesionales del marketing en redes sociales, y dentro de ese grupo, el 80 % produce contenido comercial, no experimental ni personal.

Como muchas de las plataformas que compiten en este sector —tantas que resulta difícil enumerarlas, lo que ya dice bastante sobre el nivel de adopción que lograron—, Higgsfield permite a los equipos idear, crear guiones gráficos, animar, editar y publicar videos dentro de un mismo sistema. En lugar de tratar al video generativo como una herramienta complementaria, muchos clientes lo adoptan como un proceso de producción completo.

“Hay una nueva clase de profesionales del marketing que utilizan el video generativo como infraestructura”, señaló Mashrabov. “Lo gestionan todo dentro de un mismo sistema, desde la concepción hasta la publicación”, agregó.

Un ejemplo concreto son los flujos de trabajo publicitarios de Higgsfield, donde una página de producto se transforma automáticamente en múltiples versiones de video de la marca en cuestión de minutos. Según la empresa, varios de los clientes que participan en la versión beta de su sistema de automatización de marketing ya destinan más de US$ 200.000 al año a la plataforma.

Antes de fundar Higgsfield, Mashrabov estuvo al frente de las iniciativas de inteligencia artificial generativa en Snap y creó Diffuse, una aplicación viral que permitía generar videoclips personalizados con IA para el público general. Aunque Diffuse creció con rapidez, también expuso limitaciones en cuanto a consistencia, costos y profundidad creativa. Esas experiencias marcaron el rumbo técnico de Higgsfield.

La plataforma desarrolla sus propios modelos generativos de video e imagen, y además integra modelos de terceros como los de OpenAI, Google, Alibaba, Bytedance, Kuaishou y otras compañías. Los usuarios pueden elegir distintos modelos según la tarea creativa sin tener que reorganizar sus flujos de trabajo, una funcionalidad pensada para equipos que manejan producciones de gran volumen.

Desde el inicio, Higgsfield puso el foco en el movimiento de cámara y la estructura de la escena, dos aspectos donde el video generado con inteligencia artificial suele quedar por debajo de los estándares profesionales. La plataforma ofrece controles cinematográficos precisos, como movimientos de dolly, barridos cenitales y efectos de cámara corporal, pensados para mantener la coherencia visual entre las distintas secuencias.

Jeff Herbst, integrante del directorio de Higgsfield y exdirector de desarrollo corporativo de Nvidia, señaló que los patrones de uso reflejan una transición clara de los proyectos piloto a una integración total en los procesos de producción. "Cuando una plataforma pasa de los pilotos a la producción diaria en las empresas, el resultado es claro", afirmó. "Ahí es donde se encuentra Higgsfield hoy", sostuvo.

Actualmente, la empresa cuenta con un equipo de unas 70 personas, cuando hace un año eran menos de 15. Aunque Mashrabov y el equipo fundador tienen origen en Asia Central, Higgsfield está ampliando con rapidez su presencia en San Francisco y Los Ángeles. Esta expansión acompaña el crecimiento de su base de clientes en publicidad, entretenimiento y medios.

“La capacidad se convirtió en un problema importante para muchas empresas”, dijo Mashrabov. “Esta financiación nos permite ofrecer una experiencia más fiable a los clientes, mejorar los flujos de trabajo y resolver los problemas de estabilidad a medida que escalamos”, completó. Para un número cada vez mayor de profesionales del marketing, el video ya no es algo que se encarga y se entrega. Es algo que funciona de forma continua, como el software.

*Con información de Forbes US.

10