Mauro Colagreco vuelve al país con una nueva propuesta gastronómica y se asocia a una desarrolladora de lujo
El chef argentino de mayor reconocimiento internacional prepara un nuevo desembarco gastronómico en el país de la mano de una desarrolladora inmobiliaria.

Sabores que explotan en la boca, cremas de textura etérea, ingredientes de una finura extrema como trufas negras y caviar, y una cocina en la que cada detalle parece estar pensado para sorprender. Así es la propuesta de Mauro Colagreco, el chef argentino que construyó una carrera internacional de prestigio y fue consagrado con varias estrellas Michelin.

Después de años de llevar su gastronomía a distintos rincones del mundo, Colagreco vuelve a la Argentina con un proyecto de gran escala que cruza gastronomía, real estate y hotelería. Lo hará de la mano de Pride Developer, la desarrolladora comandada por Maximiliano Mustafá, que apuesta a incorporar la identidad gastronómica del chef a tres de sus grandes desarrollos.

La alianza marca el regreso de Colagreco al país con una presencia ambiciosa: el chef tendrá a su cargo la curaduría gastronómica de tres espacios en dos proyectos inmobiliarios con conceptos diferentes según la ubicación, el público y el entorno.

La gastronomía de Colagreco se caracteriza por el protagonismo del producto, la búsqueda de ingredientes de máxima calidad y una mirada que combina técnica, creatividad y respeto por el entorno. Su cocina, reconocida internacionalmente, trasciende el concepto de restaurante para convertirse en una experiencia. “A Maxi lo conocí en Mirasur, vino a comer dos veces. Le brillaban los ojos con cada plato”, contó Colagreco al referirse a su vínculo con Mustafá y al origen de la alianza. La frase resume, en buena medida, el punto de partida del proyecto: la gastronomía como una experiencia. “Mauro es arte, es inspiración y es un número uno del mundo. Poder hacer realidad su vuelta a la Argentina nos llena de emoción”, agregó Mustafá. 

Gastronomía de autor en un desarrollo de u$s 100 millones

El primer desembarco será en Pride Canning, un ambicioso proyecto ubicado en el sur del Gran Buenos Aires, desarrollado sobre 185 hectáreas, con 750 lotes, lagos y bosques.

Allí, Colagreco participará de la propuesta gastronómica del Club House. La casona tiene 4.000 m² y fue concebida con inspiración en el Palacio de Versalles. Solo en sus revestimientos se invirtieron alrededor de US$ 2 millones en mármol importado.

El proyecto de Canning (Gentileza Pride Canning)

El proyecto completo prevé una inversión total estimada en US$ 100 millones. Hasta el momento, más de 300 lotes ya fueron vendidos, hay 40 viviendas en construcción y el 80% de la infraestructura se encuentra finalizada. Las casas, adquiridas principalmente por empresarios y familias de la zona sur, tienen superficies que promedian entre 300 y 450 m², aunque algunos proyectos llegan a los 1.000 m².

Un mercado gastronómico en zona sur

La alianza tendrá un segundo capítulo dentro del mismo desarrollo. En las 7 hectáreas destinadas al futuro Pride Canning Center se proyecta un shopping que incluirá un concepto gastronómico inspirado en los mercados. La idea es que la filosofía de Colagreco pueda llegar a un público más amplio y cotidiano, alejándose del formato tradicional de restaurante de alta cocina.

Los platos elaborados consagraron al chef con tres estrellas Michelin. En la foto, chawanmushi con caviar negro y flores de borraja.

Será una propuesta con espíritu de mercado gastronómico pero atravesada por la mirada del chef en el producto, calidad y creatividad.Así, el proyecto busca llevar la marca gastronómica de Colagreco desde la alta cocina hacia un formato más accesible, sin perder su sello.

Colagreco presente en la Ciudad de Buenos Aires

El tercer espacio estará en pleno centro porteño. Pride Developer comenzó a desarrollar un hotel en Sarmiento 1322, en la Ciudad de Buenos Aires, que formará parte de Autograph Collection Hotels, de Marriott International. El establecimiento demandará una inversión de US$ 30 millones, tendrá aproximadamente 10.800 m², 122 habitaciones y más de 1.000 m² destinados a gastronomía.

La propuesta estará pensada no solo para los huéspedes del hotel, sino también para el público porteño. Allí, nuevamente, Colagreco tendrá un rol central en la definición de la identidad gastronómica.