Cecilia Valleboni Subeditora
El ecosistema de innovación y salud en América Latina suma un nuevo hito. Martín Varsavsky, el empresario argentino-español reconocido mundialmente por haber creado cinco unicornios a lo largo de más de tres décadas de trayectoria, oficializó el desembarco operativo en la Argentina de Certuma, su más reciente apuesta tecnológica orientada a la inteligencia artificial clínica.
Fundada en diciembre de 2025, la compañía inicia sus operaciones locales como parte de una estrategia de expansión regional, respaldada por una inyección de capital de US$ 10 millones en su ronda Seed. La financiación estuvo liderada por 8VC, el reconocido fondo de Venture Capital estadounidense cofundado por Joe Lonsdale (también cofundador de Palantir junto a Peter Thiel).
El objetivo principal de esta inversión es acelerar el desarrollo de la plataforma, fortalecer la infraestructura clínica y avanzar en los exigentes marcos regulatorios tanto de la FDA en Estados Unidos como de la ANMAT en Argentina.
Reducir la burocracia para potenciar la medicina
El lanzamiento en Argentina se da en un contexto global de rápida adopción de la tecnología en el ámbito sanitario. Según datos de la American Medical Association, el 81% de los médicos en Estados Unidos ya utiliza algún tipo de inteligencia artificial en su práctica cotidiana, una cifra que contrasta fuertemente con el 38% registrado en 2023.
En ese escenario, Certuma hace su entrada mediante MedCanon, su motor propio de razonamiento clínico sobre el cual se despliega Certuma Copilot. Esta herramienta funciona como un asistente en tiempo real durante la consulta médica: registra, sintetiza y organiza la información, apoya el razonamiento diagnóstico y automatiza las pesadas cargas administrativas que suelen saturar el día a día de los profesionales.
“Una parte importante del tiempo de los médicos se destina hoy a documentar consultas, organizar información y resolver tareas administrativas. Con Certuma buscamos que la inteligencia artificial se ocupe de ese trabajo y, al mismo tiempo, asistir al profesional durante la consulta”, explica Bruno Marino, Head of LATAM de Certuma. “La idea es que los profesionales de la salud tengan más información y más tiempo para enfocarse en lo que realmente requiere su conocimiento y criterio clínico”.
Los resultados internacionales de esta clase de herramientas respaldan la propuesta. Experiencias como la de The Permanente Medical Group (Kaiser Permanente), donde los sistemas de documentación con IA superaron los 2,5 millones de usos anuales, permitieron un ahorro de más de 15.700 horas de documentación —el equivalente a 1.794 días de trabajo médico según NEJM Catalyst—.
Respuestas a una crisis de talento sanitario
El desembarco de esta tecnología cobra especial relevancia en América Latina, donde la distribución y disponibilidad de personal médico presenta importantes asimetrías. De acuerdo con estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la región podría enfrentar un déficit estructural de entre 600.000 y 2 millones de trabajadores de la salud para el año 2030. En Argentina, la fuerte concentración de centros médicos de alta complejidad en Buenos Aires y las vacantes crecientes en las residencias agudizan este desafío.
Ante este panorama, la herramienta plantea un cambio de paradigma respetando de manera estricta los límites legales y regulatorios. En la Argentina, el diagnóstico y la prescripción son facultades exclusivas de los médicos matriculados; por ello, la solución está concebida estrictamente bajo el concepto de "copiloto".
“No buscamos reemplazar al médico. Hoy nuestra tecnología funciona como un copiloto: puede ayudar a documentar, ordenar información y acompañar el razonamiento clínico, pero la decisión final y la firma siguen siendo del profesional”, enfatiza Marino. “Creemos que el valor de la inteligencia artificial está en ampliar la capacidad de los médicos y devolverles tiempo para los casos donde su experiencia es indispensable”.
Visión a largo plazo y marco regulatorio
Desde su operación local, Certuma trabaja bajo la normativa vigente de salud digital y protección de datos personales. Sin embargo, la visión de largo plazo apunta más alto: la compañía aspira a que, a medida que obtenga las homologaciones regulatorias correspondientes, la IA pueda resolver de forma autónoma y segura determinadas consultas de baja complejidad o bajo riesgo que actualmente quedan sin atender por saturación del sistema.
Con esta movida, Varsavsky añade un nuevo capítulo a una prolífica carrera emprendedora que abarca desde hitos en telecomunicaciones como Viatel y Jazztel, hasta apuestas de frontera en biología reproductiva (Prelude Fertility, Overture Life, Gameto) y movilidad autónoma (Goggo Network). En esta oportunidad, combina su experiencia en tecnología médica regulada por la FDA con la capacidad disruptiva de la inteligencia artificial para intentar transformar, desde Argentina y hacia la región, la atención sanitaria del futuro.