La receta de esta pyme de alimentos para desafiar la caída de consumo: invertirá US$ 6 millones y proyecta expandir sus ventas en la región
Con casi 58 años, Ledevit apuesta a la transformación digital y a los productos libres de gluten para saltar del segmento profesional al consumo masivo. Los detalles de su plan para automatizar procesos, mudar su planta y sumar nuevos mercados continentales.

Hay empresas que sobreviven a las crisis argentinas. Pocas las atraviesan creciendo. Ledevit, una pyme argentina de alimentos especializada históricamente en insumos para pastelería profesional, se propone ser de las segundas. Con plantas y operaciones en Buenos Aires y San Juan, y exportaciones que representan el 6% de su facturación, la empresa consolida una transformación silenciosa pero profunda: en un escenario de fuerte retracción generalizada del consumo masivo local, la firma proyecta un alza del 6% en volumen para este ejercicio (13.500 toneladas de ventas).

"Seguimos creciendo a través de la oferta de nuevos productos, nuevos canales, dinámicas comerciales, exportaciones. También en colaboraciones con otras empresas en la fabricación de productos, cobranding", describe Nicolás Demarco, gerente general de la compañía. El contexto macroeconómico, reconoce, obliga a un cambio de mentalidad: "Pasar a trabajar internamente en eficiencias. Todo esto sin dejar de tener un pensamiento de abundancia pero con austeridad. Esto suena contradictorio, pero en realidad no lo es".

Del profesional al hogar y el valor del Sin TACC

Durante décadas, más del 80% del negocio de Ledevit estuvo concentrado en cremas refrigeradas para el canal profesional —una categoría que, por su naturaleza, no puede venderse online ni distribuirse fácilmente a temperatura ambiente—. Hoy, la compañía trabaja para ampliar ese universo y llegar con otros productos directamente al consumidor final. "Nuestro objetivo es evolucionar hacia una compañía de alimentos con una propuesta cada vez más amplia, incorporando productos y soluciones para distintas ocasiones de consumo", explica Demarco. “La estrategia digital nos permite acelerar ese camino, fortaleciendo la presencia de la marca Ledevit más allá de la categoría de cremas refrigeradas”.

De izq. a der.: Matías Gauto, Nicolás Demarco y Sofía Bernatet (Foto: Gentileza Ledevit)

Esa evolución implica llegar al consumidor hogareño con premezclas, polvos pasteleros y otros formatos aptos para la distribución digital y a temperatura ambiente. Una ventaja competitiva clave en este desembarco es que la firma adaptó sus procesos bajo la condición de establecimiento libre de gluten, garantizando que sus líneas de consumo masivo cuenten con la certificación Sin TACC.

"El momento de indulgencia es cada vez más necesario, el mimarse. Y la acción de 'dar', de preparar algo dulce para otros en tu hogar te llena el corazón. Es una de las razones por la que también ahora queremos llegar a los hogares con productos muy ricos y fáciles de hacer", señala el ejecutivo. En ese marco, la compañía desarrolló "Emprendé con Ledevit", una plataforma de capacitación orientada a quienes quieran hacer de la pastelería un oficio o un negocio.

El canal digital como herramienta de aprendizaje

Parte de esa llegada al consumidor final se canaliza a través del e-commerce. Ledevit abrió recientemente su tienda oficial en Mercado Libre —activa desde el 15 de marzo— y en menos de dos meses ya acumuló más de 800 ventas, con un ticket promedio de $ 25.000. En ese período alcanzó la reputación Mercado Libre Platinum en menos de un mes de actividad.

La decisión de comenzar por ese canal, antes que por una tienda propia, fue deliberada. "Elegimos comenzar por Mercado Libre porque su nivel de prescripción y exigencia acelera nuestro aprendizaje en comercio digital. Ese conocimiento será fundamental para desarrollar nuestro canal propio y construir un ecosistema omnicanal que conecte de manera eficiente el B2B con el consumidor", explica Demarco.

A mediano plazo, la empresa proyecta que el canal digital represente entre el 2% y el 5% de la facturación total. Pero Demarco subraya que la importancia estratégica va más allá de esa cifra: “Para nosotros, el canal digital es una fuente de información, aprendizaje y cercanía con el consumidor que nos permitirá entender mejor los hábitos de compra, validar innovaciones y detectar oportunidades de crecimiento”.

Nicolás Demarco (Foto: Gentileza Ledevit)

Un punto sensible en cualquier expansión directa al consumidor es la relación con la red de distribuidores. Demarco asegura que la convivencia fue planificada desde el inicio: “Definimos un posicionamiento de precios diferenciado para cada canal, de modo que el canal digital complemente al negocio tradicional y no compita con él”. Además, los datos que genera la tienda online se comparten activamente con los distribuidores para que puedan identificar oportunidades y optimizar sus surtidos.

Inversión y mudanza estratégica

La apuesta más concreta de este proceso de transformación es la relocalización parcial de las operaciones desde el barrio porteño de Pompeya hacia un predio de 11.000 m² cubiertos en un parque industrial de Ezeiza. La inversión para completar esa mudanza asciende a US$ 4 millones, pero el contexto internacional y local ralentizó los planes originales: "Tomamos la decisión de ir con cautela, cuidando mantener el negocio."

El plan total de inversiones para los próximos 24 meses —que incluye robotización, automatización y nuevas líneas de fabricación— alcanza los US$ 6 millones. La compañía opera actualmente al 70% de su capacidad productiva instalada en promedio, con margen para escalar incorporando turnos adicionales. Sus plantas están certificadas bajo la norma FSSC22000, uno de los estándares internacionales más exigentes en inocuidad alimentaria.

Las ventas al exterior representan hoy el 6% de la facturación total. Los mercados más consolidados son Brasil y Uruguay —destinos históricos de la marca—, a los que recientemente se sumó Ecuador. Para el corto plazo, Demarco anticipa un plan de expansión comercial en la región: "En nuestros planes para este año está potenciar Brasil y comenzar a exportar a dos países más", detalla, lo que elevaría a cinco sus destinos continentales directos.

En el horizonte más lejano aparece también Europa. El acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea (UE) abre una ventana, aunque el gerente general prefiere ser cauteloso: “Estamos recién comenzando a buscar posibilidades de asociación para la distribución en la UE. Pero no tenemos apuro. Ya con crecer en la región tenemos mucho que hacer”. En cuanto a las exigencias del bloque, Demarco señala que la empresa está en condiciones de afrontarlas debido a sus certificaciones de inocuidad.

Ledevit no se define ya únicamente como una empresa de pastelería profesional. Con una planta en la provincia de San Juan dedicada a la producción de pulpas de fruta envasadas con tecnología UHT —tanto para uso propio como para terceros y exportación— avanza hacia la integración vertical. "Trabajamos en potenciar la producción frutihortícola de la región y, por otro lado, obtenemos una materia prima noble", señala Demarco.

Para Demarco, el tamaño también es una ventaja competitiva frente a las multinacionales del sector: “Por una cuestión de tamaño (somos una mediana empresa) e idiosincrasia, somos capaces de surfear más ágilmente y con más éxito este momento de tantos cambios, en Argentina y el mundo”.