Si en el último tiempo hubo cada vez más postales de famosos de toda índole tomando o probando mate -como el viralizado video de Maria Becerra y Paris Hilton-, es porque el mate se perfila como producto for export de moda, tanto por sus propiedades benéficas y en línea con el boom de las bebidas funcionales y sin cafeína, como por su atractivo autóctono y pintoresco. El mate como producto local se encuentra en un momento de expansión y relevancia que abre las puertas a posicionar la yerba desde un costado más amplio y cultural.
“El descubrimiento de productos hiperlocales es uno de los grandes motores de experiencias de turismo. En este sentido, vemos que los consumidores buscan conectar no solo con el producto, sino con la autenticidad de la experiencia, con el objetivo de descubrir tanto tradiciones como historias originarias del terreno que visitan. Gracias a la globalización y la baja de costos de importación, hoy la mayor parte de los productos locales se encuentran en cualquier rincón del mundo”, abre la especialista en tendencias Gaba Najmanovich.
En este sentido, las ventas locales de yerba mate superaron los 46 millones de kilos el primer bimestre de este año. El informe mensual elaborado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revela que durante enero y febrero del corriente año la yerba mate a salida de molinos alcanzó la cifra de 46.961.724 kilos (la sumatoria de los despachos al mercado local y las exportaciones). Cabe recordar que el movimiento de yerba mate a salida de molino es el indicador más cercano al comportamiento de la yerba mate en góndola, ya que incluye tanto el volumen que se envía a los centros de distribución de las firmas yerbateras como las compras efectuadas por los mayoristas, hipermercados y supermercados.

En cuanto al comercio exterior, la yerba mate dejó de ser un producto estrictamente regional, sobre todo si observamos las importaciones desde países como Siria o EE.UU. (los dos principales destinos extranjeros) en los últimos años, según datos de UN Comtrade. Con un valor actual estimado de US$ 2.030 millones en 2025, el mercado mundial de yerba mate pasará a valer US$ 3.460 millones hacia 2035.
“El mercado del año 2035 buscará salud. Tenemos que posicionar a la yerba mate no solo como infusión, sino como un insumo clave para la industria de las bebidas funcionales y quizás hasta de la cosmética, respaldados por estudios científicos que avalan su alto poder antioxidante. El mate tiene que ser la alternativa natural y energizante que el mundo está pidiendo”, explica el presidente del Directorio del INYM, Rodrigo Martín Correa, aclarando que este crecimiento no debe basarse solo en volumen, sino en valor. “Vemos con entusiasmo esta proyección internacional. Desde el INYM, nuestra visión es transformar este interés global en un desarrollo genuino para nuestros productores. La clave está en la calidad, la innovación tecnológica y la diversificación de usos, manteniendo siempre el ADN de nuestra tradición”.
El camino de la diversificación
Gran parte de este crecimiento de cara a los mercados extranjeros tiene que ver con la expansión del formato ready-to-drink (RTD), que abre un universo de bebidas funcionales listas para beber para un público que está buscando dejar o disminuir el consumo de café o bebidas sin cafeína, subiéndose a la movida del wellness. Así, la mateína está teniendo su momento, con un segmento que creció un 65% y compitiendo de manera directa con el café frío premium y las bebidas energéticas con marcas como Yachak (PepsiCo), Guayakí, EcoTeas, Yerbaé y CleanCause, entre otras.

Esta tendencia en alza se da a la par -y probablemente también impulsada- por el aumento en el consumo de bebidas más naturales, fermentadas o probióticas y sin azúcar agregadas como la kombucha, el kefir saborizado y las sodas naturales, como les refrescos de Jengibre (Ginger bug). Marcas como Mateína capitalizan justamente este tipo de modas y segmentos, y, con su ingreso al catálogo de la cadena de alimentos saludables Whole Foods o con presencia en otras tiendas retail de lujo como Erewhon, posicionan al producto en el segmento premium y saludable.
En un momento en el que el consumo de alimentos también se vuelve aspiracional y los jóvenes buscan exhibir tanto sus estilos de vida como sus compras en las redes sociales, la yerba se posiciona como algo especial con identidad local que diferencia al consumidor, al tiempo que se muestra como una bebida que brinda energía natural “sin crash”, codeándose con otras bebidas muy en boga -y aspiracionales- en el mercado global como el matcha, el cold brew o las bebidas energéticas orgánicas.
“En Argentina, el consumidor de yerba mate siempre fue muy tradicional, pero esto cambió drásticamente desde la pandemia. Los principales factores fueron la necesidad de evitar el compartir la bombilla por un tiempo, la exposición de la infusión en redes sociales a través de especialistas e influencers (jugadores de fútbol, el papa Francisco, actores y actrices internacionales), y la facilidad de la venta online a nivel global. Estos fenómenos ayudaron al rápido crecimiento de la yerba mate principalmente entre la juventud y el canal gourmet”, explica Karla Kohan, licenciada y mate sommelier, que desde el año 2023 vive en Lisboa y que abrió su propia importadora de yerba mate, vinos y productos gourmet de Argentina y Latinoamérica, para promocionar activamente el consumo de yerba mate gourmet en Europa.
El mate tradicional también se aggiorna
Al analizar qué pasa con el consumidor de mate tradicional, algo parece estar cambiando. De unos pocos años a esta parte en la góndola, la variedad de productos de yerba mate crece exponencialmente, trayendo más opciones con marcas que apuntan a distintos segmentos (orgánica, sin tacc, con sabores); e inclusive llevando al ritual del mate una estética más acabada de lujo cool o chic con mates de diseño (en cerámica, impresos en 3D, custom made o arty), termos (desde el aspiracional termo Stanley hasta kits materos completos) y vasos térmicos modernos y funcionales. Hoy, el mate kit puede ser un señalizador más de estatus y sofisticación personal o de pertenencia. En cuanto a marcas nuevas de alto alcance, ya sea por tener figuras reconocidas detrás o por su marketing, se encuentran Cósmico, la marca creada por la pareja de influencers Samantha Trottier y Hernán Regiardo, que hoy ya se encuentra en supermercados, o Alba Nueva, la marca de Zaira Nara.

También destacan la camada de nuevas yerbas boutique más cuidadas, saludables u orgánicas, saborizadas y eco-friendly, realizadas por jóvenes emprendedores locales, con excelente marketing detrás que ya encontraron su nicho, como Fronteras (yerba con gustito y hierbas que además ofrece packaging reutilizable y compostable) o Porongo. Inclusive marcas de yerba clásicas como CBSé o Verdeflor se aggiornaron, cambiando no solo su comunicación orientándose a un público más joven, sino también incursionando en la saborización, canalizando otras tendencias como las bebidas frías o la coctelería con yerba mate, y hasta subiéndose a modas como la del Chocolate Dubai y otras con ediciones limitadas con sabores Chocolate Dubái y Mango Picante.
“El boom matero tiene aristas muy interesantes. La primera, el furor que generan hoy los futbolistas argentinos repartidos por el mundo (en especial Lionel Messi, pero todos los que llevaron el mate a lugares impensados y con bastante pasión). Por otro lado, una fuerte tendencia mundial a los productos energizantes y naturales, super alimentos, sin azúcares agregadas y estimulantes como la yerba mate y los hongos entre otros”, comenta Lucía Armendáriz, co-creadora de Fronteras, especialista en marketing y emprendedora.
Los envases de medio kilo mantienen la preferencia de los consumidores. Durante el mes de febrero de 2026, los paquetes de medio kilo representaron el 54,04% de las salidas de molinos al mercado interno. Con el 41,08 % se ubicaron los paquetes de un kilo, con el 1,32 % los envases de dos kilos y con el 0,70%, los de cuarto kilo, según el INYM. Además, la yerba crece en otras áreas con su incorporación como ingrediente tanto en la gastronomía -algo que hace una década podía parecer una excentricidad- como en la cosmética, en donde se convirtió en un insumo clave respaldado por estudios científicos que avalan su alto poder antioxidante.

El giro no es solo comercial y alimentario, sino también cultural y de perfil del usuario, que se volvió más flexible y aventurero además de consciente. “Estamos transitando el mismo boom que vivió el vino con las bodegas boutique en el año 2000. La yerba mate gourmet y de nicho está en un crecimiento acelerado, buscando un lugar en un mercado tradicional competitivo. También como resultado de esto, el consumidor local comenzó a aceptar con más facilidad los productos alternativos al mate cebado. Bebidas energéticas, cervezas, coctelería de especialidad, pastelería y productos de cuidado personal con yerba mate. Todos rubros que están creciendo rápidamente tanto en el mercado local como internacional”, apunta Kohan.
“Hay consumidores con ganas de más, que les interesa saber de dónde viene lo que consumen, que quieren conocer sus orígenes y tener diferentes opciones de formato para disfrutarlas en diferentes ocasiones de consumo, buscan un valor agregado y no miran solo el precio. Esta tendencia la vimos primero en el vino, luego en la cerveza, el pan y el café. Marcas como la nuestra buscan ofrecer alternativas al consumidor. En este sentido, nuestro deseo es que el boom matero continúe, pero que se vea reflejado en una mejora para toda la cadena yerbatera que en estos momentos sufre una crisis bastante importante”, agrega Armendáriz.
“No solo exportamos materia prima; estamos exportando una experiencia cultural certificada. El desafío es que esa renta del ‘mateboom’ se distribuya equitativamente en toda la cadena, desde el tarefero hasta el molino, asegurando que la innovación en blends y packaging potencie las economías regionales de Misiones y Corrientes”, cierra Correa.