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Cuáles son los cuellos de botella de la industria de la energía eólica y cómo se pueden destrabar

Ignacio Ortiz

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La dinámica oscilante de los últimos años en el sector energético que obliga a pensar en el día a día torna en una compleja misión para los proveedores locales el desarrollo de innovaciones y de inversiones de mediano y largo plazo. El salto que reflejó la industria eólica desde 2015 dejó en claro el potencial no sólo de los recursos naturales sino en la capacidad industrial de los proveedores que pueden conformar una amplia cadena de valor.

06 Abril de 2021 15.00

Con la premisa de profundizar el debate y el análisis sobre temas clave que permitan ratificar ese impulso, la Cámara Eólica Argentina (CEA) y Forbes Argentina desarrollaron hoy el primer CEA Wind Energy Summit, by Forbes, y en una de sus paneles se pudo plantear a mirada de las empresas de la amplia cadena de valor de la industria eólica. 

Andrés Gismondi, country manager y Director de Ventas Cono Sur de Vestas; Gastón Guarino, director de GRI Calviño Towers Argentina, y Martín Federico Brandio, COO de la División Cementos y renovables de PCR, repasaron el escenario actual en el que desenvuelven su tarea y las perspectivas en un mercado que se presenta incierto. 

A pesar del contexto auspicioso que generan las decisiones de los gobiernos en la región y el mundo en favor de una transformación energética para contener y revertir el cambio climático, la coyuntura local tiene sus matices y las empresas se manifiestan a la espera nuevas definiciones sobre su futuro. "En Sudamérica fuimos los últimos en desarrollar proyectos eólicos y eso trajo como beneficio entrar con mejor tecnología y mejores precios", analizó Gismondi en el encuentro al entender que "quizás con el impasse de estos  años seamos también beneficiarios del desarrollo". 

El directivo de Vestas destacó que el sector "tiene una base ya instalada pero lamentablemente en los últimos dos años no se pudo registrar mucho avance", en una circunstancia local durante la cual "algunos países de la región están avanzando de manera más sostenida". 

Como directivo de un jugador global de la industria eólica, Gismonti se refirió a modo personal en el desafío de consolidar el desarrollo de proveedores locales y la magnitud posible teniendo en cuenta la existencia de procesos industriales globalizados: "Es imposible hacer un Mercedes-Benz en Argentina -graficó-, hay que saber qué partes podemos desarrollar localmente y cuáles no, porque tenemos que encontrar costos razonables". 

Por su parte, Guarino consideró que "la industria necesita que el país tenga un desarrollo continuo para que la capacidad industrial no esté solo atada a la exportación", en unan autoreferencia implícita ya que FGRI Calviño se convirtió en la primera empresa argentina en exportar a Estados Unidos torres eólicas de producción nacional. 
"Tenemos que trabajar en un modelo regional de exportación. Eso va a ayudar a estabilizar los picos de demanda. Tenemos que asociarnos con Brasil y también Chile, donde el costo flete es más bajo", afirmó Guarino en un tramo de la charla. 

Tras la experiencia de las rondas del Programa Renovar, la industria entró en una situación de espera hasta lograr definiciones oficiales sobre su futuro. Y en ese punto, Brandi enfatizó que "los proyectos de la Ronda 2 de Renovar y otros contratos de MATER no son necesarios los beneficios fiscales. Por el contrario lo primordial tenemos que hablar del acceso al transporte y al financiamiento. Ahí sí es fundamental tener reglas de juego estables", dijo el directivo de Petroquímica Comodoro Rivadavia. 

"Un cuello de botella es el transporte y otro es el financiamiento, que es fundamental para el desarrollo de la industria. Sin embargo, tenemos un potencial enorme en Argentina. Vamos a tener una nueva oleada de inversiones" auguró el empresario para dar un cierre más que auspicioso al encuentro. 

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