Hace tres años, Daniel Nadler lanzó OpenEvidence, una herramienta de búsqueda basada en inteligencia artificial que permite a los médicos obtener respuestas rápidas y claras a preguntas clínicas complejas. Ahora, la última ronda de inversión por US$ 250 millones, que duplicó la valuación de la startup a US$ 12.000 millones, también duplicó la fortuna de Nadler. Según Forbes, el fundador de esta empresa con sede en Miami tiene ahora un patrimonio de US$ 7.600 millones, más del 100 % por encima de los US$ 3.600 millones que registraba a fines de octubre.
OpenEvidence se convirtió en una de las startups de inteligencia artificial más prometedoras del sector de la salud. Hoy la utilizan unos 740.000 médicos —aproximadamente el 45 % de los profesionales en Estados Unidos— para buscar en millones de publicaciones científicas revisadas por pares, publicadas en las principales revistas médicas. El sistema permite encontrar información útil, e incluso vital, en cuestión de segundos, cuando antes podía tomar horas o días. Solo el mes pasado, los médicos realizaron unas 18 millones de consultas clínicas a través del software, según afirmó Nadler. “Nos hemos convertido en el sistema operativo predeterminado para los médicos”, declaró a Forbes.
En 2025, la startup superó los US$ 100 millones en tasa de ingresos anualizada. Genera ganancias a través de la publicidad, aunque la mayor parte del espacio disponible todavía no fue activado, explicó Nadler. Si decidieran comercializar todo ese inventario, podrían facturar cerca de US$ 1.000 millones, según el fundador. Sin embargo, aclaró que no tiene planes de hacerlo porque quiere priorizar la experiencia de los usuarios, del mismo modo que lo hizo Google en sus primeros años. Las empresas farmacéuticas y fabricantes de dispositivos médicos pueden comprar anuncios de video de cinco segundos dentro de la app, que se muestran según el tipo de búsqueda realizada por los médicos.
Gracias a la ventaja inicial y a la rápida adopción por parte de médicos en todo el país, Nadler no se muestra especialmente preocupado por la competencia de productos como ChatGPT de OpenAI. El popular chatbot no cuenta con una herramienta diseñada específicamente para profesionales de la salud, aunque muchos médicos igual lo utilizan. OpenAI lanzó hace poco una versión orientada al público general para hacer consultas sobre salud y bienestar.
Thrive Capital —conocido por respaldar a otras firmas de inteligencia artificial de crecimiento acelerado como Cursor y la propia OpenAI— y DST Global lideraron la ronda de inversión Serie D, que llevó la financiación total de OpenEvidence a US$ 700 millones. Según Nadler, la compañía todavía tiene cientos de millones de dólares disponibles en el banco. La nueva inyección de capital no respondió a una necesidad urgente, sino al interés de aprovechar el entusiasmo del capital de riesgo por apoyar empresas consolidadas del sector. “En realidad, tenemos la misma docena de fondos persiguiendo a la misma media docena de empresas”, dijo. “Es como duplicar la apuesta por la misma empresa”.
En 2018, Daniel Nadler —exalumno de Harvard y criado en Toronto— vendió su primera startup, Kensho Technologies, una firma de análisis de datos con inteligencia artificial, a S&P por US$ 700 millones. Con una participación del 20 %, recibió US$ 140 millones, y destinó parte de ese dinero a comprar US$ 30 millones en acciones de Nvidia en 2019. Las vendió en 2024 por cerca de US$ 100 millones. “Buena operación”, dijo. “Vendí demasiado pronto, para ser sincero”. @@FIGURE@@
También invirtió US$ 10 millones de su propio capital en su segunda compañía, OpenEvidence. Fue una jugada acertada: hoy todavía conserva cerca del 58 % de la empresa.
Nadler se convirtió en multimillonario en julio de 2025, cuando OpenEvidence alcanzó una valuación de US$ 3.500 millones. Fue en ese momento cuando compró un penthouse frente al mar en Miami por US$ 38 millones, donde pasa la mayor parte del tiempo. Desde entonces, su patrimonio creció al ritmo de la empresa: llegó a los US$ 3.600 millones en octubre y volvió a subir tras la última ronda de inversión. Su socio y cofundador, Zachary Ziegler, posee un 7,3 % de la compañía, una participación valuada en US$ 875 millones.
OpenEvidence sigue entrenando y mejorando modelos de búsqueda capaces de identificar con precisión información relevante para una consulta médica. Nadler planea usar los nuevos fondos para construir una "orquesta" de modelos más pequeños, especializados en distintas áreas de la medicina.
La idea es desarrollar sistemas que funcionen como expertos en disciplinas como oncología, radiología y neurología. Cada modelo se entrena con datos reales, tomados de consultas clínicas, para reflejar cómo los médicos piensan y resuelven casos complejos. Cuando un profesional usa el buscador, un modelo central analiza la consulta y la deriva internamente al modelo más capacitado para responder. “Si lo pensás, funciona exactamente como un hospital humano”, explicó.
Con información de Forbes US.