Luego de dos años de intentos fallidos por cambiar el esquema de segmentación tarifaria ideado por el ex ministro de Economía Sergio Massa, finalmente entraron en vigencia cuadros tarifarios en línea con la filosofía del gobierno libertario.
El sistema simplifica las categorías, pone requisitos más exigentes a la hora del subsidio, reduce los cupos de consumo y establece un precio del gas contra cíclico para evitar picos de gasto en los meses de invierno.
Justamente por esta característica, el aumento de gas fue lo más destacado de este mes, con subas del 16,86% respecto a enero al tener un valor mayorista (denominado PIST) mucho más alto que no tendrá gran impacto en el bolsillo dado que en verano el uso del gas es completamente marginal.
Antes, se pagaba un valor de 2,79 dólares por millón de BTU por el gas de verano y 4,8 dólares en invierno, con la idea de incentivar la producción. Ahora, en cambio, se estableció un precio flat de 3,79 dólares durante todo el año que encarece las tarifas de verano (que son muy bajas) y abarata las de invierno (que son las más altas del año).
Además de este factor, el fuerte aumento del gas también se explica por otros cambios propios del nuevo esquema, por la cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria que hace un retroactivo de meses anteriores sin actualización del costo de distribución y las subas de acuerdo a la inflación que se aplican todos los meses con una fórmula que toma el IPC y el IPIM (inflación minorista y mayorista).
Para tener referencia de los nuevos valores, la categoría Residencial más numerosa (R1), que representa el 42% del total de usuarios (casi 4 millones de usuarios) tendrá aumentos de $3.000 o menos, aproximadamente 1 de cada 5 usuarios tendrá un aumento menor a $1.000 y para las primeras 4 categorías Residenciales (70% del total de usuarios de gas a nivel pais), los aumentos se ubican, en promedio, entre los $960 y los $6.400.
“Para el resto de las categorías residenciales con mayores consumos (30% del total), los incrementos van de los $ 2.900 a $ 11.300, en promedio”, detallaron en la Secretaría de Energía.
Para sorpresa de muchos, los niveles de cobrabilidad de las distribuidoras de gas vienen rompiendo récords pese a la reducción de subsidios constante y ahora promedian el 99%.
Por su parte, la luz subirá un 3,59% en febrero (promedio en el AMBA para Edenor y Edesur), mientras que en el resto de las provincias tiene variaciones según cada distribuidora.
En este caso, la expectativa está puesta en las próximas olas de calor dado que en febrero y marzo suelen causar mayores problemas en el sistema por el fin de las vacaciones de la mayoría de la población que hace que se normalice el ritmo de la actividad económica y que aumente el consumo.
Durante enero, incluso en los días más calurosos, el sistema apenas superaba los 25.000 MW de demanda, cuando se espera que en febrero y marzo lleguen a los 32.000 MW y rompan el récord histórico del sistema.
Los detalles del nuevo esquema
Los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) eliminan las tres categorías de la segmentación tarifaria ideada por el gobierno de Alberto Fernández para pasar a un sistema de dos categorías: subsidiados o no subsidiados.
En electricidad, los hogares que califican contarán con una bonificación base del 50% todo el año, aplicada sobre un bloque de 300 kWh mensuales en los meses de mayor demanda consumos (enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto, diciembre) y 150 kWh en los meses templados (marzo, abril, septiembre, octubre, noviembre).
En gas por redes se mantienen los bloques de consumo vigentes, y el 50% de subsidio se concentrará entre abril y septiembre, los meses de mayor consumo, mientras que no se contempla bonificación en los períodos de baja demanda.
De forma extraordinaria, y sólo durante 2026, se establece una bonificación adicional de hasta 25% en enero para los beneficiarios de electricidad, gas natural y propano por redes, que irá disminuyendo gradualmente hasta desaparecer en diciembre de ese año.
La nueva herramienta también unifica el sistema de tarifa social (que quedará eliminado), agrupa al subsidio de garrafas de GLP de 10kg en todo el país y deja abierta la puerta para un cambio en el sistema de zonas frías que deberá autorizarse en el Congreso.
Además del límite de ingresos de 3 canastas básicas, entre los criterios de exclusión para perder el subsidio figuran aquellos hogares cuyos integrantes posean al menos un automóvil con una antigüedad igual o menor a tres años (salvo que un integrante del hogar sea titular de un Certificado Único de Discapacidad), los hogares cuyos integrantes posean tres o más inmuebles en conjunto, los hogares en los que al menos un integrante posea una embarcación de lujo, los que posean al menos una aeronave y los que tengan Activos Societarios.
El ahorro fiscal esperado, para la consultora Economía & Energía, sería del 44% para el gas y 15% para la electricidad, mientras que el gobierno habla de unos 600 millones de dólares.