Laura Mafud Editora
Antes de que la Selección argentina enfrente a Egipto en los octavos de final del Mundial 2026, el foco también se posa sobre los negocios del país africano. Y ahí aparece un nombre insoslayable: Nassef Sawiris, considerado el empresario más rico de Egipto y una de las figuras más influyentes del mundo de los negocios en el continente.
Según el ranking de multimillonarios de Forbes, Sawiris ocupa hoy el puesto número 351 entre las personas más ricas del mundo, con una fortuna en tiempo real de US$ 10.000 millones (con una suba reciente de 26 millones de dólares, equivalente a 0,26%), de acuerdo con el dato "Real Time Net Worth" al 5 de julio de 2026. En la lista anual Billionaires 2026 de Forbes, en tanto, figura en el #5 en el ranking Africa's Billionaires 2026.
Sawiris tiene 65 años, es ciudadano egipcio y reside en El Cairo, según los datos personales que releva Forbes en su perfil (aunque, como se detalla más adelante, también tiene residencia en Italia y Abu Dhabi). Casado y con cuatro hijos, es hijo de Onsi Sawiris, fundador del Grupo Orascom, y es el menor de tres hermanos —Naguib y Samih— que también son multimillonarios e integran el ranking de Forbes.
El empresario egipcio se formó en la Universidad de Chicago, donde obtuvo un título de grado (Bachelor of Arts/Science). Tras graduarse, se incorporó al grupo familiar Orascom en 1982 y asumió el control de las actividades de construcción en 1995, para luego convertirse en CEO de Orascom Construction Industries tras su incorporación en 1998.
OCI y Orascom: la disputa millonaria por el mercado de fertilizantes
El corazón de su imperio empresarial es OCI, uno de los mayores productores de fertilizantes nitrogenados del mundo, con plantas en Texas e Iowa y que cotiza en la bolsa Euronext de Ámsterdam. A esto se suma Orascom Construction, firma de ingeniería y construcción que cotiza en la bolsa de El Cairo y en el Nasdaq Dubai.
Actualmente, Sawiris protagoniza una importante disputa por el control y el futuro de su empresa productora de fertilizantes, OCI Global, la cual se encuentra en un “tire y afloje” estratégico entre dos caminos posibles. Por un lado, existe un plan de fusión anunciado en diciembre de 2025 para unir a OCI con la constructora familiar Orascom Construction; sin embargo, esta alternativa quedó completamente congelada por meses y mantiene una oferta de US$ 4,80 por acción sujeta a que se destrabe la operación.
Por el otro lado, ante el notable estancamiento comercial, Sawiris intervino a finales de junio de 2026 a través de su firma de inversión NNS Holding, que es el mayor accionista de la compañía, lanzando una oferta pública independiente para comprar de forma directa y en efectivo todas las acciones restantes de OCI Global a un precio de US$ 4,66 por acción, según informó Forbes Middle East.
Esta agresiva movida financiera busca darles una salida rápida a los inversores que prefieren el dinero en efectivo inmediato en lugar de continuar esperando una resolución de la compleja e incierta fusión con Orascom. Aunque el directorio de la empresa mantiene formalmente su preferencia por el proyecto de fusión original, reconoce de manera abierta que una parte considerable de los accionistas vería con muy buenos ojos la propuesta líquida de Sawiris, quien ya aseguró contar con los recursos suficientes y avanza con los trámites de aprobación regulatoria ante la autoridad financiera de los Países Bajos para definir el rumbo definitivo de la corporación.
Las acciones en Adidas y el negocio del deporte internacional
Sawiris integra el consejo de supervisión de Adidas desde junio de 2016 y posee una participación cercana al 6% en la marca deportiva alemana. El estrecho vínculo financiero del magnate con la multinacional quedó ratificado a mediados de mayo, cuando su vehículo de inversión NNS Investments (Cyprus) Limited notificó a los reguladores una millonaria reestructuración de instrumentos financieros derivados vinculados a acciones de Adidas por un volumen agregado superior a los 20,8 millones de euros, consolidando su exposición a largo plazo en la firma.
Este movimiento en los mercados coincidió con su ascenso político dentro de la corporación: tras desempeñarse como vicepresidente desde 2025, el Consejo de Supervisión propuso formalmente su reelección por un periodo de tres años en la junta general de accionistas del 7 de mayo de 2026, asumiendo posteriormente el cargo de nuevo presidente del Consejo de Supervisión en reemplazo definitivo de Thomas Rabe.
Bajo este nuevo liderazgo estratégico, la compañía —que reportó ingresos récord de US$ 28.900 millones en 2025 y emplea a cerca de 65.000 personas— proyecta un crecimiento de ventas de un dígito alto para este año y garantizó la continuidad operativa de Bjorn Gulden como CEO hasta finales de 2030.
En el terreno deportivo, Sawiris es además copropietario del Aston Villa de la Premier League inglesa, sociedad que mantiene junto a Wes Edens, de Fortress Investment Group, desde 2018. Ambos operan bajo la holding V Sports, que también posee una participación del 29% en el Vitória S.C. de la Primeira Liga portuguesa. A esto se suma una participación del 5% (6,3% según Wikipedia) en Madison Square Garden Sports, dueña de los Knicks de la NBA y los Rangers de la NHL.
En abril de este año, Sawiris cerró la oficina de Londres de su firma de inversión NNS Group, completando así su salida del Reino Unido en medio de una ola de fugas de multimillonarios provocada por el fin del régimen fiscal de "non-domicile" británico. Según Forbes Middle East, el empresario ya había trasladado su residencia personal a Italia y Abu Dhabi, tras haber mudado en 2024 la sede principal de NNS a la capital emiratí. Su salida se suma a la de otros multimillonarios como el magnate del acero Lakshmi Mittal y el naviero John Fredriksen, en un contexto en el que, según la consultora Henley & Partners, una gran cantidad de millonarios abandonaron el Reino Unido en 2025.
Asimismo, Sawiris integra el consejo directivo de la Universidad de Chicago desde 2013 y fue uno de sus donantes más generosos: aportó US$ 20 millones en 2015 para becas destinadas a estudiantes egipcios en nombre de su padre, y en 2019 donó US$ 24 millones adicionales para impulsar programas de educación ejecutiva vinculados a la institución, según Forbes.