401 es el número de apartamento, donde vivía el argentino Matías Barbero, en 2024, en Miami. Fue ahí, en el marco de la Miami Tech Week, que por primera vez invitó a un grupo de amigos emprendedores y otro de inversores, con el propósito de conectarlos. El encuentro fluyó bien y resultó útil, tanto que al otro día volvió a repetirse la invitación y al siguiente también; así durante toda la semana. Cada vez con mayor número de concurrentes.
Durante los siguientes meses replicó la experiencia en varios países de Latinoamérica, como Argentina, Colombia y Uruguay. Así, aparecieron los primeros sponsors, la comunidad se fue desarrollando y el capital también. Finalmente, a finales de 2025, decidió llevar al primer grupo de emprendedores latinoamericanos a Miami, logrando excelentes resultados.
Ese fue el empujón final para terminar de consolidar 401 Accelerator, una aceleradora fundada en tres pilares principales: comunidad, aceleración y capital, con el objetivo impulsar startups latinoamericanas al mercado inversor estadounidense. Para eso, el programa supone una instancia presencial de formación estratégica en Miami o San Francisco, acceso directo a inversores y la participación en una comunidad fuerte.
Desde entonces, la aceleradora ha llevado a cabo tres programas, el de Miami 2025, y dos más en abril de 2026, uno en la misma ciudad de la costa sureste y el otro en San Francisco. De ellos, participaron unas 32 compañías, de las cuales 11 han levando un millón de dólares aproximadamente.
Varias startups uruguayas fueron parte de estos programas. Dejaron “una sensación muy positiva” y se destacaron por “el hambre de ir a buscar nuevos mercados”, señaló Barbero, fundador y CEO de 401 Accelerator, a Forbes Uruguay. Actualmente, la aceleradora se encuentra haciendo scouting para seleccionar las compañías participantes en 2027 e invita a quienes interese a ponerse en contacto.
¿Por qué el interés de la aceleradora en internacionalizar startups de Latam?
Muchas veces al emprendedor latinoamericano le da miedo ir al mercado estadounidense. Pero eso se debe al desconocimiento o a que no encuentra el partner indicado. Soy de la escuela de que, si te querés expandir al país que sea, mejor hacerlo con alguien que ya desarrolló ahí conexiones de venture capital, angel investors, clientes y gobiernos; que ya haya generado cierta confianza. Entonces, a veces, el desconocimiento no les permite ir a nuevos mercados. Nosotros venimos a completar ese vacío.
¿En qué consiste el programa de aceleración que proponen?
Primero, invitamos a los emprendedores a participar durante dos semanas de una preparación virtual, para luego ir a dos semanas presenciales y una tercera, para terminar. El programa se extiende por poco más de un mes. La parte presencial es la más intensiva, donde esperamos que al emprendedor le cambie la vida.
¿Qué hacen durante el tiempo presencial?
Durante esas dos semanas tienen distintos workshops con mentores idóneos en prácticamente 20 disciplinas, como fundraising, go to market, product-market feed, corporate innovation, relaciones con gobiernos, etc. Estos mentores también invierten en compañías y confían en el deal flow que nosotros traemos. Ahí se empiezan a generar las primeras sinergias, que en la medida de que el founder las pueda capitalizar, las podrá transformar en angel investors, potenciales clientes, partners... Finalmente, se avanza hacia un demo day, donde inversionistas ajenos a nosotros seleccionan el top 5 y se elige un ganador. Los programas se ejecutan en el marco de las tech weeks, lo que les da un montón de acceso a conexiones.
En el proceso ganan mucho conocimiento…
De hecho, al terminar el programa, al emprendedor le quedan muchas puertas abiertas y eso no es menor. Hay un dato que sacamos hace poco, que es prematuro, pero válido: a la fecha, tenemos 11 compañías de las 32 que pasaron por nuestros programas, que levantaron aproximadamente un millón de dólares inmediatamente posterior a participar de 401.
El slogan de la aceleradora es Its all about people, ¿a qué se refiere?
401 nace construyendo comunidad. Nuestros programas son muy personalizados. Un café y una entrevista a la vez. Además, nuestra comunidad se mantiene más allá del programa, una vez que este termina, no les soltamos la mano a los founders. Todo lo contrario, pasan a pertenecer a nuestro alumni network y es constante el valor que les damos. El mayor valor son las conexiones estratégicas que les podemos generar en otros mercados, para que se salgan de donde están. Para nosotros la comunidad que podamos generar es muy importante.
¿Cómo ven el ecosistema emprendedor en Uruguay?
Muy bien. Este año participaron de nuestros programas unos cinco o seis founders uruguayos. La sensación es muy positiva. Es un mercado en el que hemos ido haciendo actividades y eventos. Naturalmente es chico, por la cantidad de habitantes, por eso indudablemente el emprendedor uruguayo en algún momento tiene que mirar hacia afuera. Ojalá cuando miren a Estados Unidos, nos consideren a nosotros para trabajar juntos. Veo talento, garra y un sector público – privado, trabajando muy bien, de la mano. Eso es muy sano. Incubadoras, como Ingenio, o agencias como ANDE (Agencia Nacional de Desarrollo), ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) y Uruguay XXI apoyan bastante.
¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?
La mayor debilidad es que es un mercado chico y limitado, por lo que cualquier producto se debe de pensar con un mindset global. La mayor fortaleza es que el emprendedor uruguayo, desde que nace su compañía, sabe que tiene que ir a buscar oportunidades afuera. Me gusta decir que es el hambre que tienen de salir a buscar otros mercados. El emprendedor uruguayo es muy coacheable, es decir, sabe escuchar y tomar lo que le sirve, a diferencia de los emprendedores de otros países. Eso es bueno. Por otro lado, Uruguay tiene lugares como Punta del Este donde hay un montón de founders que han sido exitosos. Eso ayuda a tener un polo que imanta capital y personas. Es una ventaja muy interesante, que además está muy cerca de Montevideo.
¿Qué requisitos se le pide a una startup para participar de sus programas?
Que tengan tracción en su mercado de origen o donde estén operando, que hayan levantado algún capital o inversión ángel. Porque en la medida que hagan fit con ese mercado destino, se van a querer quedar. Si se quieren quedar, es más probable que lo hagan si tienen una historia construida atrás. De lo contrario, lo que va a ocurrir es que no van a poder aprovechar ese momento, van a perder un montón, porque van a tener que volver y construir. Nosotros somos una aceleradora, no una incubadora. Agregamos más valor cuando el producto ya está corriendo. Con tracción en funding o en ventas, siempre hay lugar para tener una conversación. ¿Y qué es tracción? Facturar cinco mil dólares mensuales promedio o más. También, es verdad que he hecho algunas excepciones.
¿Cuántos cupos tienen por programa y qué pasos debe seguir una startup para presentarse a participar?
Idealmente son diez cupos por programa, pero podemos flexibilizar a 11 o 12. El camino ideal para presentarse es que alguna compañía de nuestro portfolio o alumni los refiera. Cuando un founder en el que hemos invertido, me dice que preste atención a alguien, obviamente lo recontra consideramos. El founder es un buen intermediario porque nos conoce a nosotros y conoce al otro founder. Esas cosas han resultado. También nos pueden escribir por LinkedIn o por correo electrónico (mati@401accelerator.com).