Seis puntos para tener en cuenta al momento de realizar una inversión inmobiliaria en Estados Unidos
Los argentinos son los terceros compradores internacionales latinos en EE.UU, después de México y Colombia.

La volatilidad del contexto macroeconómico mundial, sumada a un escenario local que se presenta incierto y complejo, volvió a situar al sector inmobiliario de Estados Unidos entre las primeras prioridades del inversor argentino. Según  José María Softa, especialista en desarrollos inmobiliarios con sede en Miami, se trata de una de las opciones más seguras y elegidas por los ahorristas para multiplicar el capital, ya que el negocio del Real Estate permite generar operaciones de activos físicos con rápido retorno de la inversión en dólares.

“Muchos argentinos deciden invertir sus ahorros en los Estados Unidos para diversificar su porfolio y aprovechar todos los beneficios que brinda el país. Los argentinos son los terceros compradores internacionales latinos, después de México y Colombia", asegura.

En una misma línea indica que esto ocurre no sólo porque reciben una renta frecuente en dólares, sino también por la posibilidad de ser propietario en el país del norte, con todo lo que eso implica, "incluyendo la seguridad jurídica y estabilidad económica que brinda la primera potencia económica del mundo”.

 

El experto reconoce que para muchas personas invertir en un país extranjero puede significar incursionar en un terreno desconocido, o parecer sofisticado. Sin embargo, dice que los Estados Unidos ofrece opciones de inversión en distintos rangos de precios, con nuevos y con pequeños inversores que se suman a los ya consolidados.

“Estos nuevos inversionistas pueden sentirse abrumados con la idea de explorar proyectos fuera del país, y sobre todo con apostar parte de sus ahorros.  Por este motivo, es importante informarse previamente de manera adecuada y con entidades responsables de su accionar, con los mejores profesionales y sin olvidar considerar seis puntos importantes antes de realizar una inversión en Real Estate”, continúa.

Tipo de inversión: 

 

Safta remarca que el primer punto y el más importante es definir el tipo de inversión. Señala que incluso dentro del mercado de Real Estate, hay varios estilos que hay que investigar para ver cuál es el más adecuado según las características que reúna cada perfil de inversor. “Se puede comenzar con un análisis sobre los rubros comerciales, residenciales, o de hotelería, etc. Una vez que se define el sector de actividad económica de preferencia, se comienza a hacer un estudio a nivel macro y micro del proyecto”, profundiza.

 

Ubicación:

 

“Otro punto para tener en cuenta es la ubicación del proyecto inmobiliario en cuestión, ya que la misma probablemente tendrá un impacto significativo en la rentabilidad de la inversión y es un punto que a futuro no podrá modificarse”, desliza. 

En ese sentido, expresa que no se trata simplemente de buscar ciudades grandes como New York City o San Francisco, ya que los precios allí pueden ser desorbitantes y la rentabilidad mucho más baja, sino de encontrar proyectos en ubicaciones estratégicas con visión de oportunidad. Esto puede significar varias cosas, entre ellas: cercanía a accesos importantes, ciudades o pueblos con un nivel alto de turismo o negocios, áreas naturales, atracciones, eventos emblemáticos, parques nacionales, distancia a sedes de empresas o del gobierno, entre varios otros.

 

Escrituración: 

 

“Dependiendo del tipo de inversión que haya elegido, debe tener en cuenta que puede o no contar con la escritura de una propiedad. Por ejemplo, los famosos tiempos compartidos que fueron populares hace muchos años no te ofrecen la titularidad completa de una unidad de hotel, sino un porcentaje de la unidad para utilizar cierta semana del año”, continúa. El experto remarca que esto implica muchas limitaciones. La más obvia es que su carácter de inversión termina siendo inexistente, ya que no se valoriza con el tiempo, y no puede ser fácilmente vendido como una propiedad de la que se es dueño en su totalidad.

 

Sociedad o Persona Física:

 

Otro aspecto para tener en cuenta  según Softa es si la inversión se va a hacer a nombre de una persona física o de una entidad societaria. “Nuestra recomendación es hablar con un contador americano para poder ser asesorado sobre cuál es la mejor opción para cada uno. Para el caso de las LLC (Limited Liability Company), que serían similares a las SRL, hay empresas, como Tiber Services, que ofrecen el armado de vehículos jurídicos para estas finalidades, al igual que servicios de mantenimiento y preparación de declaraciones juradas de impuestos”, reconoce.

 

Tipo de rentabilidad: 

 

“Para un inversor, el dinero que obtendrá de su renta es un aspecto sustancial al decidir dónde poner sus ahorros. Esto puede darse de dos maneras. Por un lado, puede hacer una averiguación sobre la apreciación de los inmuebles en la zona en la que esté interesado, además de un análisis económico del país en general, para obtener un estimado de cuánto saldrá su propiedad en unos años”, explica.

Asimismo, añade que de esa propiedad se puede generar una renta mediante su alquiler, que puede ser pagada, más comúnmente, de manera mensual o trimestral. El beneficio de invertir en Estados Unidos -dice Softa- es que la renta será en dólares y no es necesario administrar su propiedad, sino que hay empresas administradoras que pueden hacer ese trabajo de manera integral y profesional (que incluye buscar inquilinos, pagar expensas, hacer el mantenimiento, entre otros varios servicios), lo que permite que el inversor disfrute y sólo se preocupe de recibir sus ganancias.

 

Cuenta bancaria: 

 

“El inversor debe considerar que puede utilizar cualquier cuenta bancaria -nueva o ya existente-, en cualquier país del mundo para el manejo financiero de su inversión, o abrir una en Estados Unidos para poder recibir allí su rentabilidad. Al igual que con las LLC, hay empresas que ofrecen servicios de inversión para facilitar todo este proceso, haciéndolo muy simple”, cierra.