Qué potencial tienen las acciones de Central Puerto tras su llegada a Vaca Muerta
La adquisición de Patagonia Energy & Resources, empresa del Reino Unido, así como de su subsidiaria local Patagonia Energy, no solo implica diversificación, sino también una apuesta a un segmento con alto potencial de crecimiento y generación de divisas.

La decisión de Central Puerto (CEPU) de ingresar al negocio petrolero marca un antes y un después estratégico que podría redefinir su perfil de crecimiento en los próximos años. 

Históricamente posicionada como el mayor generador privado de energía eléctrica del país, la compañía busca ahora capturar valor en toda la cadena energética con su desembarco en Vaca Muerta, uno de los reservorios no convencionales más relevantes del mundo.

La adquisición de Patagonia Energy & Resources, empresa del Reino Unido, así como de su subsidiaria local Patagonia Energy, no solo implica diversificación, sino también una apuesta a un segmento con alto potencial de crecimiento y generación de divisas. 

Central Puerto se quedó con las áreas Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, zonas que abarcan unos 27.181 acres (cerca de 110 kilómetros cuadrados) en la cuenca neuquina y cuya concesión era titularidad de Patagonia Assets Limited.

Según la sociedad, la integración de activos petroleros permitirá complementar y reforzar su principal actividad en la generación eléctrica por añadir nuevas competencias en explotación y desarrollo energético. 

“Hoy entramos en el sector de Oil & Gas con la convicción de que la diversificación es la clave para potenciar el crecimiento del grupo y contribuir al desarrollo energético de la Argentina”, destacaron desde Central Puerto.

Según los especialistas del mercado, Central Puerto deja de ser únicamente un jugador de generación para competir en el segmento de hidrocarburos, donde los márgenes y la escala potencial son significativamente mayores. La incursión en oil & gas también abre la puerta a sinergias operativas, especialmente en el abastecimiento de combustible para sus centrales térmicas.

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“Lo bueno de Central Puerto es que está cambiando su modelo de negocio y busca dejar de ser solamente una empresa generadora eléctrica para pasar a competir en el sector de oil & gas. Los fundamentos actuales y futuros de la compañía son muy sólidos. Cuenta con una caja robusta y una deuda neta bastante baja en comparación con otras empresas del sector, además de diversas unidades de negocio que a futuro pueden ser muy rentables, como la generación de energía renovable a través de sus parques eólicos y solares, y la reciente adquisición de Patagonia Energy para avanzar en la explotación petrolera”, resumió Gastón Otaola, asesor corporativo en Bull Market Brokers.

Los fundamentos financieros actuales de la empresa refuerzan esta narrativa. De acuerdo con estimaciones de Adcap Grupo Financiero, Central Puerto presenta un balance sólido, con deuda neta de apenas US$ 106 millones y un ratio de apalancamiento cercano a 0,3x EBITDA, niveles bajos para el sector energético.

Esta fortaleza le permite encarar nuevas inversiones sin comprometer su estabilidad financiera. Además, la compañía genera entre US$ 250 y US$ 300 millones anuales de flujo de caja operativo, lo que le otorga margen para financiar su expansión.

Sin embargo, es la “opcionalidad” lo que comienza a captar la atención de los inversores. La entrada en Vaca Muerta se suma a otras oportunidades no contempladas plenamente en las valuaciones actuales, como eventuales privatizaciones de activos energéticos o nuevos contratos de suministro a grandes consumidores, incluyendo proyectos vinculados a inteligencia artificial y data centers.

En este contexto, la adquisición en el sector petrolero puede interpretarse como una extensión natural de su estrategia de crecimiento. Vaca Muerta ofrece una combinación atractiva de recursos abundantes, costos competitivos y potencial exportador, especialmente en gas natural licuado (GNL). Para una compañía con expertise en energía, el salto hacia la producción de hidrocarburos representa una forma de capturar mayor valor agregado.

“Central Puerto nació como generadora eléctrica y hoy es la mayor del país en manos privadas, con casi el 15% del sistema nacional. Pero hace un par de años tomó la decisión de convertirse en algo más que una generadora, apuntando a ser un holding con presencia en los sectores clave de la economía argentina. Lo que más nos gusta es que no está diversificando por diversificar. Cada movimiento apunta a los sectores que van a ser fundamentales para el crecimiento del país en los próximos años”, señaló Tobias Sanchez, gestor de carteras en Cocos Capital.