La industria de los fondos comunes de inversión se prepara para recibir US$ 10.000 millones en los próximos 5 años
El 1 de junio entra en vigencia el nuevo régimen de indemnizaciones que impone la reforma laboral con la implementación de los FAL. "Vamos a tener un mercado de capitales competitivo, a la altura de los países desarrollados", afirma Alexis Billone, CEO de IEB Fondos.

La reciente reforma laboral aprobada por el Congreso y que ahora se discute en la Justicia introdujo una medida que modifica estructuralmente el pago de indemnizaciones y que, con el objetivo de darle profundidad al mercado de capitales local, le otorgará un impulso inédito a la industria de fondos comunes de inversión. La nueva ley laboral impone la figura de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) en el marco de un régimen obligatorio en el cual las empresas deben realizar aportes mensuales para cubrir las obligaciones derivadas de las desvinculaciones laborales Su implementación marca un cambio en la administración de de indemnizaciones que conecta de manera directa la reforma laboral con el mercado de capitales. Este régimen, cuya entrada en vigencia está prevista para el próximo 1 de junio, impone un mecanismo de capitalización obligatoria para los empleadores destinado a cubrir las obligaciones por desvinculaciones laborales. El sistema establece un esquema de aportes mensuales diferenciados según el tamaño de la unidad productiva: las grandes empresas deberán destinar un 1% de su masa salarial, mientras que para las medianas y pequeñas empresas la alícuota será del 2,5%.

Desde el sector financiero se destaca que esta medida posee un efecto neutro sobre los costos laborales totales de las compañías, ya que el aporte se deriva de lo que antes se destinaba exclusivamente al sistema previsional administrado por la ANSES,. Según explica Alexis Billone, experto en la industria de fondos y CEO de IEB Fondos, esta transición permite que un pasivo que antes era una pérdida se transforme en una herramienta financiera: "Esa capitalización, la empresa va a decir con qué fondo invertir y eso le va a dar un rendimiento, que ese rendimiento va a ser un patrimonio totalmente separado de lo que es la empresa, es inembargable y tiene beneficios impositivos". @@FIGURE@@

La operatoria de los FAL se integrará a los procesos administrativos existentes a través del formulario 931 gestionado por ARCA, organismo encargado de suscribir las cuotapartes en el fondo común de inversión elegido por la compañía. Aunque se aguarda la reglamentación detallada por parte de la Comisión Nacional de Valores (CNV), las sociedades gerentes ya preparan carteras de alta liquidez compuestas por títulos soberanos para asegurar que las empresas puedan afrontar pagos inmediatos. Para garantizar la solvencia del sistema, los fondos no podrán utilizarse durante los primeros seis meses de vigencia, periodo destinado a generar una masa crítica de recursos.

El impacto proyectado para el sector financiero es de una magnitud sin precedentes recientes. Billone estima que el flujo constante de capital transformará la profundidad de la plaza local: "La implementación y la incorporación de USD 2.000 millones año a año va a hacer que la industria crezca escalonadamente. Vamos a tener un mercado de capitales competitivo a nivel de otros mercados de países mucho más desarrollados; va a ser un mercado mucho más líquido y de mayor volumen". En la misma línea, el especialista proyecta un horizonte de mediano plazo sumamente ambicioso para la industria de fondos comunes de inversión, asegurando que "en los próximos 5 años van a ingresar al mercado de capitales USD 10.000 millones".Para asegurar el cumplimiento del fin específico de estos activos, la normativa establece que el fondo realizará el pago de la indemnización de manera directa al trabajador, sin que el dinero pase por el empleador, previa presentación de una declaración jurada. A diferencia de otros regímenes, el FAL se estructura como un fondo global por empleador y no como cuentas individuales. En un contexto donde la industria busca consolidar su crecimiento tras años de alta regulación, Billone concluye que esta herramienta es clave para el posicionamiento regional del país: "Argentina está empezando a dar señales interesantes. Creo que en los próximos años va a ser un mercado pujante, positivo y, con la implementación del FAL, no tengo dudas de que vamos a estar compitiendo con otros países vecinos de igual a igual".