"Más del 60% de las empresas tiene alguna dificultad de financiamiento pero la situación empieza a estabilizarse"
El apretón monetario del año pasado dejó un duro saldo: Pymes sin acceso al crédito y con esfuerzo para hacer frente a las deudas. Pero Pablo Pereyra, titular de CASFOG, la entidad que agrupa a las sociedades de garantía, asegura que con la baja de tasas, el panorama empieza a despejarse.

En un contexto económico marcado por cambios estructurales en el mundo productivo, con sectores claramente beneficiados pero otros con dificultades de mantenerse, el financiamiento para las empresas se vuelve en una cuestión vital. Aunque la foto del crédito comercial dista de las dificultades y atrasos que se perciben en los préstamos al consumo (donde la mora supera 10%), lo cierto es que el apretón monetario de mediados del año pasado con el salto de las tasas de interés trajo consecuencias. Al mismo tiempo, la demanda interna dejó de acompañar y el saldo es que más de 60% de las empresas tiene hoy alguna dificultad de financiamiento. Es la mala noticia. La buena es que esa proporción ya dejó de aumentar y la perspectiva hacia adelante es de mejora. Es lo que afirma Pablo Pereyra, presidente de la Cámara Argentina de Sociedades de Garantía Recíproca (CASFOG)

“Históricamente, Argentina ha lidiado con un acceso al crédito limitado, con una relación crédito/PBI que osciló cerca de los 5 puntos y que hoy se ubica entre el 11% y 12%. Dentro de este universo, las sociedades de garantía recíproca (SGR) juegan un rol clave, avalando uno de cada tres créditos bancarios y cerca del 40% de los productos avalados en el mercado de capitales”, explicó .

Evolución del crédito y las tasas

La dinámica del financiamiento ha cambiado radicalmente. Lejos de las tasas de interés negativas con las que operó la economía hace no tanto tiempo atrás -”lo que cubría cualquier tipo de ineficiencia que la Pyme podía llegar a tener", según Pereyra,  el escenario actual es más complejo: tras el pico de tensión en junio y julio de 2025, donde las tasas se dispararon, el mercado comienza a normalizarse.

“Hoy las tasas de interés están sensiblemente más bajas de lo que vimos en ese proceso, entendemos que las tasas van a continuar bajando y, en línea con eso, las pymes empiezan ahora a volver a recuperar el acceso al crédito”, explicó Pereyra.  Pero la recuperación es heterogénea: mientras sectores vinculados a Vaca Muerta o la minería muestran dinamismo, la industria enfrenta un mayor estrés por el menor nivel de actividad.

En ese sentido, el presidente de CASFOG diferenció la situación de las empresas frente a la de las familias, señalando que esta última suele duplicar o triplicar a la comercial. Aunque reconoció un crecimiento en la mora pyme debido a diagnósticos fallidos y altos niveles de endeudamiento inicial, Pereyra aclaró que el problema central no es de solvencia definitiva, sino de flujo.

Según afirmó el 60% o 70% de las pymes con dificultades plantean una necesidad simple. En ese contexto, las SGR cumplen una función vital: venimos a ser un amortiguador frente a los bancos, tenemos una vinculación que nos permite sentarnos, entender qué es lo que está sucediendo y construir mejores alternativas de refinanciamiento”.

Los indicadores actuales muestran que, tras un incremento de la mora entre julio y diciembre, la situación tiende a estabilizarse. Actualmente, !mientras una de cada ocho pymes presenta dificultades en los bancos, en el sistema de SGR la proporción baja a una de cada doce, gracias a un conocimiento más profundo del riesgo que va más allá de los números del balance”, afirmó Pereyra.

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De cara al futuro, Pereyra se mostró optimista respecto al impacto de la tecnología en la modelización de riesgos, lo que permitirá ofrecer créditos a medida (tailor made) sin esperar a que la pyme los solicite. El objetivo de la entidad que preside es ambicioso: cerrar la brecha con países como Chile o Brasil, donde el financiamiento pyme es significativamente mayor.

“La búsqueda es que este sistema, que hoy representa lo que te acabo de decir, sea dos o tres veces más grande. Ese es el trabajo que nosotros hacemos como cámara”, concluyó el directivo, enfatizando que el camino hacia un financiamiento estructural sano para capital de trabajo e inversión ya está en marcha.