Los países con mayor riesgo de quedarse sin petróleo por el bloqueo de Ormuz
La interrupción del paso marítimo recorta el suministro global y expone a economías asiáticas con alta dependencia y escasas reservas. Mientras algunos diversifican fuentes o activan planes de contingencia, otros enfrentan semanas críticas.

Antes de la guerra, 40 petroleros que trasladaban 20 millones de barriles de crudo y productos refinados cruzaban cada día el estrecho de Ormuz. Esta semana, Irán apenas dejó pasar a un puñado de petroleros, entre ellos buques con bandera de India y China. En medio del racionamiento y la escasez de petróleo, surge una pregunta: ¿qué países corren más riesgo de quedarse con las reservas?

Esta semana, el analista Mike Haigh y su equipo, especializados en el mercado de materias primas de Societe Generale, calcularon que, por ahora, el flujo a través del estrecho promediará 500.000 barriles diarios y quedará a merced de Irán.

Aun así, gran parte del petróleo retenido todavía llega al mercado o, al menos, termina en los tanques de almacenamiento. Arabia Saudita recurrió a su oleoducto Este-Oeste, planificado y ampliado durante años, que enfrentará una fuerte exigencia para trasladar 7 millones de barriles diarios hasta el puerto de Yanbu, sobre el Mar Rojo. A la vez, Emiratos Árabes Unidos logró enviar parte del petróleo hacia el este y esquivar el estrecho a través de un oleoducto que llega al puerto de Fujairah, aunque, según distintos informes, Irán atacó esa infraestructura.

Los analistas de Jefferies estimaron que la producción de petróleo del Golfo hoy quedó paralizada en 6,7 millones de barriles diarios. A la vez, Energy Aspects calculó que las interrupciones vinculadas con el estrecho de Ormuz tocarán un techo de 10 millones de barriles diarios, mientras que la producción total de crudo de la OPEP cayó en 7 millones de barriles por día, hasta 22,3 millones. Esa cifra equivale al 7% del consumo diario mundial de crudo, que llega a 100 millones de barriles.

Estados Unidos, como el mayor productor mundial de petróleo y gas natural, quedó relativamente resguardado frente a una crisis de suministro. Aunque los precios de la nafta y el diésel podrían dispararse, no parece probable una escasez generalizada.

Otros países no cuentan con esa ventaja. Según el equipo de materias primas de SocGen, Myanmar, Vietnam y Filipinas reciben más del 80% de su petróleo mediante cargamentos que cruzan el estrecho de Ormuz y apenas tienen reservas para cerca de un mes, antes de que se agoten o deban salir a buscar suministros alternativos. @@FIGURE@@

La situación también resulta delicada en Singapur, que suele recibir 680.000 barriles diarios de crudo que pasa por Ormuz y apenas tiene reservas para 40 días. Tailandia aparece en una posición algo mejor, con reservas para 50 días gracias a los 400.000 barriles diarios que llegan desde Ormuz.

Taiwán, que importa 525.000 barriles diarios, tiene margen para abastecerse durante unos 100 días. Bangladesh también cuenta con reservas para cerca de 100 días y ya aplicó racionamiento de combustible, además del cierre de plantas de fertilizantes. Importa poco crudo, pero casi todo suele pasar por el estrecho de Ormuz.

Los países más grandes suelen tener más alternativas. Corea del Sur importa cerca de 3 millones de barriles diarios, de los cuales 2 millones llegan a través del estrecho de Ormuz. Sus reservas alcanzan para cubrir 50 días sin importaciones o cerca de 70 días si compensa solo los envíos que pasan por Ormuz. Algo parecido ocurre con India, que tiene una reserva estratégica de 175 millones de barriles para cubrir una demanda total de 5 millones de barriles diarios, de los cuales el 45% llega a través de Ormuz. Indonesia dispone de recursos suficientes para resistir un cierre de Ormuz durante 160 días. Japón, con amplias reservas estratégicas, puede sostenerse cerca de 200 días sin envíos a través de Ormuz.

Tal vez llame la atención que China pueda resistir 300 días sin envíos de petróleo desde el estrecho de Ormuz y más de 100 días sin exportaciones, gracias a su reserva estratégica de 1.300 millones de barriles. Eso ocurre a pesar de que el 45% de sus más de 11 millones de barriles diarios de importaciones totales de petróleo pasa por el estrecho. "China limitó intencionadamente su dependencia de Oriente Medio a cerca del 50% y ha creado importantes mecanismos de amortiguación mediante la diversificación de sus fuentes de petróleo, el gas por oleoducto, la producción nacional y grandes inventarios", afirma el analista Lloyd Byrne, de Jefferies.

¿Cómo harán todos estos países para llegar a fin de mes? La Agencia Internacional de Energía busca darles una ayuda marginal con la liberación de 400 millones de barriles en los próximos meses, pero eso, por sí solo, no alcanzará para cubrir el déficit y apenas postergará la demanda, ya que después habrá que reponer esas reservas. @@FIGURE@@

Reducir la demanda ayuda hasta cierto punto. Vietnam ordenó que parte de la población trabajara desde casa. En Tailandia, los empleados públicos deben usar las escaleras. En Sri Lanka, el gobierno instauró una semana laboral de cuatro días.

Una salida más conveniente pasa por diversificar las fuentes de energía. Corea del Sur decidió frenar la reducción gradual de sus centrales eléctricas a carbón y aumentar la producción de sus reactores nucleares para cubrir parte de sus necesidades.

China también tiene una amplia capacidad para aumentar la quema de carbón. Según Bernstein Research, las centrales a carbón chinas operan apenas a la mitad de su capacidad. Además, China construyó tanta capacidad eólica y solar que este año sumará cerca de 500 teravatios-hora de nueva generación renovable. Ese dato marca un punto de quiebre, porque implica que el país agrega más energía renovable que todo el crecimiento de su demanda eléctrica, algo que ayuda a compensar la falta de petróleo y de GNL procedentes de Ormuz.

Con el paso de los meses podría llegar algo de alivio. La consultora Energy Aspects cree que, incluso si el estrecho de Ormuz queda cerrado para los petroleros vinculados con Estados Unidos, Irán probablemente volverá a exportar 3 millones de barriles diarios hacia fin de año. Y, en un plazo de 18 meses, se espera que Venezuela eleve sus exportaciones en 1 millón de barriles, hasta rondar 1,3 millones de barriles diarios.

Mientras tanto, en Estados Unidos, las empresas petroleras empezaron a reactivar plataformas de perforación que estaban inactivas y sumaron dos la semana pasada, hasta llegar a un total operativo de 553. Esa cifra equivale a 39 plataformas menos que en el mismo momento del año pasado. También se espera que las compañías estadounidenses, que hoy bombean un récord de 13,6 millones de barriles diarios, eleven ese volumen hasta 14 millones hacia fin de año.

*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com