Anthropic recaudó más de US$ 125.000 millones en financiamiento privado, genera ingresos suficientes para cubrir sus gastos operativos y cuenta con una posición de caja superior a la de gran parte de las compañías que cotizan en bolsa. Pese a esa fortaleza financiera, la empresa ya prepara su debut bursátil.
Según The Information, la compañía planea presentar después del 7 de septiembre la documentación correspondiente a su oferta pública inicial (OPI). A mediados de ese mes, además, mantendría reuniones con potenciales inversores para explicar los detalles de la operación. Si el cronograma avanza según lo previsto, el debut en bolsa podría concretarse entre fines de septiembre y principios de octubre.
Hasta hace tres semanas, las versiones que acompañaban una posible valuación de US$ 2 billones ubicaban a octubre como el mes más probable para la operación. Sin embargo, el cronograma se aceleró. Como la documentación debe publicarse al menos 15 días antes de la ronda de presentaciones ante potenciales inversores, el 7 de septiembre aparece ahora como una fecha clave para el proceso.
¿Qué cambió en tres semanas?
En las últimas tres semanas aparecieron nuevos datos que modificaron las estimaciones sobre el negocio de Anthropic. Bloomberg informó que el ritmo actual de ingresos anualizados supera los US$ 65.000 millones, por encima de los US$ 47.000 millones que hasta entonces servían como referencia para algunas de las proyecciones más conservadoras.
Días después, el medio reveló que el ritmo de ingresos anualizados de Anthropic ya superaba los US$ 65.000 millones, por encima de los US$ 47.000 millones que servían como referencia para algunas de las estimaciones más conservadoras.
- Si bien las cifras muestran una mejora relevante en el desempeño de Anthropic, todavía deben tomarse con cautela. Los datos son preliminares y no fueron auditados, por lo que aún no cuentan con una revisión independiente.
Después apareció otro dato relevante: la fuerte inversión necesaria para ampliar la capacidad de procesamiento que sostiene los modelos de inteligencia artificial de Anthropic. La compañía acordó contratos por US$ 45.000 millones con Nscale y por otros US$ 35.000 millones con Lambda. En conjunto, asumió compromisos por cerca de US$ 80.000 millones para asegurarse más infraestructura informática y poder responder a una demanda que ya supera, en algunos momentos, su capacidad disponible.
El tamaño de estos contratos, firmados apenas dos semanas antes de la presentación prevista para salir a bolsa, refleja sobre todo la demanda que enfrenta Anthropic. La empresa cobra por el acceso a su API, que permite a otras compañías incorporar sus modelos de inteligencia artificial a distintos productos y servicios, y opera con un margen bruto superior al 80%.
En varias oportunidades, además, Anthropic no pudo cubrir toda la demanda por falta de capacidad informática. Por eso, asegurar más infraestructura puede traducirse en una mayor posibilidad de atender nuevos clientes y, en consecuencia, generar más ingresos en el futuro.
La compañía también estudia cambios en las condiciones que tendrán sus actuales accionistas cuando concrete la salida a bolsa. Una de las alternativas permitiría que algunos inversores vendan parte de sus acciones directamente durante la oferta pública. Al mismo tiempo, Anthropic analiza extender para otros accionistas el período de restricción de venta, conocido como lock-up, más allá de los 180 días habituales.
Las dos medidas persiguen objetivos distintos. La primera daría liquidez a determinados inversores iniciales, que podrían vender sus acciones al precio fijado para la oferta. La segunda limitaría durante más tiempo la cantidad de acciones disponibles para vender en el mercado después del debut bursátil, lo que ayudaría a evitar una mayor presión vendedora en los meses posteriores.
Una empresa que recauda fondos para financiar un proyecto busca maximizar la venta de nuevas acciones. Una empresa que ya genera liquidez decide quién puede vender y en qué momento.
El dinero siempre fue la parte opcional
Una empresa que recauda fondos para financiar un proyecto busca maximizar la venta de nuevas acciones. Una empresa que ya genera liquidez decide quién puede vender y en qué momento.
En julio, el análisis ya señalaba que Anthropic no necesitaba salir a bolsa para conseguir efectivo. La operación podía cumplir otros objetivos: dar liquidez a empleados y primeros inversores que acumulan importantes ganancias todavía no realizadas, ofrecer acciones que puedan utilizarse en adquisiciones y contrataciones y establecer una valuación pública para la compañía. Además, la cotización obligaría a presentar información financiera auditada, un dato relevante para los clientes corporativos que deben decidir qué tecnología utilizarán en sus productos.
La estructura que ahora evalúa Anthropic parece alinearse con esos objetivos. La oferta contempla ventas secundarias de acciones, un manejo deliberado del capital flotante —es decir, la cantidad de acciones disponibles para operar libremente en el mercado— y un calendario definido por la propia empresa, sin depender de una necesidad inmediata de conseguir efectivo.
Por eso, interpretar la operación únicamente como una forma de recaudar fondos deja afuera buena parte de su lógica. La salida a bolsa también puede servir para dar liquidez a determinados accionistas, fijar una referencia pública de valuación y ofrecer mayor transparencia financiera a inversores y clientes.
Qué quedó claro y qué no
Dos conflictos legales siguen de cerca a Anthropic mientras la compañía avanza hacia su salida a bolsa.
El 28 de agosto, un juez federal falló a favor de la empresa en su disputa con el Pentágono. El Departamento de Defensa de Estados Unidos había clasificado a Anthropic como un riesgo para su cadena de proveedores, una decisión que podía afectar sus vínculos con organismos públicos y contratistas del gobierno estadounidense. El magistrado consideró que la medida era ilegal, que no contaba con fundamentos suficientes y que respondía a una represalia contra la compañía. Sin embargo, otro expediente judicial abierto en Washington mantiene formalmente vigente esa clasificación.
Pocos días después apareció otra señal sobre la relación entre Anthropic y el gobierno estadounidense. El 31 de agosto, el Departamento de Defensa incorporó ChatGPT y Grok a su plataforma interna de inteligencia artificial, utilizada por 1,7 millones de personas, pero dejó afuera a Claude, el modelo desarrollado por Anthropic.
Así, una de las principales plataformas de inteligencia artificial del gobierno de Estados Unidos funciona por ahora sin la tecnología de Anthropic, pese al fallo judicial favorable que obtuvo la compañía días antes.
Ese mismo 31 de agosto, Sony Music Publishing y Warner Chappell presentaron una quinta demanda por derechos de autor vinculada con el uso de música. La acción judicial incluyó de manera personal a Dario Amodei y Benjamin Mann y reclamó hasta US$ 150.000 por cada obra presuntamente infringida.
El antecedente más importante apareció en septiembre del año pasado, cuando Anthropic acordó pagar US$ 1.500 millones para cerrar el caso Bartz. Ese monto estableció una referencia relevante para este tipo de disputas judiciales.
Por ahora, ninguno de estos frentes parece representar una amenaza directa para el negocio de Anthropic. Sin embargo, ambos deberán formar parte de los factores de riesgo que la compañía detalle en el prospecto de su salida a bolsa, con una descripción elaborada y respaldada por la propia empresa.
Lo que el documento aclara
La documentación para la salida a bolsa permitirá verificar, mediante una auditoría externa, las cifras que Anthropic informó hasta ahora por su cuenta. Por ejemplo, el margen bruto del 80% ya no dependerá únicamente de los datos de la empresa, sino que contará con el respaldo de una firma auditora. Lo mismo ocurrirá con la ganancia operativa ajustada, que deberá presentarse conforme a las normas contables de Estados Unidos y explicar con detalle qué gastos quedan incluidos y cuáles quedan excluidos.
El documento también deberá mostrar cuánto dinero comprometió Anthropic para capacidad de procesamiento y en qué años espera utilizarla. Esa información podrá compararse con las proyecciones de ingresos de la compañía y permitirá evaluar si el fuerte gasto en infraestructura tiene respaldo en el crecimiento esperado del negocio.
Estas cifras son relevantes para todo el sector. Empresas de centros de datos, compañías de energía y fabricantes de chips para IA recibieron valuaciones elevadas ante la expectativa de que laboratorios como este mantendrán durante años sus enormes gastos en infraestructura. Hasta ahora, buena parte de esas previsiones se basó en comunicados y cifras difundidos por las propias empresas. Dentro de aproximadamente dos semanas, una auditoría permitirá saber cuánto de esas estimaciones tiene respaldo en números verificados.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.